Washington— El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) anunció el lunes el inicio de la Operación River Wall para asegurar el Río Grande contra la inmigración ilegal, narcoterroristas y otra actividad criminal en la frontera Sur, en lo que representa una militarización sin precedentes de la vía fluvial internacional.
Para esta movilización histórica, la Guardia Costera desplegará botes de respuesta, embarcaciones de aguas poco profundas, activos de comando y control, y equipos tácticos para “Hacer a Estados Unidos Seguro Nuevamente”, comenzando con más de 100 embarcaciones y cientos de elementos.
Estos activos y personal –bajo las Fuerzas de la Guardia Costera del Río Grande– controlarán, asegurarán y defenderán la frontera estadounidense a lo largo de aproximadamente 260 millas (418 kilómetros) del Valle del Río Grande.
“El presidente Trump entregó la frontera Sur más segura en la historia de Estados Unidos en tiempo récord, y ahora, nuestro objetivo es asegurarnos de que se mantenga así a largo plazo”, declaró la secretaria Kristi Noem en un comunicado. “Los hombres y mujeres de la Guardia Costera estadounidense son expertos en defender las fronteras marítimas de Estados Unidos; lo han estado haciendo con honor, respeto y devoción al deber desde 1790”.
“La Guardia Costera de Estados Unidos es la mejor del mundo en operaciones tácticas en botes e interdicción marítima en el mar, a lo largo de costas y en ambientes fluviales”, declaró el almirante Kevin E. Lunday, comandante interino de la Guardia Costera. “A través de la Operación River Wall, la Guardia Costera está controlando la frontera Sur estadounidense a lo largo del Río Grande en el Este de Texas”.
Despliegue comenzó el 9 de octubre
La Guardia Costera anunció el despliegue de fuerzas adicionales al Río Grande en el Este de Texas, comenzando el 9 de octubre de 2025, para asegurar el control operacional de la frontera donde el presidente ha declarado una emergencia nacional.
Esta operación de aumento –conocida como Operación River Wall– reforzará los esfuerzos continuos de la Guardia Costera para controlar, asegurar y defender aproximadamente 260 millas del Río Grande que constituye la frontera estadounidense allí.
Aprovechando su experiencia, autoridades y capacidades sin igual, la Guardia Costera disuadirá, interceptará y derrotará la inmigración ilegal, el contrabando de drogas y otras amenazas a las comunidades.
Como parte de esta movilización, la Guardia Costera está desplegando botes de respuesta adicionales, embarcaciones de aguas poco profundas, activos de comando y control, y equipos tácticos en apoyo de objetivos de seguridad nacional. Esto representa un compromiso sin precedentes de personal y recursos de la Guardia Costera a la región del Río Grande.
La Guardia Costera está liderando operaciones, trabajando con la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos y el Departamento de Guerra bajo el Comando Norte de Estados Unidos, para controlar, asegurar y defender la frontera estadounidense a lo largo del Río Grande en los condados de Cameron e Hidalgo en el Este de Texas, extendiéndose hasta el mar.
Parte de estrategia fronteriza integral
La Operación River Wall se construirá sobre lo que la Administración Trump llama los “éxitos históricos” en la frontera Sur y es sólo la última manera innovadora en que la secretaria Noem y el presidente Trump están defendiendo la frontera.
Durante cinco meses consecutivos, la Administración Trump ha liberado cero extranjeros ilegales al país. DHS anunció recientemente que en el año fiscal 2025, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos tuvo sus aprehensiones más bajas en la frontera Suroeste desde 1970, un testamento a la fortaleza de la robusta defensa del DHS de la frontera Sur de Estados Unidos.
El 10 de octubre, la Administración Trump anunció $4,500 millones en contratos para construir 230 millas de “muro inteligente”, un sistema híbrido de seguridad fronteriza que combina barreras de acero, barreras acuáticas, caminos de patrulla, luces, cámaras y tecnología de detección avanzada para reforzar la defensa en la frontera Sur.
Capacidades de la Guardia Costera
A través de siglos de defender a Estados Unidos en ambientes fluviales, costeros y en alta mar, la Guardia Costera ha perfeccionado las capacidades únicas y la experiencia necesaria para asegurar este ambiente complejo.
Con más de 95,000 millas (152,888 kilómetros) de costa, 25,000 millas (40,234 kilómetros) de ríos navegables y 4.5 millones de millas cuadradas (11.7 millones de kilómetros cuadrados) de zona económica exclusiva estadounidense, la Guardia Costera defiende la nación, protege el sistema de transporte marítimo, regula y salvaguarda puertos y vías fluviales, lidera la nación en interdicción de drogas y asegura la frontera marítima.
Como miembro de la fuerza conjunta, una organización de aplicación de la ley, una agencia reguladora y un miembro de la comunidad de Inteligencia estadounidense, la Guardia Costera emplea una mezcla única de autoridades para afianzar la seguridad e integridad del dominio marítimo para proteger la seguridad económica de la nación.
Flota operativa
Los más de 76,000 miembros de la Guardia Costera operan una flota multimisión e interoperable de más de 220 cutters, 185 aeronaves de ala fija y rotatoria, 1,300 botes y su propio comando cibernético dedicado para proteger infraestructura marítima crítica.
La Operación River Wall representa la militarización más extensa del Río Grande en la historia moderna, convirtiendo una vía fluvial internacional compartida con México en una zona de operaciones militares activas de la Guardia Costera estadounidense.
El despliegue de más de 100 embarcaciones y cientos de elementos en 260 millas de río marca una escalada significativa en la presencia militar estadounidense en la frontera, expandiendo el papel tradicional de la Guardia Costera de ambientes oceánicos y costeros a operaciones fluviales fronterizas intensivas.
La operación se coordina con la Patrulla Fronteriza y el Departamento de Guerra, señalando un enfoque de gobierno completo para el control fronterizo que combina agencias de aplicación de la ley civil con capacidades militares en lo que la administración caracteriza como respuesta a una emergencia nacional declarada por el presidente.