El Buró Federal de Investigaciones (FB) lanzó una advertencia a padres de familia sobre la creciente actividad de depredadores sexuales en línea que utilizan redes sociales y plataformas de videojuegos para contactar, manipular y reclutar a menores de edad para participar en pornografía infantil y otras actividades ilícitas.

Durante una mesa redonda con medios de comunicación realizada el martes 16 de junio, funcionarios de la División de El Paso del FBI explicaron que grupos vinculados a redes violentas en internet, conocidas anteriormente como “764”, buscan ganarse la confianza de niños y adolescentes para posteriormente explotarlos.

Jarod Brown, agente especial a cargo de la oficina del FBI en El Paso, explicó que el término “764” se utilizaba para describir a extremistas nihilistas violentos que tienen como objetivo a menores de edad y promueven la degradación social.

“El FBI observa que estos grupos están fuertemente involucrados en la pornografía infantil y en la producción y distribución de material de abuso sexual infantil”, señaló Brown.

Según las autoridades, los depredadores suelen acercarse inicialmente a los menores a través de plataformas convencionales de redes sociales o sitios de videojuegos donde los jóvenes interactúan con otras personas.

Una vez que establecen contacto y desarrollan una relación de confianza mediante técnicas de manipulación conocidas como “grooming”, los delincuentes intentan trasladar las conversaciones a chats privados o plataformas menos supervisadas, donde comienzan las actividades de explotación.

“Después de atraer a estos niños, los separan de los espacios públicos y los llevan a chats privados u otros medios de comunicación en línea más oscuros, donde se producen las conductas más graves asociadas con esta amenaza”, explicó Brown.

El funcionario indicó que el objetivo de la campaña informativa es alertar a las familias sobre un peligro que puede encontrarse fácilmente al alcance de los menores a través de internet.

“Queremos ayudar a las personas a comprender que esto está fácilmente disponible para los niños y educar a las familias para que participen activamente en la vida de sus hijos y sepan qué ocurre en sus actividades en línea”, dijo.

Brown enfatizó que la principal herramienta para prevenir estos delitos es la supervisión parental y la comunicación constante con los menores.

“No se trata de encerrarlos sin acceso a internet. La respuesta correcta es involucrarse en sus vidas. Hay que hablar con ellos y estar al tanto de lo que hacen”, afirmó.

El agente especial agregó que los padres deben asumir un papel activo en la vigilancia del entorno digital de sus hijos y no delegar esa responsabilidad a escuelas u otras personas.

“Hay que ser agresivos como padres. No se puede asumir que un maestro, un amigo u otra persona se está encargando de esto. Usted es el padre y debe estar involucrado”, concluyó.

El FBI exhortó a los padres a monitorear las aplicaciones que utilizan sus hijos, revisar sus configuraciones de privacidad y mantener una comunicación abierta para detectar posibles señales de manipulación o explotación en línea.