En su primera temporada en la organización de los Dodgers, en 1980, antes de convertirse en la sensación que llegó a ser en las Grandes Ligas, Fernando ‘El Toro’ Valenzuela fue enviado al equipo de nivel Doble A, los Dodgers de San Antonio, que jugaban en la Liga de Texas, donde también competían los Diablos de El Paso, y en aquel año ‘El Toro’ llegó a jugar en el desaparecido estadio Dudley Field de la ciudad paseña contra los pingos fronterizos.

Los lanzadores, incluido el propio Valenzuela, normalmente sufrían a la hora de estar en la lomita de los disparos del Dudley Field debido a la altura y el aire seco del desierto, entre otros factores.

Valenzuela dio un adelanto de lo que vendría en su carrera profesional cuando el 22 de agosto de 1980 el zurdo de 19 años ponchó a 15 bateadores para guiar a San Antonio a una victoria de 3-0 sobre Amarillo.

‘El Toro’ tuvo marca de 13-9 con porcentaje de carreras limpias de 3.10 en 27 juegos (25 aperturas) para San Antonio en 1980.

En 1993 los Dodgers prescindieron de los servicios del pitcher mexicano y fue contratado por los Angelinos de California, que lo mandaron a la sucursal de Doble A, los Midland Angels de la Liga de Texas.

A finales de mayo de 1993, en su primera apertura con los Midland Angels, Valenzuela lanzó seis entradas en blanco frente a 6 mil 252 aficionados –un récord del club– a pesar de que el estadio de Jackson, Mississippi, tenía sólo 5 mil 200 asientos.

Unos días más tarde, en Little Rock, Arkansas, la apertura de Valenzuela sumó 10 mil dólares en ventas de boletos más un aumento por las ventas en los puestos del estadio, dinero que fue oxígeno para los equipos de la Liga de Texas, a veces asfixiados por limitaciones económicas. Lo mismo sucedió en Midland, donde Valenzuela lanzaría a mediados de julio de 1993.

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