Ciudad de México.- A raíz de la guerra con Irán, el mundo ha consumido sus reservas de petróleo a una velocidad récord.
Esto implica que el riesgo de picos de precios aún más extremos y escasez es cada vez mayor, dejando a Gobiernos e industrias con menos opciones para amortiguar el impacto de la pérdida de más de mil millones de barriles de suministro, dos meses después del casi cierre del Estrecho de Ormuz.
Morgan Stanley estimó que las reservas mundiales de petróleo bajaron en aproximadamente 4.8 millones de barriles diarios entre el 1 de marzo y el 25 de abril. El crudo representa casi el 60% de esta reducción y los combustibles refinados el resto.
El sistema requiere un nivel mínimo de petróleo, lo que significa que el "mínimo operativo" se alcanza mucho antes de que las reservas lleguen a cero, explicó Natasha Kaneva, directora de Investigación Global de Materias Primas de JPMorgan Chase.Goldman Sachs Group calculó que las reservas mundiales de petróleo ya se encuentran cerca de su nivel más bajo desde el 2018.
Los puntos de mayor tensión se encuentran en países asiáticos, los cuales dependen de la importación de combustible, y los operadores señalan a Indonesia, Vietnam, Pakistán y Filipinas como los más alarmantes. Las reservas europeas de combustible para aviones también se están agotando rápidamente justo cuando se acercan las vacaciones de verano y algunos analistas predicen que podrían alcanzar niveles críticos ya en junio. JPMorgan advierte que los inventarios en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) podrían alcanzar niveles de estrés operacional a principios del próximo mes si el Estrecho no se reabre y luego niveles mínimos operacionales para septiembre. En EU, al final de la semana pasada las reservas de destilados se encontraban en su nivel más bajo desde el 2005, mientras que las de gasolina eran las menores desde el 2014. Aunque se reabra la vía marítima, es improbable que la producción y el transporte marítimo en el Golfo vuelvan pronto a la normalidad. Los Gobiernos ya se han comprometido a desplegar una cifra récord de 400 millones de barriles de petróleo de las reservas de emergencia, en una iniciativa coordinada por la Agencia Internacional de Energía. Sin embargo, EU sólo ha liberado unos 79.7 millones de barriles de los 172 millones prometidos, mientras busca el equilibrio entre proporcionar suficiente suministro para mantener los mercados mundiales y evitar que las reservas de petróleo se agoten aún más. Sus reservas caerían a su nivel más bajo desde 1982 si completa la liberación total.La drástica reducción de las reservas mundiales supondrá una mayor presión sobre el mercado una vez que se reabra el Estrecho, ya que Gobiernos y empresas se apresurarán a reabastecerlas.