La reciente elección del Concejo municipal y de la alcaldía de El Paso dejó ver el impacto del gasto de campaña en la obtención de votos. En total, las contribuciones y gastos de campaña superaron el millón de dólares. Un análisis clave, realizado por El Paso News Organization, en este contexto es el costo promedio de cada voto para los candidatos, lo que ayuda a dimensionar cómo el financiamiento afecta la competitividad en una elección.

En este caso, la campaña de Renard Johnson fue una de las más destacadas en términos de gasto, con un total de 652 mil 912.18 dólares, incluyendo fondos de Comités de Acción Política (PAC), para contrarrestar la ventaja en reconocimiento de nombre de su rival, Brian Kennedy, quien gastó 375 mil 939.48 dólares. El resultado: Johnson gastó un promedio de $10.95 por cada voto obtenido, el costo por voto más alto en esta elección. Kennedy, en comparación, desembolsó alrededor de $8.46 por voto.

Alejandra Chávez, candidata para el Distrito 1, también registró un gasto elevado, con $7.13 por voto, casi triplicando la inversión de su oponente más cercano, Mónica Reyes. Sin embargo, Chávez aún enfrentará una segunda vuelta.

Curiosamente, algunos candidatos lograron avanzar con gastos mínimos. José Rodríguez, un agente inmobiliario que no invirtió en su campaña, basó su estrategia en el reconocimiento de su apellido, que comparte con un ex representante estatal. Rodríguez terminó en una segunda vuelta frente a Deanna Maldonado-Rocha, quien gastó más de $22,000.

El caso de Tomy Handy, quien invirtió $12,000 principalmente en publicidad televisiva, es otro ejemplo interesante. Handy, quien también compitió en el Distrito 1, gastó $2.04 por voto, lo que ilustra cómo la visibilidad en medios puede ser una estrategia eficiente en algunas campañas.

Estos datos revelan cómo el reconocimiento de nombre y los fondos de campaña juegan un papel fundamental en las elecciones. Con Johnson a la cabeza, habiendo gastado $10.95 por cada voto, queda claro que el costo por sufragio en El Paso puede ser elevado, dependiendo de los desafíos que cada candidato enfrente.

Elección de segunda vuelta y restricciones

Los votantes tendrán la última palabra sobre los puestos clave de liderazgo en la ciudad durante la elección de segunda vuelta programada para el 14 de diciembre. En esta votación final se decidirá el cargo de alcalde y cinco escaños de representantes de la Ciudad. La elección general del 5 de noviembre fue histórica, con siete puestos electivos municipales en juego, incluyendo el de alcalde, y sólo una contienda tuvo un ganador absoluto: el representante del Distrito 2, Josh Acevedo, quien obtuvo más del 50% de los votos. Los distritos 1, 3, 4, 5 y 7 se irán a segunda vuelta.

Este año, seis asientos del Concejo estaban en la boleta debido a que los representantes Brian Kennedy e Isabel Salcido renunciaron a sus cargos para postularse a la alcaldía. Normalmente, sólo cuatro escaños del Concejo están en juego cada dos años.

Desde la elección general, el alcalde y el Concejo están en un período “lame duck,” que les impide hacer nombramientos o ceses, incluyendo la contratación o despido del administrador o abogado de la Ciudad, hasta que los nuevos funcionarios tomen posesión, programado tentativamente para el 6 de enero de 2025. Además, la resolución presupuestaria prohíbe a los funcionarios gastar fondos discrecionales en este período.

En cuanto a las remuneraciones, el alcalde actualmente gana $95,000 anuales, mientras que los representantes de la Ciudad ganan $63,038.

Se espera que el Concejo municipal convoque formalmente a la elección de segunda vuelta durante una reunión especial el miércoles 13 de noviembre, cuando se certificarán los resultados de la elección del 5 de noviembre. El costo de esta segunda vuelta será de aproximadamente $970,000.

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