Más de 35 compradores de vivienda han presentado una demanda contra Sierra Title Company, alegando que fueron defraudados por más de $1.7 millones en enganches y pagos mensuales por casas que nunca recibieron, en un esquema que supuestamente operó desde las propias oficinas de la empresa de servicios de cierre en El Paso.

Las víctimas afirman que fueron atraídas por anuncios en Facebook sobre viviendas y dirigidas a contactar a individuos que organizaron reuniones en las oficinas de Sierra Title ubicadas una en la calle Mesa y otrea en la Lee Treviño. Según la demanda, estas instalaciones se utilizaron para dar una apariencia de legitimidad a las transacciones.

¿Qué es una “title company”?

Una ‘title company’ o compañía de títulos es una empresa que proporciona servicios esenciales en transacciones de bienes raíces, como búsqueda de títulos, seguro de título y servicios de cierre (escrow). Su función principal es asegurar que la transferencia de propiedad sea legal y que el comprador reciba un título limpio, libre de gravámenes o problemas legales.

La presencia de estas empresas tradicionalmente aporta confianza y legitimidad al proceso inmobiliario.

En este caso, los demandantes alegan que Sierra Title permitió que individuos ajenos operaran desde sus oficinas oficiales, otorgándoles una credibilidad que fue explotada para defraudar a docenas de familias.

A los compradores potenciales supuestamente se les solicitó entregar enganches que variaban entre $15,000 y $50,000 durante reuniones en las oficinas, donde los pagos fueron hechos tanto a individuos como a empleados de Sierra Title.

Se les dijo que los cierres de las casas se realizarían en 30 días. Ninguno de los cierres prometidos ocurrió, y los demandantes aseguran que su dinero nunca fue devuelto.

“Estos individuos los citaban en las oficinas de Sierra Title, aunque no eran empleados de la empresa, pero hicieron creer que todo era legítimo. Es como ir a la iglesia y que el sacerdote te diga que es un buen trato: por supuesto confías. Pensaban que Sierra Title no les haría daño, pero dieron sus enganches, e incluso algunos empleados de alto rango —vicepresidentes y similares— estaban presentes con estos individuos recibiendo el dinero”, dijo David Morales, abogado que representa a las víctimas.

Tenían llaves de las oficinas

En la demanda, los dos individuos señalados junto con Sierra Title son Federico Aguirre y Eduardo Romo, quienes —según Morales— no eran empleados de la compañía, pero usaban las oficinas para realizar transacciones.

“Sierra Title es importante aquí porque permitió que todo esto ocurriera bajo su techo... Alegan que ‘no sabían lo que estaba pasando’, pero aun así estas personas tenían llaves de las oficinas. Entraban y salían incluso en días laborales. La gente los veía entrar, y la gente venía y entregaba $20,000 o $30,000. Sin embargo, alegan que no sabían nada al respecto”, señaló Morales.

Los abogados de las víctimas buscan restitución completa y que Sierra Title sea considerada responsable por las acciones de quienes supuestamente operaban desde sus instalaciones.

$20,000 desaparecidos

Una víctima narró como desapareció su dinero. “Me aseguraron que todas mis transacciones serían precisas y que mis fondos se desembolsarían correctamente, así que confié en ellos. Descubrí que era un esquema fraudulento cuando pedí mi fecha de cierre porque querían que pagara renta, y les dije que no estaba rentando, que estaba comprando una casa para mi familia.

“Llamé a otras oficinas de Sierra Title y me dijeron que mi contrato no existía, que no tenían registro de que mis $20,000 hubieran sido depositados”, declaró Jeffrey Rangel, una de las víctimas representadas en la demanda.

Rangel comentó que él y otros afectados organizaron una protesta frente a la oficina de Sierra Title en Mesa Street y publicaron videos en redes sociales documentando sus experiencias, lo que —según afirma— provocó represalias.

Amenazas de demandas

“El señor David Fuentes, vicepresidente de Sierra Title en Mesa, me pidió que bajara los videos o me demandaría por difamación. Le dije que solo queríamos nuestros depósitos de vuelta para poder seguir adelante. Me prometieron devolverme el dinero, pero nunca cumplieron. En lugar de eso, me demandaron. Me demandaron por $1 millón”, relató Rangel.

Junto con él, Diana Ramírez afirmó que también enfrenta una demanda tras hablar públicamente en contra de Sierra Title.

Caso de paciente con cáncer

“Estábamos vendiendo la casa y pensamos que todo era legítimo. Todo iba bien hasta que conocimos al agente de bienes raíces que nos presentó a un inversionista interesado. El proceso tomó más de seis meses y queríamos cerrar porque necesitaba una cirugía.

“Nos dieron un depósito de seguridad en Sierra Title y, con la firma de mi mamá como receptora del cheque, cambiaron el título al nombre del comprador sin haber cerrado la venta. Simplemente lo transfirieron”, contó Ramírez.

Ramírez, quien lucha contra el cáncer, dijo que planeaba usar el dinero de la venta para cubrir gastos médicos.

“Sigo luchando por mi vida cada día y también por mi hogar. Vivo en una casa que ya no está a mi nombre. Es estresante no saber si aparecerán un día y nos pedirán que nos vayamos. Es una lucha constante”, añadió.

Demanda busca $1.7 millones en daños

Más de 35 víctimas han presentado una demanda contra Sierra Title Company, reclamando más de $1.7 millones en daños, según los documentos judiciales.

Los demandantes aseguran que fueron defraudados por individuos que operaban desde las oficinas de Sierra Title y que prometieron propiedades que nunca entregaron.

De acuerdo con la demanda, las víctimas fueron atraídas mediante anuncios en Facebook y citadas en las oficinas de Sierra Title de calle Mesa o de Lee Treviño, lo que dio una apariencia de legitimidad a las transacciones.

Se les pidió proporcionar enganches que oscilaban entre $15,000 y $50,000 a empleados de Sierra Title y a los individuos involucrados. Les aseguraron que los cierres ocurrirían en 30 días, pero las transacciones nunca se concretaron y los fondos no fueron devueltos, según las acusaciones.

Implicaciones a bienes raíces

El caso plantea serias interrogantes sobre los controles y la supervisión en las compañías de títulos, tradicionalmente consideradas guardianes de confianza en transacciones inmobiliarias.

Las acusaciones de que individuos no empleados tenían llaves y acceso libre a las oficinas de Sierra Title —y que empleados de alto nivel estuvieron presentes durante las transacciones fraudulentas— sugieren fallas sistémicas en los protocolos de seguridad y supervisión de la empresa.

Para los compradores de vivienda, el caso sirve como advertencia de que incluso las transacciones realizadas en oficinas de empresas establecidas pueden ser fraudulentas si no se toman las precauciones adecuadas, incluyendo verificar la legitimidad de todos los involucrados y obtener documentación apropiada en cada etapa del proceso.