Washington— El presidente Donald Trump afirmó el lunes que Estados Unidos continuará atacando a Irán el tiempo que sea necesario hasta dejarlo incapaz de representar una amenaza, señal de que una guerra en expansión en Medio Oriente podría prolongarse por semanas o más.
“Cualquiera que sea el tiempo, está bien, lo que sea necesario”, dijo Trump en un evento en la Casa Blanca, en sus primeros comentarios públicos sobre la guerra desde que los ataques aéreos de EU e Israel contra Irán comenzaron el sábado. “Desde el principio proyectamos cuatro o cinco semanas, pero tenemos capacidad para ir mucho más allá”, agregó. “Lo haremos”.
La Administración Trump ha ofrecido en ocasiones justificaciones y expectativas contradictorias sobre la campaña. Mientras Trump señaló que EU estaba preparado para una guerra larga e instó al pueblo iraní a levantarse contra su gobierno, el secretario de Defensa Pete Hegseth prometió que la operación no se convertiría en otro conflicto prolongado en Medio Oriente.
“Esto no es Irak”, dijo Hegseth en una conferencia de prensa en el Pentágono el lunes. “Esto no es interminable”.
El general Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto, señaló en la misma conferencia que la campaña se encontraba en sus etapas iniciales, con más fuerzas estadounidenses dirigiéndose a Medio Oriente.
“Este trabajo apenas comienza y continuará”, dijo Caine, añadiendo que cuando llegaran cazas adicionales en los próximos días, EU estaría “justo donde queremos estar en términos de capacidad y poder de combate total”.
Trump, en entrevistas por separado, se negó a descartar el envío de tropas terrestres a Irán y afirmó que vendrían oleadas de ataques aéreos aún mayores.
Al enumerar sus objetivos, dijo: “Estamos destruyendo la capacidad de misiles de Irán, y lo hacemos hora a hora”. Añadió que los ataques estaban “aniquilando su armada”, asegurando que Irán “nunca pueda obtener un arma nuclear” y que no pueda seguir patrocinando grupos armados en Medio Oriente.
A nivel internacional, aseguró, “todos estaban con nosotros; sólo les faltaba el valor para decirlo”. Trump concluyó sus declaraciones en una ceremonia de la Medalla de Honor en Washington sin responder preguntas de la prensa.
En señal de ampliación del conflicto, el Ministerio de Defensa de Qatar informó que su fuerza aérea derribó dos bombarderos Su-24 procedentes de Irán, el primer reporte de que Irán –que ha lanzado misiles y drones contra sus vecinos del Golfo Pérsico e Israel en represalia por el ataque estadounidense-israelí– también envió aviones de guerra al espacio aéreo extranjero.
Mientras aviones de EU e Israel golpeaban objetivos en Irán por tercer día consecutivo, el conflicto se expandió hacia el Líbano, donde la milicia Hezbollah –aliada de Irán– disparó cohetes contra Israel, lo que llevó a Israel a bombardear los bastiones de esa milicia en las afueras de Beirut.
Jake Tapper, de CNN, reportó que Trump le dijo en una llamada telefónica el lunes que los ataques aéreos de EU e Israel contra Irán podrían intensificarse pronto. “Ni siquiera hemos comenzado a golpearlos fuerte; la gran oleada ni siquiera ha llegado”, dijo Trump, según CNN. “La grande viene pronto”.
Irán lanzó drones explosivos a través del Golfo. Y tres cazas de EU fueron derribados por las defensas aéreas de Kuwait en lo que el Ejército estadounidense calificó como un “aparente incidente de fuego amigo”. Los seis tripulantes “se eyectaron de forma segura, fueron recuperados sin peligro y se encuentran en condición estable”, indicó el Ejército en un comunicado, extendiendo su agradecimiento a Kuwait por participar en la operación contra Irán.
Seis militares estadounidenses han muerto en ataques de represalia por parte de Irán. Hegseth señaló que un arma iraní burló las defensas aéreas de EU e impactó un centro de operaciones tácticas fortificado en Kuwait.
El Ejército había anunciado inicialmente tres fallecidos en ese ataque. El lunes informó que un cuarto militar murió a causa de las heridas y que los cuerpos de otros dos fueron recuperados recientemente.
“Esperamos sufrir bajas adicionales”, dijo Caine el lunes.
Más de 550 personas han muerto en los ataques contra Irán, informó el lunes la Media Luna Roja iraní. El Ministerio de Salud del Líbano reportó al menos 31 muertos en ataques aéreos israelíes en ese país. Al menos 10 personas murieron en Israel y seis –incluyendo civiles– fallecieron en distintos puntos del Golfo desde el sábado, según las autoridades.
Los ataques han sacudido los mercados globales, disparado los precios del petróleo y avivado el temor a una guerra regional más amplia e intensa.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu afirmó el lunes que los ataques de EU e Israel buscaban en parte “forjar las condiciones para que el valiente pueblo iraní se sacuda el yugo de la tiranía”. Pero críticos señalan que la Administración Trump carece de un objetivo final claro en Irán, cuyos líderes se han mantenido desafiantes desde que el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo del país, fue asesinado en un ataque estadounidense-israelí el sábado.
El principal funcionario de seguridad de Irán, Alí Larijani, desmintió reportes de que los líderes interinos del país buscaban negociar con Washington y condenó a Trump por lo que llamó “fantasías delirantes” y por hundir a Medio Oriente “en el caos”. En una serie de encendidas publicaciones en redes sociales escribió: “Irán, a diferencia de Estados Unidos, se ha preparado para una guerra larga”.
Al hablar en el Capitolio antes de una sesión informativa para líderes del Congreso el lunes, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que EU e Irán no sostenían ningún diálogo diplomático y que “los golpes más duros del Ejército estadounidense están por venir”.
EU e Israel han atacado más de 2 mil 300 objetivos en Irán desde el sábado, incluidas bases militares y armamento, informaron funcionarios militares. Infraestructura civil, entre ella el Hospital Gandhi en Teherán, también ha sido dañada, según fotografías de un recorrido organizado por las autoridades iraníes para medios de comunicación.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, calificó de “extremadamente preocupantes” los reportes de daños al hospital y reiteró que las instalaciones de salud están protegidas bajo el derecho internacional.
Misiles y drones iraníes han provocado explosiones en Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos y otros países donde EU mantiene bases militares. Instalaciones petroleras y de gas en todo el Golfo también han sido alcanzadas, aumentando la preocupación por el suministro energético mundial.
El lunes, drones iraníes atacaron una planta eléctrica y una instalación energética en Qatar. Poco después, QatarEnergy –uno de los mayores exportadores mundiales de gas natural licuado– anunció que detenía su producción, lo que disparó el precio del gas natural. En Arabia Saudita, estalló un pequeño incendio en una refinería tras interceptarse drones que la tenían como blanco. Bahréin informó que interceptó 70 misiles balísticos y 59 drones lanzados por Irán y que los escombros cayeron en distintas partes del país.
El primer ministro libanés Nawaf Salam declaró que su Gobierno no respalda ninguna acción militar lanzada desde territorio libanés y exigió que Hezbollah –fuerza arraigada en el país desde hace décadas– limite sus actividades al ámbito político.