Grupos pro defensa de los derechos de los migrantes se preparan –a nivel local y nacional– con acciones de resistencia civil y protestas para resistir la embestida anunciada por el presidente electo Donald Trump contra los extranjeros que radican en el país de manera ilegal una vez que asuma el cargo a finales de enero, anunciaron activistas paseños.

A raíz de las amenazas de activar el plan de deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados y confirmar que declarará una emergencia nacional en la que utilizará a las Fuerzas Armadas para cumplir su cometido, ha puesto en alerta a los dirigentes locales, estatales y nacionales.

“Estamos listos para participar en este tipo de movimientos de protección a la comunidad migrante porque si van a hacer algo drástico seguramente lo empezarán aquí en la frontera”, dijo el activista Juan Ortiz, quien en las últimas dos décadas ha estado luchando por los derechos civiles y humanos de la comunidad migrante en ambos lados de la frontera.

Expresó que al mismo tiempo se preparan en la documentación de leyes vigentes con el fin de educar a los inmigrantes, en especial a los desamparados que deambulan por las calles y no cuentan con un lugar dónde pasar la noche ni tienen los recursos para alimentarse o vestir.

“La gente está nerviosa, vive con el temor de ser deportada… tiene miedo”, dijo Ortiz, al recordar una protesta masiva y exitosa en la que participó en el 2008 en la ciudad de Dallas, Texas, en favor de los inmigrantes.

Aseguró que una vez más la comunidad migrante corre peligro al desafiar la política de Trump. “Uno nunca sabe de qué lado va a quedar el peligro con la política de la violencia que desata este personaje por lo que tratamos de ser pragmáticos pero obviamente hay muchas variables por lo que es importante prepararse”.

Resaltó que tal y como se anunció las redadas que realizará la administración Trump en todo el país son inminentes, además de todas las acciones y órdenes ejecutivas que implementará en sus primeros 100 días de gobierno.

Explicó que para enfrentar la llamada ‘política caótica’ harán uso de la mejor arma que tienen: la información, es decir, entender claramente lo que establecen las leyes y educarlos sobre lo que es verdad y lo que es falso y cómo va a impactarles en sus vidas. “En estos ciclos de crisis en lugar de 'paniquearnos' debemos prepararnos para estar listos cuando venga la tempestad”.

Asimismo, dijo que otra de las acciones contempladas en el movimiento es hacer crecer las redes sociales con el apoyo de los activistas, sacerdotes, expertos legales y ciudadanos afines a la lucha humanitaria.

“Estaremos informando a la prensa de todas y cada una de las acciones para ampliar la difusión y viendo todos los aspectos en los que se encuentren los miles de migrantes.

El obispo Mark J. Seitz, de la Diócesis de El Paso, y el Instituto Fronterizo HOPE mantendrán el “Fondo de Asistencia para Refugiados Fronterizos” para ayudar a los migrantes en la frontera entre Estados Unidos y México.

Las subvenciones del fondo se utilizarán para apoyar las iniciativas y los refugios que atienden las necesidades humanitarias inmediatas de los migrantes en Ciudad Juárez, la mayoría de los cuales han sido organizados por comunidades religiosas.

“La necesidad en Juárez es tremenda. Las iglesias y las iniciativas lideradas por la comunidad allí están haciendo todo lo posible para alimentar, vestir y ofrecer refugio a miles de familias migrantes que huyen de condiciones desesperadas y buscan seguridad y refugio. Aquí tenemos una oportunidad real de servir a Cristo en el migrante”, dijo el obispo Seitz.

Dylan Corbett, director ejecutivo de HOPE, expresó que las comunidades religiosas y las personas de todo el país han preguntado cómo pueden ayudar en la frontera y esta es una forma concreta de marcar una diferencia en las vidas de las familias migrantes necesitadas.

No obstante a nivel local, algunos albergues pretenden cerrar sus puertas debido a que estos centros de atención a migrantes son vulnerables y mantenerlos abiertos provocaría que las autoridades lleven a cabo las deportaciones de las familias que asisten”, dijo Ana Reza, directora de uno de los refugios administrados por las iglesias episcopales de la ciudad.

Suena alarma, alistan litigio

Ante la confirmación de Trump para utilizar al Ejército norteamericano para el uso de la deportación masiva, Anthony D. Romero, director ejecutivo de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) expresó: “Tenemos muy claro que la próxima administración Trump hará todo lo que esté a su alcance para que las redadas de deportación masiva se conviertan en realidad”.

Y puntualizó: “Mientras preparamos el litigio y creamos cortafuegos para la libertad en los estados azules, también debemos hacer sonar la alarma de que lo que se avecina cambiará la naturaleza misma de la vida estadounidense para decenas de millones de estadounidenses”, dijo al señalar que pronto el presidente electo tendrá todo el poder de la maquinaria del Gobierno de Estados Unidos a su disposición para atacar y desplazar a los inmigrantes a una escala que jamás ha experimentado el país.

Funcionarios del Pentágono desestimaron públicamente la promesa de Trump de emplear a los militares para llevar a cabo deportaciones masivas. “El Departamento no comenta hipótesis ni especula sobre lo que puede ocurrir”, dijo un portavoz del Departamento de Defensa al reportero Nick Turse, del periódico digital The Intercept.

Escribió que tras bambalinas, los funcionarios estaban exasperados. “Es una locura absoluta”, dijo un funcionario del Pentágono que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a hablar con la prensa sobre el asunto. “Nunca pensé que vería el día en que esto fuera una política ‘seria’ –póngalo entre comillas–”.

Apuntó que los obstáculos legales y logísticos serían inmensos, y que la propuesta era “poco realista y poco seria”. Otro funcionario del Departamento de Defensa en una oficina diferente, que tampoco estaba autorizado a hablar con la prensa, coincidió con su compañero castrense. “Es una locura”, sostuvo sobre la declaración de Trump a inicios de semana.