Topo Chico, el agua mineral con gas mexicana que cuenta con una legión de seguidores, ha regresado a los estantes en Texas tras una larga ausencia.
El agua mineral con gas original de la marca, caracterizada por su alto nivel de carbonatación, no estuvo disponible durante meses debido a problemas de suministro en México, lo que provocó quejas y acaparamiento por parte de sus consumidores.
Las versiones saborizadas de Topo Chico, en cambio, sí permanecieron disponibles. La marca es propiedad de Coca-Cola. "Acabamos de retomar la presencia de Topo Chico en Texas", señaló Henrique Braun, director ejecutivo de Coca-Cola, durante una conferencia sobre resultados financieros con analistas."Creo que es una excelente noticia para todos, especialmente para los consumidores que han esperado demasiado tiempo. Es el primer paso de su regreso", añadió.
Coca-Cola ampliará la disponibilidad a otras regiones de cara al año 2027. La compañía de bebidas adquirió la marca de agua mineral con gas en 2017 por 220 millones de dólares. En su reporte financiero presentado este martes, Coca-Cola elevó sus perspectivas para el conjunto del año 2026, impulsada por una sólida demanda internacional de refrescos, aunque registró un volumen de ventas inferior a lo esperado en Norteamérica. La compañía de bebidas prevé ahora un incremento de al menos un 5% en sus ventas orgánicas para este año, una cifra superior a la estimación anterior. Coca-Cola ya había revisado al alza sus previsiones en julio, lo que refleja una mayor confianza de la empresa en los resultados anuales. "La estrategia está funcionando en un entorno que sigue siendo muy dinámico", afirmó Braun. La empresa, con sede en Atlanta, informó de un fuerte crecimiento en sus bebidas carbonatadas, impulsado especialmente por las versiones sin azúcar. Según la compañía, las ventas de Coca-Cola Zero Sugar experimentaron un aumento del 16% en volumen (medido en cajas unitarias). Sin embargo, en Norteamérica, el crecimiento de los refrescos Coca-Cola se vio contrarrestado por un descenso en las ventas de agua, bebidas deportivas, café y té. El volumen de ventas en Norteamérica se mantuvo estancado, situándose por debajo de la media de las estimaciones de los analistas. Braun explicó que la empresa aumentó los precios en Norteamérica "en línea con la inflación" y señaló que los volúmenes se vieron afectados por el calendario de la festividad del 4 de julio. "Se trata de unos resultados sólidos que superan las expectativas y van acompañados de una mejora en las previsiones", escribieron los analistas de Vital Knowledge. No obstante, añadieron que "el incremento en las perspectivas anuales no es espectacular y las ventas en Norteamérica han sido flojas". Coca-Cola está llegando a más consumidores gracias a una cartera de bebidas cada vez más amplia, que incluye refrescos sin azúcar y la leche Fairlife, con un mayor contenido proteico. Asimismo, Coca-Cola ha logrado recientemente algunas victorias frente a su rival PepsiCo, entre ellas, la obtención del contrato para abastecer a los restaurantes de KFC en Estados Unidos. De cara a 2027, "esperamos que el comportamiento del consumidor se mantenga, en gran medida, sin cambios; el valor seguirá siendo un factor fundamental en todos los mercados y niveles de ingresos", señaló John Murphy, director financiero, durante la conferencia. Murphy indicó que el sector de la restauración "sigue bajo presión", por lo que la empresa ha observado "un mejor desempeño en el consumo en el hogar frente al consumo fuera de casa". Las acciones de Coca-Cola apenas registraron cambios por la mañana en Nueva York. En lo que va de año -hasta el cierre del lunes-, el valor ha subido casi un 33%, frente al incremento del 12% registrado por el índice S&P 500.