A punto de cumplirse dos semanas de la fatal explosión en el centro de operaciones de Sun Metro en East El Paso, las víctimas y sus representantes legales exigen respuestas y acceso al lugar del siniestro para esclarecer las causas de la tragedia. Sin embargo, las autoridades municipales han guardado silencio, según denuncian los abogados de los trabajadores afectados.
El incendio, que se registró el martes 11 de febrero a la 1:06 p.m., cobró la vida de un empleado y dejó heridos a otros siete trabajadores.
Ese día dos de ellos, en estado crítico, fueron trasladados a un centro especializado en quemaduras en Phoenix, Arizona. Uno de los trabajadores, Rubén Ibarra, sucumbió a sus heridas, mientras que Germán García sigue luchando por su vida.
En una conferencia de prensa realizada el lunes 24 de febrero frente a la Corte del Condado Enrique Moreno en el Centro de El Paso, los abogados Maxey Scherr y Robert Collins –titulares de dos diferentes despachos– lanzaron un “llamado a la acción” para que la Ciudad coopere con la investigación del incendio.
Los juristas enfatizaron que hasta el momento no se han dado a conocer detalles sobre las causas del siniestro, ni se ha permitido a los investigadores de las víctimas acceder a la escena.
“Tenemos que realizar una investigación antes de determinar quiénes son los responsables y cuál fue la falla. Hubo una falla crítica que causó esta explosión. Personas murieron, personas siguen hospitalizadas. Debemos llegar al fondo del asunto. Esa es la única manera de evitar que vuelva a suceder”, declaró Scherr.
La Ciudad ha justificado la restricción de acceso al sitio argumentando que sigue siendo una zona de investigación activa y que “existen peligros significativos, como inestabilidad estructural, materiales peligrosos, aceites y gases”, según indicó la portavoz municipal Laura Cruz-Acosta. Además, advirtió que el acceso a posibles litigantes no puede ser concedido en este punto para “mantener la integridad del proceso”.
No obstante, los abogados insisten en que su objetivo no es señalar culpables, sino esclarecer qué provocó la explosión. “Hemos intentado comunicarnos con el Departamento de Bomberos, con Sun Metro, con el alcalde y con los representantes de la Ciudad”, afirmó Scherr. “Lo único que queremos es conocer la causa y el origen de lo que ocurrió. No se trata de buscar culpables en este momento, sino de obtener respuestas. Y podemos ayudar a la Ciudad a encontrarlas”.
El Departamento de Bomberos de El Paso insiste en que está investigando la causa del incendio, pero aún no se han revelado detalles específicos. La Oficina del Fiscal del Estado de Texas no ha sido solicitada para ayudar en la investigación, y la Administración Federal de Tránsito ha indicado que Sun Metro y las autoridades locales están mejor posicionadas para proporcionar detalles precisos y actualizados.
El alcalde de El Paso, Renard Johnson, expresó su compromiso de brindar apoyo a los afectados y restaurar la estabilidad en la comunidad. La portavoz Cruz-Acosta enfatizó que la seguridad y el bienestar de los empleados y residentes son la prioridad, y que se están tomando medidas para restaurar y expandir las operaciones de tránsito de manera segura y eficiente.
Las familias de las víctimas siguen esperando información sobre el incidente, mientras que las autoridades mantienen la postura de que la seguridad del sitio sigue siendo prioritaria. En medio del dolor y la incertidumbre, los afectados buscan justicia y garantías de que una tragedia similar no vuelva a ocurrir.