Entre 2015 y 2025, el número de paseños menores de 65 años creció en menos de 4,000. El número de quienes tienen 65 años o más se disparó en más de 42,000, incluidos casi 15,000 que tienen 75 años o más.
El condado de El Paso está envejeciendo rápidamente, muestran estimaciones poblacionales de la Oficina del Censo, lo que está transformando a una comunidad acostumbrada desde hace mucho tiempo a una población mucho más joven que el promedio nacional.
Esto forma parte de un fenómeno nacional conocido como el "tsunami plateado", dijo Tracy Yellen, directora general de la Paso del Norte Health Foundation, la cual planea presentar en septiembre una Iniciativa de Envejecimiento Saludable para atender los problemas que trae consigo una población de mayor edad.
"Actualmente, de acuerdo con una evaluación de necesidades que completamos este año, solo en el condado de El Paso, el 30% de los adultos de 65 años o más tiene diabetes, el 67% tiene presión arterial alta, el 15% tiene la enfermedad de Alzheimer, y el 28% tiene dificultad para desplazarse. Las enfermedades crónicas, el deterioro cognitivo, la movilidad limitada, el aislamiento social, la falta de información confiable y los retos para los cuidadores pueden hacer más difíciles las transiciones relacionadas con el envejecimiento", dijo Yellen.
"Queremos asegurarnos de que nuestras comunidades se estén preparando para involucrarse y apoyar a los adultos mayores y a sus cuidadores, para que todos podamos vivir más sanos y por más tiempo", dijo.
Varios factores están impulsando el envejecimiento de El Paso: una mayor esperanza de vida, una fuerte caída en los nacimientos, la disminución de la inmigración, y la continua pérdida de adultos jóvenes que dejan El Paso hacia otras comunidades en busca de oportunidades económicas.
Como resultado, el número de niños menores de 18 años en el condado de El Paso ha disminuido 10% durante la última década, incluida una caída del 18% entre los niños menores de 5 años.
Al mismo tiempo, el número de personas de 65 años o más se disparó 45%.
En 2015, uno de cada nueve paseños tenía 65 años o más. En 2025, era uno de cada seis paseños.
La esperanza de vida promedio, tanto para mujeres como para hombres en el condado de El Paso, es ligeramente superior a los promedios estatal y nacional, de acuerdo con el Instituto de Métricas y Evaluación de Salud (IHME) de la Universidad de Washington.
La esperanza de vida promedio esperada para una mujer de El Paso nacida en 2014 era de 82.5 años, un aumento del 4.9% desde 1980. Para los hombres de El Paso, la esperanza de vida promedio esperada era de 76.9 años, un aumento del 6.8% desde 1980, de acuerdo con el IHME.
La pandemia de COVID-19 redujo brevemente la esperanza de vida en todo el mundo, pero la esperanza de vida en Estados Unidos volvió a aumentar a partir de 2023.
El Paso no está sola en estas tendencias de envejecimiento, aunque aquí son más pronunciadas que en el país en su conjunto. Las estimaciones poblacionales del Censo muestran que la población nacional de personas de 65 años o más creció 35% entre 2015 y 2025, unos 10 puntos porcentuales por debajo de la tendencia del condado de El Paso.
The Wall Street Journal reportó recientemente que el número de niños menores de 18 años que viven en ciudades estadounidenses de más de 500,000 habitantes disminuyó 6% en la última década, 4 puntos menos que la caída registrada en El Paso.
Durante décadas, el condado de El Paso ha sido mucho más joven que el país, impulsado por la inmigración desde México y las altas tasas de natalidad. Pero esa brecha se está cerrando.
En 1980, la edad mediana en el condado de El Paso era de 25 años, lo que significa que la mitad de la población era menor de 25 años y la otra mitad mayor. La edad mediana nacional ese año era de 30, es decir, 20% mayor que la de El Paso.
En 2025, la edad mediana del condado de El Paso era de 35 años, y la mediana nacional era de 39.4, una diferencia del 12.5%.
En los últimos 10 años, la edad mediana de El Paso aumentó 3.2 años.
En contraste, la edad mediana nacional aumentó 1.6 años entre 2015 y 2025, lo que significa que El Paso ha envejecido al doble de velocidad que el país en ese periodo.
Si las tendencias de envejecimiento de la última década continúan, la edad mediana del condado de El Paso en 2035 estaría cerca de los 40 años, y la mediana nacional sería de alrededor de 40.5.
El envejecimiento de la población tendrá un impacto en prácticamente todos los aspectos de la vida comunitaria en El Paso.
Conforme las personas envejecen, gastan menos dinero en la mayoría de los bienes de consumo, mientras gastan más en atención médica, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. Eso transformará el tipo de empleos disponibles.
Y con el número de niños cayendo de manera pronunciada en El Paso durante la última década, es probable que esto alimente una escasez de trabajadores que puedan brindar cuidado a la población que envejece.
En 1980, El Paso tenía alrededor de nueve personas en el grupo de edad laboral de 18 a 64 años por cada persona de 65 años o más. Para 2015, esa cifra había caído a cinco personas en edad laboral por cada adulto mayor; en 2025, la proporción era de 4 a 1.
Si las tendencias de envejecimiento de la última década continúan durante los próximos 10 años, el condado de El Paso en 2035 tendría menos de tres personas en edad laboral por cada persona de 65 años o más.
Estados Unidos depende actualmente en gran medida de los inmigrantes para cubrir los puestos de trabajadores de cuidado directo dentro del sistema de salud. Los cambios en las políticas de inmigración de Estados Unidos podrían alterar esa fuerza laboral de cuidado directo, generando más presión sobre las familias, muestra la investigación.
El envejecimiento de la población generará nuevas presiones sobre el sistema del impuesto predial que financia al gobierno local.
En El Paso, la ciudad y los distritos escolares ofrecen exenciones adicionales del impuesto predial a los propietarios de vivienda mayores de 65 años, lo que en esencia traslada una mayor parte de la carga fiscal hacia los propietarios más jóvenes y las propiedades comerciales. Conforme más personas califiquen para esas exenciones, los gobiernos locales tendrán que considerar reducir el gasto, aumentar el impuesto predial para la gente más joven, o reducir o eliminar las exenciones para los mayores de 65 años.
Y los paseños de mayor edad ejercerán una influencia cada vez mayor en las elecciones locales, conforme representen una proporción mayor del electorado. Si los intereses de los votantes de mayor y menor edad entran en conflicto, los funcionarios electos sentirán más presión para atender las necesidades de los votantes de mayor edad.
La elección de 2024 mostró una señal de lo que está por venir, ya que el porcentaje de votantes de El Paso mayores de 65 años se disparó de manera considerable respecto a años electorales presidenciales anteriores.