La falta de oxígeno, el nivel del agua y las complicaciones del terreno dificultaron el rescate de nueve migrantes que fueron abandonados a su suerte por traficantes de personas en la red de drenaje pluvial de El Paso que desemboca en el río Grande (conocido como Bravo, del lado mexicano), en un intento desesperado por ingresar a Estados Unidos. Uno de ellos murió atrapado en las aguas contaminadas.
El nuevo episodio de tragedia migratoria estremeció la frontera este martes por la madrugada, cuando el grupo fue rescatado de un canal de desagüe que forma parte del sistema de alcantarillado en el área del río Bravo, a la altura de Oregon Street y del marcador internacional número 16.
Según el Departamento de Bomberos de El Paso (EPFD), el reporte de emergencia fue recibido alrededor de las 3:26 de la mañana, y de inmediato se clasificó como un incidente con múltiples víctimas.
Al lugar acudieron unidades de rescate, ambulancias, agentes de la Patrulla Fronteriza, la Guardia Nacional de Texas y elementos del Departamento de Policía de El Paso (EPPD).
Condiciones extremas
“Se trató de un operativo complicado debido a las condiciones del terreno, el nivel del agua y la oscuridad. Hubo que remover parte del alambrado fronterizo para poder ingresar al canal y auxiliar a las víctimas”, explicó un portavoz del cuerpo de rescate.
El teniente González, del Departamento de Bomberos de El Paso, confirmó que la falta de oxígeno fue uno de los factores más críticos durante el rescate.
“Falta de aire significa falta de oxígeno. Nos han llamado en muchas ocasiones para asistir a migrantes atrapados en los túneles o drenajes. Es una labor riesgosa tanto para ellos como para los rescatistas”, comentó el oficial.
Más de seis horas abandonados
Según los primeros reportes, el grupo de migrantes fue abandonado por traficantes de personas dentro del conducto pluvial, donde permanecieron más de seis horas antes de ser localizados. Uno de ellos fue encontrado inconsciente y otro perdió la vida debido a las condiciones extremas del lugar, marcado por la presencia de aguas negras y poca ventilación.
Las autoridades informaron que cuatro de los sobrevivientes fueron trasladados a hospitales locales para recibir atención médica, mientras que el resto fue entregado a la Patrulla Fronteriza. Hasta el momento no se han dado a conocer sus identidades ni nacionalidades, aunque se confirmó que la víctima mortal era de origen mexicano y su cuerpo fue trasladado al médico forense del Condado de El Paso. La versión no ha sido confirmada por las autoridades federales.
‘Rutas de alto riesgo’
El operativo, que se prolongó por varias horas, obligó al cierre temporal del tráfico vehicular en el área del Loop 375 cerca del muro fronterizo. El paso fue reabierto poco después de las 6:00 de la mañana.
Este caso se suma a una serie de incidentes recientes en los que grupos criminales dedicados al tráfico de personas utilizan infraestructura pluvial o de alcantarillado para cruzar a migrantes de manera clandestina hacia territorio estadounidense.
Autoridades locales y federales han catalogado estos conductos como “rutas de alto riesgo”, debido a la acumulación de gases tóxicos, la falta de ventilación y el peligro de quedar atrapados por la corriente o la basura acumulada.
“Estos espacios no están diseñados para el tránsito humano. Hay gases, animales, inundaciones repentinas y corrientes muy fuertes. Entrar ahí es jugar con la vida”, advirtió un rescatista que participó en la operación.
‘A los traficantes no les importas’
“Esta cruel y peligrosa práctica de usar desagües pluviales ha sido empleada por grupos criminales durante muchos años, causando lesiones y muertes. A los traficantes de personas no les importas; te quitarán tu dinero y te abandonarán a morir”, declaró el jefe interino del Sector El Paso de la Patrulla Fronteriza, Walter N. Slosar, en un comunicado oficial.
El funcionario reiteró que la única forma segura de ingresar a Estados Unidos es de manera legal, al tiempo que hizo un llamado a los migrantes a no dejarse engañar por las promesas falsas de “coyotes” y organizaciones delictivas.
Práctica frecuente
Fuentes consultadas señalaron que los canales pluviales y las tuberías subterráneas conectadas con el sistema del río Bravo se han convertido en puntos de ingreso clandestinos especialmente activos durante la madrugada, cuando la visibilidad es mínima.
El teniente González confirmó que este tipo de llamados se han vuelto frecuentes en los últimos meses, señalando un patrón preocupante en las tácticas empleadas por las redes de tráfico de personas.
Contraste con retórica oficial
A pesar de que las autoridades federales han afirmado que los cruces ilegales “se encuentran en ceros”, lo ocurrido este martes demuestra lo contrario. Todos los días, grupos de migrantes intentan atravesar la frontera utilizando métodos cada vez más peligrosos, guiados por traficantes que explotan su desesperación.
Hasta la tarde del miércoles, la Patrulla Fronteriza no había respondido a las solicitudes de información adicionales sobre el caso. El cuerpo del migrante fallecido permanece bajo resguardo del forense, mientras que los sobrevivientes continúan bajo custodia federal.
Tragedia que se repite
El suceso, ocurrido a escasos metros del alambrado fronterizo, se suma a una lista creciente de tragedias en la zona de El Paso–Ciudad Juárez, donde las políticas de disuasión no han logrado detener el flujo migratorio, pero sí han empujado a cientos de personas a arriesgar la vida por rutas más letales.
Con este nuevo incidente, la frontera vuelve a mostrar su rostro más crudo: el de la desesperación, la desinformación y la peligrosa manipulación de quienes lucran con el sueño americano.
“Mientras haya necesidad y engaños, seguirán cruzando”, dijo un oficial veterano del EPFD. Y agregó: “Pero cada rescate como este nos recuerda que no todos logran salir con vida”.