Cuando Cardinal Health, uno de los mayores fabricantes de dispositivos médicos del país, contrató a María como contadora en 2014, ella estaba emocionada. Era su primer trabajo después de la escuela, y estaba entusiasmada por conseguir un puesto en una empresa multinacional. Durante el año siguiente trabajó en el almacén de la compañía en El Paso, donde Cardinal recibía productos médicos esterilizados que se enviaban a hospitales de todo el país.

Cuando finalmente dejó el trabajo por un puesto en una importante firma de contabilidad, veía su tiempo en Cardinal con cariño. Sus compañeros de trabajo habían sido amables y solidarios, y estaba agradecida con la empresa por darle la oportunidad. Durante la siguiente década, mientras se mudaba a Seattle, no tenía idea de que había estado expuesta al óxido de etileno (EtO, por sus siglas en inglés), un químico tóxico utilizado para esterilizar dispositivos médicos, mientras trabajaba en el almacén de Cardinal.

Si bien el químico ha sido vinculado a cánceres de mama y pulmón en grandes estudios revisados por pares, atribuir diagnósticos individuales a la exposición al óxido de etileno no es posible. Pero una investigación de Grist que modeló las emisiones autorreportadas de óxido de etileno de los almacenes de Cardinal Health en El Paso encontró que los niveles en al menos una de las instalaciones excedían los límites permitidos. Los resultados del modelado también indicaron que los almacenes exponen a aproximadamente el 90 por ciento de la población de la ciudad a un riesgo de cáncer superior a 1 en 1 millón —el nivel que la Agencia de Protección Ambiental se esfuerza por mantener como el máximo permitible— y los residentes que viven más cerca de los almacenes pueden estar expuestos a niveles de riesgo tan altos como 1 en 5,000.

Casi una década después de dejar Cardinal, en febrero de 2023, María sintió un bulto en su seno. Alarmada, programó inmediatamente una cita con su ginecóloga, quien ordenó una mamografía, ultrasonido y biopsia. Los resultados confirmaron cáncer de mama triple negativo en etapa 3. El cáncer, le dijeron, no era hormonal y se había extendido a múltiples ganglios linfáticos, lo que sugería que se había estado desarrollando durante algún tiempo. No tenía antecedentes familiares de cáncer de mama y dio negativo para mutaciones en el gen BRCA, lo que indica un menor riesgo de desarrollar la enfermedad.

La causa del cáncer la ha atormentado y permanece desconocida, pero el diagnóstico trastornó su vida. Durante los siguientes meses, recibió quimioterapia e inmunoterapia, incluidas 15 rondas de radiación. Todo el tiempo, luchó por comprender por qué ella, una mujer por lo demás saludable de poco más de 30 años sin antecedentes familiares de cáncer de mama, había sido diagnosticada con una forma tan agresiva de la enfermedad. Se culpó a sí misma, inicialmente. Recordó haber visto almendras en el supermercado un día y llorado porque siempre había elegido almendras sin sal para reducir su consumo de sodio.

“Pensé: ‘¿De qué me sirvió eso?’ Me enfermé de todos modos”, dijo. “Eso fue realmente duro: saber que había tratado de cuidarme y aun así sucedió”.

A principios de este año, su pareja se encontró con la historia de Grist y la compartió con ella. Cuando leyó el artículo, se enteró del químico peligroso y ahora cree que puede haber una conexión. Descubrió que en los años posteriores a que dejó Cardinal, a medida que surgieron nuevos estudios sobre el químico, la Agencia de Protección Ambiental revisó su toxicidad, encontrando que es 30 veces más tóxico de lo que se entendía anteriormente. El químico, había concluido la agencia federal, está vinculado a cánceres de mama y pulmón.

“Fue un momento de ‘Dios mío’”, recordó María. “Obviamente, no lo sabemos [con certeza], pero antes estábamos completamente a oscuras sobre la causa”. (María pidió ser identificada solo por su segundo nombre).

Richard Peltier, un investigador de salud ambiental de la Universidad de Massachusetts Amherst, dijo que “no hay causalidad aquí”, pero dado que María trabajó en una instalación con emisiones de óxido de etileno, su diagnóstico es “ciertamente consistente con lo que cabría esperar de alguien que podría haber tenido una exposición extrema al óxido de etileno”.

“Ver cáncer de mama en una persona de 30 años que es triple negativo, ese es un resultado bastante extremo para una persona joven, presumiblemente saludable”, agregó.

Aproximadamente 90 instalaciones de esterilización en todo el país utilizan óxido de etileno para fumigar dispositivos médicos. Cuando los productos salen de estas instalaciones, continúan liberando cierta cantidad del producto. En las semanas y meses posteriores, mientras están en almacenes esperando ser enviados a hospitales, siguen emitiendo óxido de etileno. En el camino, miles de trabajadores de esterilizadores y almacenes, conductores de camiones y residentes en comunidades cercanas a estas instalaciones están expuestos a cierta cantidad del químico.

Muchos de ellos se han quedado preguntándose si los casos de cáncer en sus vecindarios están vinculados a la exposición al óxido de etileno.

