La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este martes un proyecto de ley respaldado por el presidente Donald Trump para eliminar el cambio de horario dos veces al año y establecer de manera permanente el horario de verano en la mayor parte del país. La iniciativa, sin embargo, aún deberá superar el trámite en el Senado, donde su futuro sigue siendo incierto.
La denominada Ley de Protección de la Luz Solar (Sunshine Protection Act) fue aprobada por una amplia mayoría de 308 votos a favor y 117 en contra, en una inusual alianza entre legisladores republicanos y demócratas.
De convertirse en ley, la medida pondría fin a la práctica de adelantar los relojes en primavera y atrasarlos en otoño, manteniendo durante todo el año el horario de verano. Quedarían exentos Hawái, parte de Arizona y los cinco territorios estadounidenses que ya operan con horario estándar permanente.
La propuesta modificaría de forma significativa los horarios de salida y puesta del sol durante el invierno.
En Washington, por ejemplo, el amanecer de finales de diciembre pasaría de alrededor de las 7:30 a las 8:30 de la mañana, mientras que el atardecer se retrasaría de aproximadamente las 4:45 a las 5:45 de la tarde. El impacto variaría según la ubicación geográfica de cada estado.
El proyecto ha sido impulsado principalmente por legisladores de estados del sur y de las costas, quienes sostienen que disponer de más horas de luz durante la tarde favorecería las actividades al aire libre, el comercio y la seguridad de quienes regresan del trabajo o de la escuela.
"Más luz al final del día significa que los estadounidenses pueden volver a casa con mayor seguridad y que los niños regresan de la escuela con luz natural", afirmó el representante republicano Brett Guthrie, presidente del Comité de Energía y Comercio de la Cámara.
La legislación también contempla que los estados puedan optar por mantener el horario estándar durante todo el año, siempre que adopten esa decisión antes de la entrada en vigor de la norma.
Trump impulsa la iniciativa
La Casa Blanca reiteró antes de la votación su respaldo al proyecto, al considerar que representa una reforma "popular y de sentido común" que permitiría aprovechar mejor las horas de luz durante la tarde, cuando la mayoría de las personas permanece activa.
Trump ha defendido en repetidas ocasiones la eliminación del cambio estacional de horario, al que considera una práctica innecesaria y costosa. En mayo escribió en su red social Truth Social que el horario de verano permanente ofrece "días más largos y luminosos" y calificó la medida como "una decisión sencilla".
De acuerdo con funcionarios de la Casa Blanca, el mandatario también ha presionado en privado a legisladores para acelerar la aprobación de la iniciativa y ha solicitado informes periódicos sobre su avance.
Médicos advierten riesgos
Pese al amplio respaldo político, diversas organizaciones médicas mantienen sus objeciones.
La Academia Estadounidense de Medicina del Sueño y otros grupos especializados sostienen que el horario de verano permanente altera los ritmos circadianos naturales del organismo y que mantener el horario estándar durante todo el año sería una alternativa más saludable.
Algunos legisladores también han expresado reservas. Argumentan que en varios estados del centro y norte del país el sol no saldría sino hasta después de las 9:00 de la mañana durante el invierno, lo que obligaría a millones de estudiantes y trabajadores a iniciar sus actividades completamente a oscuras.
El senador republicano por Arkansas Tom Cotton, aliado habitual de Trump, ha manifestado públicamente su oposición al proyecto y recordó que un experimento similar aplicado en la década de 1970 fue abandonado menos de un año después debido al creciente descontento de la población, especialmente de padres preocupados porque sus hijos esperaban el transporte escolar antes del amanecer.
Con respaldo ciudadano
La discusión sobre el horario ha dividido al Congreso más por razones geográficas que partidistas. Mientras los estados del sur muestran mayor apoyo al horario de verano permanente, los del norte y el medio oeste han expresado más reservas debido a las largas mañanas oscuras que provocaría durante el invierno.
Una encuesta de AP-NORC, realizada en octubre de 2025, muestra el amplio rechazo al sistema actual: solo el 12 % de los estadounidenses desea mantener el cambio de horario dos veces al año.
Sin embargo, tampoco existe consenso sobre la alternativa. El 56 % de los encuestados prefiere adoptar permanentemente el horario de verano, mientras que el 42 % se inclina por mantener durante todo el año el horario estándar.
La iniciativa ya había sido aprobada por unanimidad en el Senado en 2022, pero entonces quedó estancada en la Cámara de Representantes por dudas sobre sus efectos en la salud y la seguridad. Ahora, con el respaldo explícito de Trump y una nueva aprobación en la Cámara Baja, el debate regresa al Senado, donde los legisladores deberán decidir si Estados Unidos pone fin, de manera definitiva, al cambio semestral de sus relojes.