La familia de Jesús Torres, un hombre de El Paso que murió tras ser golpeado en una celda de la Cárcel del Condado de El Paso en noviembre de 2023, presentó una demanda federal contra el Condado por negligencia.

El caso, interpuesto casi un año después del incidente, acusa a la cárcel de no proteger adecuadamente a Torres mientras esperaba juicio. Según la demanda, Torres, de 57 años, fue atacado por seis reclusos el domingo 26 de noviembre de 2023, alrededor de las 8 p.m. Sin embargo, no fue encontrado hasta las 7:53 a.m. del lunes siguiente, casi 12 horas después de la agresión.

El informe de muerte bajo custodia del Sheriff contiene supuestas discrepancias en las fechas y horas del ataque y fallecimiento.

Mientras que el reporte señala que Torres murió el 27 de noviembre pocas horas después del ataque, la demanda asegura que falleció la noche del 26.

Los reclusos acusados del ataque son: Manuel Alejandro Vargas (31 años), Juan Alberto Ortiz (18 años), George Lopez (23 años), Jesús Adrián Rocha (38 años), Jovani Dionicio Ramos (29 años) y Christian Carrillo (25 años).

Alegaciones de la demanda

La familia alega que la cárcel no realizó revisiones cara a cara con los reclusos, lo que permitió que Torres permaneciera en la celda durante horas después del ataque. Además, señalan que el centro no garantizó su seguridad al colocarlo en una celda con reclusos enfrentando cargos más graves, como asesinato y tráfico humano.

El abogado de la familia, Dean Malone, cuestionó la respuesta del personal penitenciario:

“Es incomprensible que el asesinato de Jesús fuera visible para los carceleros a través de una cámara y que nadie interviniera. Es aún más extraño que su cuerpo permaneciera sin vida en la celda durante horas antes de ser descubierto”.

La demanda también acusa a la cárcel de falsificar el reporte oficial del fallecimiento y de no entregar imágenes de las cámaras de seguridad solicitadas por la familia.

Respuesta del Sheriff y situación en la cárcel

El sheriff del Condado de El Paso, Richard Wiles, declaró previamente que las rondas en el bloque de población general, donde estaba Torres, se realizan cada 60 minutos. Según Wiles, esas revisiones se llevaron a cabo la noche del incidente, aunque la demanda cuestiona esta afirmación.

Además, Wiles calificó el ataque como premeditado, señalando que uno de los agresores dejó una carta con detalles del plan. Durante un recorrido por la cárcel poco después del incidente, el subjefe asistente reconoció la dificultad de monitorear a todos los reclusos constantemente.

Impacto y compensación solicitada

La familia de Torres, compuesta por sus dos hijos y dos hijas, busca compensación por la muerte de su padre, que consideran injusta. La demanda enfatiza los fallos sistemáticos en la vigilancia y seguridad del centro penitenciario, responsabilizando al Condado por no prevenir un ataque que, según ellos, era evitable.

El Departamento del Sheriff no ha comentado públicamente sobre la demanda, mientras que la solicitud de las grabaciones del incidente sigue pendiente.

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