Preocupaciones de salud

En El Paso, los residentes de John Phelan Drive en el extremo este, directamente detrás de otro de los dos almacenes de Cardinal Health, desconocían en gran medida las emisiones de óxido de etileno a unos cientos de pies (decenas de metros) de sus hogares. La investigación de Grist indicó que los residentes de John Phelan Drive han estado expuestos a un riesgo de cáncer de 2 en 10,000. Es decir, si 10,000 personas están expuestas a las emisiones de óxido de etileno del almacén, es probable que dos desarrollen cáncer. El umbral aceptable de la EPA es 1 en 10,000, aunque los expertos han argumentado que incluso este estándar es demasiado laxo.

Numerosos propietarios a lo largo de la calle de casi una milla (1.6 kilómetros) de largo dijeron a Grist y El Paso Matters que han desarrollado alergias y problemas respiratorios en los últimos años y experimentan regularmente dolores de cabeza y mareos, aunque está lejos de estar claro si las emisiones de óxido de etileno de la instalación de Cardinal Health son una causa, o la causa principal, de sus síntomas.

María García, de 63 años, ha vivido en John Phelan Drive cerca de McCarthy Park desde 2001. Durante el último año, dijo que comenzó a experimentar frecuentemente dolores de cabeza y mareos, y no está segura de la causa. Ha buscado medicamentos para síntomas que podrían estar relacionados con problemas de salud de la mujer, pero dijo que se pregunta si la instalación directamente detrás de su casa es la verdadera culpable.

“Pensé que era muy saludable. Dono sangre y me cuido. Pero sí me siento mareada últimamente, el último año, más o menos”, dijo García.

El vecindario de clase media en el extremo este de El Paso se encuentra justo al este de un importante parque empresarial donde numerosas empresas tienen instalaciones logísticas, pero el almacén de Cardinal Health es uno de los edificios más cercanos a sus hogares.

Un propietario en la misma calle, Fernando Hernández, dijo que ha desarrollado síntomas similares a alergias en los últimos años. Y se preguntaba si las emisiones de óxido de etileno de la instalación estaban causando problemas respiratorios entre los vecinos o afectando las plantas del patio trasero; dijo que los árboles y el césped han muerto en los patios traseros de numerosas casas que colindan con el almacén.

Otros residentes también dijeron que han desarrollado dolores de cabeza o mareos. La exposición al EtO podría causar síntomas similares, pero todo depende del nivel de exposición, dijo Susan Buchanan, profesora asociada clínica de ciencias de salud ambiental y ocupacional en la Universidad de Illinois Chicago.

“Podrían estar teniendo (síntomas) si el nivel fuera lo suficientemente alto”, dijo Buchanan en una entrevista, agregando que no había visto previamente una exposición al óxido de etileno lo suficientemente alta como para causar síntomas significativos en una comunidad adyacente a una instalación donde está presente el EtO. “Los trabajadores son a menudo los que están más expuestos al EtO”, dijo. Aún así, dijo que la cantidad de EtO que se permite a las instalaciones emitir en la mayoría de los estados generalmente no está “actualizada con el conocimiento médico actual sobre el riesgo de exposición”, agregó.

“A muchas instalaciones se les permite emitir a niveles que ponen a las personas alrededor de la instalación en riesgo”, dijo Buchanan.

Richard Richter, un portavoz de la TCEQ, dijo en una declaración que los almacenes de Cardinal recibieron permisos del estado y que “los impactos fuera de la propiedad del óxido de etileno fueron evaluados para garantizar que cumplan con todos los estándares estatales y federales y sean protectores de la salud humana y el medio ambiente”.

La Agencia de Protección Ambiental bajo el ex presidente Joe Biden emitió una regla en 2024 para obligar a las instalaciones de esterilización en todo Estados Unidos a reducir significativamente sus emisiones de óxido de etileno mediante la instalación de controles de contaminación. La regla no se aplicaba a los almacenes fuera del sitio como los operados por Cardinal Health en El Paso.

En julio, sin embargo, el presidente Donald Trump otorgó a las empresas de esterilización una extensión de dos años para cumplir con la regla.

Una de las instalaciones que habría enfrentado estándares más estrictos era una planta de esterilización operada por Sterigenics en Santa Teresa, Nuevo México, justo al oeste de El Paso. El fiscal general de Nuevo México demandó a la compañía en 2020 y dijo que la instalación estaba emitiendo cantidades excesivas de óxido de etileno al área circundante.

Con poca protección del gobierno federal, los residentes y trabajadores han buscado recurso en los tribunales. En el caso de Gary Walker, el conductor de camión en Georgia que demandó a una empresa de esterilización y recibió un veredicto de $20 millones, el jurado aceptó que su exposición al óxido de etileno mientras transportaba productos esterilizados estaba vinculada a que desarrollara linfoma no Hodgkin. Michael Geoffroy, el abogado de Walker, dijo que su bufete de abogados tiene cuidado de asumir casos en los que la literatura científica respalde el caso del demandante.

“Hay muchos, muchos clientes que han tenido los tipos de cáncer que sabemos son causados por el óxido de etileno, pero no tomamos su caso porque no podemos identificar la exposición exacta o suficiente exposición a donde nos sentiríamos cómodos teniendo científicos que se levanten bajo juramento y testifiquen y digan que el óxido de etileno fue un factor causal significativo en su cáncer”, dijo Geoffroy.

María, la ex contadora de Cardinal Health, ha estado en remisión desde su mastectomía. Todavía teme que el cáncer regrese, pero está agradecida de tener al menos una explicación plausible para su diagnóstico.