Un estudiante afroamericano de secundaria en el estado de Texas que fue castigado durante casi todo su tercer año por su peinado abandonó su distrito escolar en lugar de pasar otro año suspendido en la escuela, según su abogado.
Pero Darryl George, de 18 años, quisiera regresar a su escuela secundaria del área de Houston en el distrito escolar de Barbers Hill para su último año y le pidió a un juez federal que emita una orden de restricción temporal que impida que los funcionarios del distrito lo castiguen aún más por no cortarse el cabello. Le permitiría regresar a la escuela mientras procede una demanda federal que presentó.
La solicitud de George se produce después de que el juez de distrito de Estados Unidos Jeffrey Brown desestimó en agosto la mayoría de las reclamaciones que el estudiante y su madre habían presentado en la demanda federal alegando que los funcionarios del distrito escolar cometieron discriminación racial y de género cuando lo castigaron.
El juez sólo dejó en pie la reclamación por discriminación de género y cuestionó si la regla de longitud del cabello del distrito escolar causa más daño que bien. “Juez Brown, por favor ayúdenos para que pueda asistir a la escuela como un estudiante adolescente normal mientras esté pendiente este litigio”, dijo George en una declaración jurada presentada el mes pasado.
Brown ha programado una audiencia judicial para el 3 de octubre en Galveston a petición de George.
En documentos judiciales presentados la semana pasada, los abogados del distrito escolar dijeron que el juez no tiene jurisdicción para emitir la orden de restricción porque George ya no es estudiante del distrito.
“Y el retiro de George del distrito no lo priva de legitimidad para reclamar daños pasados, aunque el distrito sostiene que George no ha sufrido un daño constitucional y no tiene derecho a recuperar daños”, dijeron los abogados del distrito escolar.
Defiende distrito su código de vestimenta
El distrito defiende su código de vestimenta, que dice que sus políticas para los estudiantes tienen como objetivo “enseñar aseo e higiene, inculcar disciplina, prevenir interrupciones, evitar riesgos de seguridad y enseñar respeto por la autoridad”.
En documentos judiciales presentados la semana pasada, Allie Booker, una de las abogadas de George, dijo que el estudiante fue “obligado a darse de baja” de la escuela secundaria Barbers Hill en Mont Belvieu y transferirse a otra escuela secundaria en un distrito diferente del área de Houston porque los funcionarios de Barbers Hill lo colocaron en suspensión dentro de la escuela el primer y segundo día del nuevo año escolar, que comenzó el mes pasado.
Esto “le causó una angustia emocional significativa, que finalmente llevó a una crisis nerviosa. Como resultado, no tuvimos más remedio que sacarlo del entorno escolar”, dijo Booker.
La salida de George “no fue una cuestión de elección sino de supervivencia”, pero desea regresar, ya que su madre se mudó al área debido a la calidad de las escuelas del distrito, dijo Booker.
George fue excluido de sus clases regulares de la escuela secundaria durante la mayor parte del año escolar 2023-24, cuando era un estudiante de tercer año, porque el distrito escolar dijo que la longitud de su cabello violaba su código de vestimenta. George fue obligado a cumplir una suspensión dentro de la escuela o pasar tiempo en un programa disciplinario fuera del sitio.
El distrito ha argumentado que el pelo largo de George, que lleva en la escuela atado y retorcido en la parte superior de la cabeza, viola su política porque, si se lo suelta, le quedaría por debajo del cuello de la camisa, las cejas o los lóbulos de las orejas. El distrito ha dicho que otros estudiantes con rastas cumplen con la política de longitud.
La demanda federal de George también alegó que su castigo viola la Ley CROWN, una ley estatal reciente que prohíbe la discriminación racial del cabello. La Ley CROWN, que se estaba discutiendo antes de la disputa sobre el cabello de George y que entró en vigencia en septiembre de 2023, prohíbe a los empleadores y las escuelas penalizar a las personas por la textura del cabello o los peinados protectores, incluidos los afros, las trenzas, las rastas, los giros o los nudos bantú.
En febrero, un juez estatal dictaminó en una demanda presentada por el distrito escolar que su castigo no viola la Ley CROWN.
La política de cabello de Barbers Hill también fue impugnada en una demanda federal de mayo de 2020 presentada por otros dos estudiantes. Ambos abandonaron la escuela secundaria, pero uno regresó después de que un juez federal le otorgara una orden judicial temporal, diciendo que había “una probabilidad sustancial” de que sus derechos a la libertad de expresión y a no sufrir discriminación racial fueran violados si se le prohibía hacerlo. Esa demanda aún está pendiente.