El acusado, Manuel Pérez Jr., de 32 años y residente de El Paso, admitió su participación en múltiples conspiraciones que, de acuerdo con investigadores federales, duraron varios años e implicaron el contrabando de migrantes indocumentados y grandes cantidades de cocaína hacia Estados Unidos a cambio de dinero.
Pérez presentó su declaración de culpabilidad ante la Corte Federal del Distrito Oeste de Texas, donde reconoció su papel en los esquemas que, según el fiscal federal adjunto John Johnston, comprometieron la integridad de la seguridad fronteriza del país.
De acuerdo con los documentos judiciales, las actividades ilícitas de Pérez comenzaron en noviembre de 2019 y continuaron hasta el 5 de febrero de 2025. Durante ese tiempo, utilizó su posición como oficial de CBP en el puerto de entrada Paso del Norte, en El Paso, para permitir el ingreso de vehículos conducidos por migrantes indocumentados, en ocasiones como parte de operaciones de contrabando organizadas.
Los fiscales también afirmaron que Pérez conspiró para traficar cocaína destinada a ser distribuida en varios estados, incluyendo Texas, Luisiana y Carolina del Norte.
En total, fue acusado de:
- Un cargo de conspiración para introducir migrantes a Estados Unidos con fines de lucro,
- Tres cargos de introducción de migrantes con fines de lucro, y
- Un cargo de conspiración para poseer una sustancia controlada con la intención de distribuirla.
Pérez enfrenta hasta 45 años de prisión. Si es declarado culpable de todos los cargos, podría recibir:
- Hasta 5 años por conspiración para contrabando de migrantes,
- De 3 a 10 años por cada uno de los tres cargos adicionales de contrabando, y
- De 10 años a cadena perpetua por el cargo de tráfico de drogas.
La sentencia final será determinada por un juez federal en una fecha posterior.