Aunque El Paso Water aseguró que el agua potable no representa riesgo para los residentes, el hallazgo de bacterias E-coli en una muestra de un pozo subterráneo del Este de la ciudad hace cuatro días generó preocupación entre algunos vecinos, quienes decidieron tomar precauciones por cuenta propia, como hervir el agua antes de consumirla o utilizar filtros adicionales.
El hallazgo ocurrió el 5 de noviembre, durante las pruebas rutinarias de calidad del agua que exige la Comisión de Calidad Ambiental de Texas (TCEQ). La muestra se tomó del agua del pozo antes de que el agua ingresara al proceso de desinfección y al sistema de distribución de agua por lo que nunca llegó a los hogares.
“Este tipo de detección es poco común dentro del sistema de El Paso Water. Contamos con más de 150 pozos y realizamos monitoreo constante para garantizar la seguridad del suministro”, informó un portavoz de la dependencia, quien añadió que el pozo afectado fue retirado de servicio y desinfectado el mismo día.
Pese a la aclaración, algunos residentes de la zona expresaron su inquietud. “Dicen que el agua está segura, pero uno nunca sabe. Mejor la hervimos por unos días”, comentó una vecina del sector de Walter Jones Boulevard, donde se ubica el pozo.
La portavoz reconoció que no es la primera ocasión en que se detectan irregularidades en pozos locales, aunque subrayó que todas las incidencias anteriores fueron atendidas de inmediato, evitando que la contaminación alcanzara el sistema de distribución.
“En el pasado hemos tenido hallazgos similares, y siempre se ha actuado con rapidez para prevenir cualquier impacto en los domicilios. Seguimos los protocolos del TCEQ al pie de la letra”, aseguró recientemente en entrevista Denisse Parra, vocera de EPWater.
El Paso Water explicó que el agua proveniente de este pozo se clora en el embalse de Montana antes de incorporarse a la red principal, y que los niveles de cloro se mantienen dentro de los parámetros seguros establecidos por la agencia estatal.
Aunque el evento no requiere emitir un aviso de hervir el agua, la empresa distribuyó información preventiva para la comunidad, recordando que la presencia de indicadores fecales como E-coli puede asociarse con desechos humanos o animales, y que los bebés, niños pequeños y personas con defensas bajas son más susceptibles a enfermarse si llegaran a consumir agua contaminada.
Los residentes que presenten síntomas gastrointestinales persistentes, como diarrea, náuseas o calambres, fueron aconsejados a consultar a su médico.
Por el momento, El Paso Water continúa siguiendo los protocolos de saneamiento y monitoreo establecidos por el TCEQ, mientras asegura que el suministro de agua en la ciudad se mantiene seguro y dentro de los estándares estatales de potabilidad.