Las empresas mexicanas están recurriendo al mercado local de bonos a un ritmo récord, impulsadas por la baja de las tasas de interés internas, los vencimientos de deuda próximos y una creciente disponibilidad de capital institucional.

Las emisiones a largo plazo de empresas no bancarias sumaron 234 mil 800 millones de pesos (13 mil millones de dólares) hasta septiembre, según datos recopilados por Banorte. Esta cifra representa un aumento del 14% respecto al total del año anterior y constituye el volumen anual más alto desde que la firma comenzó a recopilar estos datos en 2004.

"Observamos una gran apertura por parte de los inversionistas hacia estas colocaciones", señaló en una entrevista Yazmín Matus, subdirectora de mercados de deuda de VALMEX Casa de Bolsa. El fuerte interés ha permitido a menudo a los emisores fijar precios con márgenes más ajustados de lo previsto inicialmente, añadió.

Este auge de actividad en el mercado corporativo local -que actualmente cuenta con un saldo vivo de 1.4 billones de pesos, según Banorte- se produce tras un periodo en el que los emisores se mantuvieron al margen el año pasado debido a la incertidumbre comercial y los conflictos geopolíticos.

Ante la proximidad de vencimientos para algunos de los mayores prestatarios del país -incluida la petrolera estatal Petróleos Mexicanos- y la tendencia a la baja de las tasas, las empresas han recurrido cada vez más al mercado interno.

En el último mes, importantes emisiones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), por 20 mil millones de pesos, y de una unidad de la empresa de lácteos Grupo Lala, por 9 mil millones de pesos, han contribuido a los volúmenes de este año. Estas operaciones se cerraron con márgenes de 35 y 25 puntos básicos, respectivamente, por debajo de lo proyectado inicialmente, señaló Matus.

Esto representa un cambio para unos mercados que no siempre contaban con la profundidad suficiente para operaciones de esta magnitud, y ocurre en un contexto de rápido crecimiento de los inversionistas institucionales mexicanos -incluidos fondos de pensiones y aseguradoras-, según René Robles, director y analista de crédito de Moody's Local México.

"Antes resultaba difícil emitir, digamos, 10 mil millones en México", comentó, pero ahora la situación es distinta, como lo demuestra la emisión "sin precedentes" de Pemex. "Es una señal positiva que las empresas empiecen a encontrar la profundidad de mercado que buscan", afirmó.

No obstante, el mercado mantiene cierto nivel de selectividad. La unidad de crédito en México de MercadoLibre no alcanzó el objetivo de 5 mil millones de pesos para su propia emisión, colocando en su lugar 3 mil 750 millones en deuda.

MercadoLibre declaró estar "satisfecha" con el monto recaudado y las tasas obtenidas, destacando la fuerte demanda por parte de fondos de pensiones locales, aseguradoras, bancos de desarrollo, fondos para inversionistas cualificados, tesorerías corporativas y banca privada.

Banorte prevé que este ritmo acelerado se mantenga durante octubre y noviembre, impulsado tanto por el "elevado volumen de vencimientos" como por un "repunte estacional de la actividad", según indicó Gerardo Valle, analista del banco, en un correo electrónico.

El fideicomiso de inversión inmobiliaria Fibra Educa ya ha anunciado su intención de reabrir bonos emitidos en junio, y se esperan grandes operaciones por parte del Fondo Especial para Financiamientos Agropecuarios y de Toyota Financial Services México, de acuerdo con Banorte.