La representante estatal Gina Hinojosa, candidata demócrata a la gubernatura, promete enviar un cheque de 1,500 dólares a cada hogar de Texas, tomado del fondo de reserva del estado, si derrota al gobernador Greg Abbott este noviembre.
"El gobierno está descompuesto", dijo Hinojosa el martes frente a Pyburn's Farm Fresh Foods, en el vecindario South Union de Houston, al anunciar la propuesta. "En este momento es más una carga que una ayuda para la gente. Eso cambia cuando yo sea gobernadora".
El programa de reembolso único de $1,500 dólares —al que Hinojosa denominó un "reembolso del impuesto a la corrupción"— le costaría al estado 17,000 millones de dólares, según estimaciones de su campaña. Los fondos se tomarían del fondo de reserva de Texas —conocido formalmente como el Fondo de Estabilización Económica y que funciona esencialmente como una cuenta de ahorro estatal—, el cual alcanzó un máximo histórico de 24,800 millones de dólares en noviembre de 2025.
La propuesta de reembolso de Hinojosa —que requeriría aprobación legislativa— retiraría aproximadamente dos terceras partes de la cuenta actual y dejaría cerca de $10,000 millones de dólares en reservas. Su campaña citó estimaciones de la Contraloría estatal, según las cuales el fondo crecerá aproximadamente entre $2,500 millones y $3,000 millones de dólares al año, así como tendencias históricas que mantuvieron la cuenta alrededor de los $10,000 millones de dólares durante varios años, antes de que se disparara después de 2022.
"Nunca se ha acumulado de la manera en que se está acumulando actualmente", dijo, y agregó: "No podemos encontrar a un solo economista que diga que tiene sentido que estemos sentados sobre este dinero. Es una irresponsabilidad. Este dinero debería estar en nuestra economía en Texas".
Hinojosa ha adoptado un enfoque de política populista en su desafío a Abbott, a quien ha acusado de trabajar en beneficio de los grandes donantes del Partido Republicano a costa de los tejanos comunes. La presentación de su propuesta el martes marcó el inicio de una semana de actos de campaña por todo el estado, pensados para ilustrar cómo los cheques de $1,500 dólares podrían ayudar a la gente trabajadora.
Abbott, por su parte, ha hecho de un amplio plan de recorte al impuesto predial el eje central de su campaña para un cuarto periodo. Ha propuesto eliminar los impuestos prediales escolares para los propietarios de vivienda, imponer límites más estrictos a cuánto pueden aumentar los valores de las propiedades y dificultar que los gobiernos locales suban los impuestos, incluso conforme sus regiones crecen. Y aunque en gran medida ha ignorado la existencia de Hinojosa durante su campaña, ha arremetido en términos más amplios contra los demócratas por oponerse a medidas de recorte al impuesto predial que él y otros republicanos sostienen que mejorarían la accesibilidad económica.
Su campaña no respondió a una solicitud de comentarios sobre la propuesta de Hinojosa.
Encuestas públicas recientes encontraron que Abbott aventaja a Hinojosa por alrededor de 6 puntos porcentuales, mientras que la contienda por el Senado de Estados Unidos, en la parte alta de la boleta, entre el demócrata James Talarico y el republicano Ken Paxton, estaba empatada. El gobernador en funciones sigue siendo un contrincante formidable, con la asombrosa cifra de $96 millones de dólares en las arcas de su campaña a finales de febrero, en comparación con los $617,000 dólares de Hinojosa. Aun así, los deEn lugar de inversiones únicas en ese tipo de programas, Hinojosa argumentó que su propuesta de reembolso sería una de las pocas ideas de política pública que podría lograr el respaldo de una supermayoría de legisladores.
"Estamos pagando a un sistema que trabaja en nuestra contra, y no puedo pensar en ninguna otra cosa en la que todos nos pondríamos de acuerdo y tendríamos los votos para gastar ese tipo de dinero en beneficio de los tejanos de a pie", dijo. "No me imagino a ningún político votando en contra de darles $1,500 dólares a sus electores".
Se requiere el acuerdo de tres quintas partes de los legisladores estatales para recurrir al fondo de reserva y cubrir déficits presupuestales, y se requiere el respaldo de dos terceras partes para utilizar el fondo con cualquier otro propósito legislativo.
mócratas de Texas mantienen la esperanza de que un panorama político favorable, impulsado por el descontento con la administración Trump, el aumento en el costo de vida cotidiano y un sentimiento contrario a los titulares del cargo, pueda ayudarlos a voltear un puesto estatal por primera vez desde 1994.
Al anunciar la propuesta, Hinojosa acusó a Abbott de "acaparar" dinero en el fondo de reserva y planteó la idea como una que brindaría alivio a los tejanos que atraviesan dificultades, sin dejar de mantener las reservas necesarias en la cuenta de ahorro del estado. Su campaña dijo que ella declararía la "crisis de accesibilidad económica" como un asunto de emergencia el primer día de su gestión, lo que permitiría a los legisladores estatales actuar sobre la propuesta de reembolso tan pronto como inicie el periodo legislativo en enero.
"Hay una sola disputa en este país, y la disputa es esta: ¿va a ser este un estado hecho por y para la gente, o es este el mundo de los multimillonarios y nosotros solo vivimos aquí?", dijo Hinojosa. "Esto ayuda a darles a los tejanos lo que necesitan en este momento para poder costear vivir y prosperar en Texas".
La Legislatura creó el fondo de reserva en 1988 para ayudar a Texas a sortear las fluctuaciones de las condiciones económicas. Financiada en gran parte por los ingresos de impuestos al petróleo y al gas, la cuenta se ha disparado en años recientes, y la Contraloría de Texas proyecta que superará el tope de su saldo y alcanzará un máximo histórico de $28,500 millones de dólares para el final del año fiscal 2027.
La Constitución de Texas limita el saldo máximo del fondo mediante una fórmula basada en cuánto ingreso general se depositó en la cuenta durante el bienio anterior. El fondo también está sujeto a un saldo mínimo establecido por ley de $12,400 millones de dólares para el bienio 2026-27, de acuerdo con la Contraloría.
Los legisladores estatales han aprobado un total de $17,400 millones de dólares en gasto proveniente del fondo de reserva desde su creación, de acuerdo con la Contraloría. Ese gasto se ha destinado a proyectos de infraestructura hídrica, ayuda ante desastres naturales, educación pública y más. Conforme el fondo ha crecido, los legisladores han debatido intensamente cuánto gastar de él y de qué manera.