Un proyecto que prometía revitalizar la oferta de esparcimiento en la frontera sur de Nuevo México se ha visto envuelto en una controversia, luego de revelarse que la empresa desarrolladora intentó incluir, sin consulta previa y mediante modificaciones técnicas, un dispensario de cannabis en un complejo originalmente aprobado por las autoridades de la ciudad de Sunland Park como espacio de entretenimiento familiar.

Esto ocurrió después de que el cabildo de Sunland Park votara esta semana en contra de la propuesta de Independent Nation, compañía a cargo del proyecto “Estación X”, negando tanto la solicitud de uso especial (SUP) como la reconfiguración del terreno, que habría permitido operar un complejo con dispensarios y otros giros orientados a adultos.

“La intención inicial del proyecto era clara: un espacio para el esparcimiento familiar. Lo que intentaron hacer fue un claro abuso de confianza”, denunció el regidor del Distrito 4, Alberto Jaramillo, uno de los opositores más firmes durante la sesión.

Y remató: “Aquí se respeta a Sunland Park, y no vamos a permitir que se tergiverse un proyecto aprobado para convertirlo en un centro de entretenimiento para adultos”.

Un grupo de vecinos de la comunidad también se pronunció en contra y no escatimó críticas hacia los desarrolladores, a quienes acusó de intentar aprovecharse del proceso administrativo para insertar un giro comercial que, en su opinión, contradice el espíritu original del plan.

“Estamos cansados de tanto cannabis; queremos variedad, comercios sanos, espacios seguros para todos”, afirmó el grupo, encabezado por un ciudadano que solo se identificó como Manuel.

Denunciaron que los desarrolladores prácticamente intentaron “pasarse de listos” y abusar de la confianza depositada por las autoridades desde la presentación inicial del proyecto. “Eso no se vale, y por eso fue rechazado”, añadieron.

Por su parte, el alcalde Javier Perea confirmó que el concejo municipal actuó con base en lo que considera la voluntad y el bienestar de la comunidad.

“Al final del día, el concejo decidió en favor de lo que considera mejor para la comunidad”, afirmó, tras respaldar la decisión de rechazar el plan de Independent Nation para abrir un dispensario en la línea estatal entre Texas y Nuevo México.

Desde Independent Nation, su director, Amit Bijlani, expresó desconcierto por la decisión, al alegar que la compañía cumplió con todos los requisitos legales y que la inclusión del dispensario respondía a una estrategia comercial para anclar el complejo.

“Estamos confundidos porque cumplimos con todas las leyes. Esto retrasa significativamente nuestro proyecto, lo cual será costoso”, dijo.

No obstante, para los líderes comunitarios, la legalidad del proceso no sustituye el compromiso ético con la ciudadanía.

“Si no están de acuerdo con la decisión que ha tomado el concejo, entonces pueden solicitar una apelación, y eso debe llevarse al tribunal de distrito”, explicó Perea.

Agregó que los solicitantes también pueden iniciar el proceso desde cero y volver a presentar el proyecto. El dispensario formaba parte de un complejo de entretenimiento más grande, planeado para el área.

A pesar del futuro incierto, Perea manifestó que cualquier retraso en el desarrollo económico de la ciudad podría perjudicar los ingresos futuros de la comunidad.

“Este es un nuevo tipo de gobierno: honesto, alineado con lo que la gente quiere. Si quieren intentarlo, que lo hagan como fue pactado inicialmente”, enfatizó Jaramillo.

Explicó que, en un principio, los desarrolladores presentaron planos que definían un modelo de centro de esparcimiento familiar, pero luego mostraron otros donde se dividía el terreno con el fin de, de manera legal, vender alcohol y cannabis al mismo tiempo. Aunque esto es legal, no corresponde al proyecto original aprobado.

Con una inversión estimada en más de 40 millones de dólares, el futuro de “Estación X” queda ahora condicionado al estricto apego a su propósito inicial: ser un espacio de entretenimiento familiar.

“Por el momento, el proyecto está en pausa, y lo más seguro es que los desarrolladores volverán a presentar la propuesta, pero no de la misma forma, sino bajo los términos originales: un centro comercial con capacidad para 4 a 5 mil personas, equipado con juegos infantiles y un espacio para espectáculos artísticos”, adelantó Jaramillo.

No obstante, precisó que la ciudad no pretende cerrar el diálogo ni desalentar la inversión. “No queremos que se vayan a otro lugar, porque eso representa negocio, inversión y empleo; pero no de la manera en que lo están proponiendo”, concluyó.

El concejal consideró que la postura del concejo sentará un precedente, al demostrar que el cuerpo edilicio tiene criterio propio y que los regidores emitieron su voto en función de las demandas de la comunidad.

Mientras continúa el proceso, el mensaje de las autoridades locales es contundente: Sunland Park no está en venta, y su comunidad merece respeto.