Después de más de 50 años como un pilar en el distrito financiero del Centro de El Paso, la icónica sucursal de Wells Fargo, ubicada en el edificio Wells Fargo Plaza en 221 N. Kansas, cerrará sus puertas el próximo año, marcando el fin de una era para la ciudad. La compañía confirmó que la sucursal cerrará oficialmente el miércoles 22 de enero de 2025 a las 11 am.
“Los clientes podrán seguir utilizando esta sucursal hasta esa fecha, como lo han hecho siempre”, declaró Ty Morrison, vicepresidente y líder de comunicaciones para Texas y Oklahoma. Después del cierre, los clientes podrán realizar sus operaciones bancarias en la sucursal de Wells Fargo University, ubicada en 2430 N. Mesa, a poco más de dos kilómetros del Centro de la ciudad.
Aunque la sucursal principal cerrará, Wells Fargo continuará operando sus oficinas de banca comercial y gestión de patrimonio desde el edificio. El banco también se compromete a tratar de reubicar al personal de la sucursal del Centro en otros puestos dentro de sus otras sucursales.
“Nuestro equipo de liderazgo está revisando las necesidades de personal y hará todo lo posible para ubicar a los empleados en otras sucursales”, añadió Morrison.
Este cierre refleja los cambios drásticos en la forma de hacer negocios bancarios en los últimos años. La creciente popularidad de la banca digital y el uso de cajeros automáticos han reducido considerablemente la necesidad de lobbies bancarios llenos de clientes. En El Paso, aunque hay más tráfico peatonal que en otras ciudades, muchos clientes han preferido sucursales fuera del Centro, donde el acceso y el estacionamiento son más fáciles.
Wells Fargo sigue operando 19 sucursales o cajeros automáticos en toda la ciudad y anima a sus clientes a adoptar la banca digital. “Las sucursales continúan desempeñando un papel importante en la forma en que servimos a nuestros clientes, en combinación con nuestra aplicación móvil, sitio web y cajeros automáticos”, explicó Morrison.
Un legado en el horizonte
El edificio Wells Fargo Plaza, originalmente inaugurado en 1971 como sede de State National Bank, fue durante décadas el edificio más alto de El Paso, con sus 302 pies de altura (92 metros). A lo largo de los años, la torre ha sido testigo de una serie de adquisiciones y cambios de nombre, desde MBank hasta Norwest Bank, antes de convertirse en Wells Fargo en el año 2000.
El edificio es gestionado por Franklin Mountain Property Services y propiedad de Mills Plaza Properties, ambas compañías vinculadas al empresario multimillonario y filántropo de El Paso Paul Foster. Aún no se ha informado si el espacio ocupado por Wells Fargo será renovado o si se cambiará el nombre del edificio.
Con más de 300 mil pies cuadrados (27 mil 870 metros cuadrados) de oficinas de Clase A y un garaje adyacente de ocho niveles, el edificio ha sido objeto de renovaciones importantes en el último año, incluyendo mejoras en los jardines de la plaza que lo rodea.
Wells Fargo, una de las instituciones financieras más grandes del país, cuenta con aproximadamente 1.9 billones de dólares en activos.