La Universidad Estatal de Nuevo México (NMSU, por sus siglas en inglés) ha decidido prescindir del director deportivo Mario Moccia tras una investigación que criticó la gestión de la institución en el escándalo de abuso sexual que llevó al cierre temporal del programa de baloncesto masculino de los Aggies.

Valerio Ferme, quien asumió como presidente de la universidad a principios de año, anunció el jueves el despido de Moccia y designó a Amber Burdge, subdirectora deportiva de NMSU para iniciativas estratégicas y liderazgo, como directora deportiva interina.

“Después de revisar cuidadosamente el reciente informe emitido por el Departamento de Justicia de Nuevo México, sentí que necesitábamos un nuevo comienzo en nuestro programa deportivo”, declaró Ferme. “Tengo plena confianza en la capacidad de la Dra. Burdge para liderar nuestro Departamento Atlético y espero trabajar con ella en los próximos meses”.

Ferme destacó que Burdge ha desempeñado un papel clave en la respuesta estratégica de NMSU para prevenir el acoso, en su calidad de administradora sénior y coordinadora adjunta de Título IX de la universidad.

Dos ex jugadores de baloncesto llegaron a acuerdos para declararse culpables en los casos de agresión presentados contra ellos, mientras que un tercero enfrentará juicio el próximo mes.

Las acusaciones de agresión obligaron a la Universidad Estatal de Nuevo México a cancelar su temporada 2022-23. En 2023, la institución pagó $8 millones para resolver una demanda presentada por dos de las víctimas, los exjugadores Deuce Benjamin y Shak Odunewu, quienes hicieron públicas sus historias de abuso.

Sin embargo, también en 2023, NMSU otorgó a Moccia una extensión de contrato por cinco años y un aumento salarial de $72 mil , elevando su sueldo a $351 mil anuales en el primer año del nuevo acuerdo, programado para finalizar en 2028. Este contrato fue firmado por el rector Dan Arvizu el mismo día en que dejó su cargo, un hecho que la universidad calificó como una coincidencia.

El informe del Departamento de Justicia estatal sobre los abusos sexuales concluyó que estos “no ocurrieron en un vacío, sino que reflejan una cultura tóxica más generalizada dentro del programa”.

“Hubo múltiples oportunidades para que las personas cercanas al equipo observaran esta cultura tóxica en desarrollo, pero no intervinieron de manera efectiva para prevenirla”, señala el informe. “Esta inacción se agravó por la falta de salvaguardas institucionales preventivas adecuadas”.

Entre las críticas dirigidas a Moccia, el informe destacó que no actuó lo suficiente al enterarse de las agresiones, confiando en su creencia de que una vez que el personal reportaba el caso a la Oficina de Equidad Institucional de la universidad, su responsabilidad estaba cumplida.

“Vale la pena señalar que esta creencia contradice la práctica real; el director Moccia se reunió con los acusados y observó videos pertinentes después de que la Oficina de Equidad Institucional recibió el reporte de Deuce Benjamin en febrero de 2022”, menciona el informe.

El informe también señaló la falta de transparencia de la universidad al utilizar fondos de donantes en lugar de fondos estatales para pagar el nuevo contrato de Moccia.

“Aunque el uso de fondos de la Asociación Atlética de los Aggies (AAC) para la compensación de Moccia fue reportado públicamente a mediados de 2023, depender de los medios de comunicación para informar a los donantes sobre el uso potencial de sus contribuciones es inadecuado”, concluye el informe.