El Paso.- El juicio que definirá el futuro de la ley SB 4 en Texas ya tiene fecha. El juez federal David Alan Ezra programó el inicio del proceso para el martes 8 de julio de 2025 en la Corte del Distrito Oeste de Texas en Austin. La demanda, presentada en diciembre de 2023, fue interpuesta por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el condado de El Paso, Las Américas Immigrant Advocacy Center y American Gateways contra el estado de Texas, el gobernador Greg Abbott, el Departamento de Seguridad Pública de Texas y su exdirector Steven C. McCraw.

La ley SB 4, aprobada en 2023, permite a las autoridades locales arrestar y deportar a inmigrantes indocumentados. Desde su aprobación, ha sido objeto de un intenso debate y enfrentamientos legales. En febrero de 2024, el juez Ezra otorgó una orden de suspensión temporal, pero el estado de Texas apeló la decisión ante el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito. Aunque la Corte Suprema inicialmente permitió la implementación de la ley, el Quinto Circuito restableció la suspensión mientras se resolvía la apelación.

La fiscal del condado de El Paso, Christina Sanchez, afirmó que el proceso judicial continuará independientemente de la decisión del Departamento de Justicia sobre su participación en la demanda bajo la nueva administración presidencial. "El juicio del 8 de julio abordará el reto legal a la ley en sí misma, sin importar el resultado de la apelación en curso", explicó Sanchez.

Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes han manifestado su oposición a la SB 4, argumentando que criminaliza a comunidades inmigrantes, fomenta el temor y desvía recursos locales de la seguridad pública. "Esta ley es un intento inconstitucional de institucionalizar la xenofobia y perpetuar narrativas falsas sobre la frontera", declaró Sanchez.

El juicio se desarrollará en un contexto político incierto, ya que la administración federal bajo el presidente Donald Trump no ha anunciado si continuará respaldando la demanda. A pesar de ello, el condado de El Paso y las organizaciones demandantes han reafirmado su compromiso de continuar con el litigio para bloquear la implementación de la controvertida legislación.