Ciudad de México— El consumo en México seguirá bajo presión ante una desaceleración en el empleo, la caída de las remesas en términos reales, una mayor cautela de los hogares, e incluso por las fuertes lluvias, advirtió Ve por Más.

Alejandro Saldaña, economista en jefe de la firma, señaló que el panorama para el consumidor mexicano luce complejo debido a que varios de los principales determinantes del gasto de los hogares muestran señales de debilidad.

Mundial quedó a deber

“A pesar del efecto Mundial de Futbol, no vimos un incremento o un rally en el consumo como se llegó a estimar”, afirmó en conferencia para presentar sus perspectivas económicas.

Aunque la tasa de desempleo en México permanece en niveles históricamente bajos, de entre 2.6 y 2.7 por ciento, Saldaña explicó que parte de este comportamiento responde a una menor participación laboral y no necesariamente a una mayor fortaleza del mercado de trabajo.

Insistió en que la generación de puestos laborales continúa débil en un contexto de prácticamente estancamiento de la inversión, situación que limita la capacidad de los hogares para aumentar su gasto.

A ello se suma un deterioro reciente de la confianza de los consumidores. Si bien el Índice de Confianza del Consumidor permanece relativamente alto frente a su promedio histórico, la incertidumbre sobre el desempeño de la economía comienza a reflejarse en las decisiones de compra.

Expuso que otro golpe proviene de las remesas, una fuente de ingresos relevante para millones de familias.

Saldaña destacó que, medidas en pesos y descontando la inflación, las remesas registran una fuerte caída respecto al año pasado, reduciendo los recursos disponibles principalmente en las familias que dependen de estos flujos.

Incluso la menor inflación observada en meses recientes ha sido insuficiente para provocar una recuperación significativa.

“El resto de los factores siguieron generando un consumidor cada vez más cauteloso y defensivo”, sostuvo.

Ven otras variables

Por su parte, Ariel Méndez, analista bursátil de Ve por Más, dijo que las compañías están prestando mayor atención a variables como el tipo de cambio, las remesas y el ritmo de la actividad económica, además de factores coyunturales como las condiciones climáticas.

“También hay que considerar que sigue siendo una temporada de lluvias extraordinarias que también limita la movilidad”, señaló Méndez.

El analista agregó que, pese a que las empresas enfrentan bases de comparación bajas frente al año pasado, las precipitaciones han impedido que se materialice una recuperación más favorable del gasto.

“Este año estamos viendo esta dinámica del clima que no está permitiendo nuevamente un consumo que vaya muy favorablemente”, sostuvo.

Este entorno está llevando a las compañías a adoptar una postura más prudente frente a la demanda.

Méndez advirtió que el consumidor mexicano continúa moderando sus compras y, sobre todo, priorizando productos básicos frente a otro tipo de gastos, lo que podría mantener bajo presión a las categorías de consumo discrecional.