Las nuevas restricciones a los cupones de alimentos, que prohíben el uso de los beneficios para comprar bebidas azucaradas y dulces, afectarán a millones de texanos a partir del 1 de abril.
El proyecto de ley del Senado 379, uno de tres proyectos de ley en el marco de la iniciativa “Make America Healthy Again” (“Hagamos a Estados Unidos Sano de Nuevo”) de Texas que el gobernador Greg Abbott firmó como ley el año pasado, prohíbe el uso de los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), también conocido informalmente como cupones o estampillas de alimentos, para adquirir esos productos azucarados.
“Texas está liderando el camino en la alineación de los beneficios del SNAP con opciones alimentarias más saludables”, dijo Abbott en un comunicado de prensa este mes. “Al implementar estos cambios, fomentamos una mejor nutrición y garantizamos que este programa ayude a las familias a acceder a alimentos nutritivos”.
Y agregó: “Agradezco a la administración Trump y a la Comisión de Servicios de Salud y Humanos de Texas por su trabajo para fortalecer este programa y servir mejor a los texanos”.Si bien el proyecto de ley fue aprobado con apoyo bipartidista, algunos legisladores demócratas expresaron preocupaciones sobre sus efectos a largo plazo. El senador Borris Miles, demócrata de Houston, apoyó el objetivo del proyecto, pero señaló que hay personas en zonas urbanas y rurales que no tienen acceso a alimentos nutritivos, y que las opciones menos saludables pueden ser las únicas disponibles para evitar el hambre. El senador Nathan Johnson, demócrata de Dallas, dijo que si la Legislatura realmente se preocupa por la nutrición adecuada de los texanos, debería duplicar el valor de los cupones de alimentos para productos como frutas y verduras frescas, de modo que los beneficios alcancen para comprar más de esos productos saludables y se incentive a los comerciantes a tener más existencias.
SNAP es un programa federal que ayuda a las personas o familias de bajos ingresos a comprar alimentos. Una persona es elegible si gana $2 mil 152 al mes o menos, y una familia de cuatro integrantes califica si gana $4 mil 421 al mes o menos. Aproximadamente 3.5 millones de texanos, incluidos 1.7 millones de niños, reciben asistencia del SNAP cada mes. Las recientes restricciones al SNAP en Texas se suman a los recortes que la administración Trump ha realizado al programa, entre ellos una reducción de financiamiento de aproximadamente $186 mil millones en 10 años, además de requisitos laborales más estrictos y nuevas restricciones sobre lo que los beneficiarios pueden comprar, lo que afecta a más de 40 millones de personas que utilizan el SNAP en los Estados Unidos.
A continuación, una guía que explica cómo identificar los artículos restringidos, las expectativas de cumplimiento para los comerciantes y los cambios en los requisitos de elegibilidad del SNAP.
A partir del 1 de abril, ¿qué no puedo comprar con mis beneficios del SNAP?
El PLS 379 prohíbe la compra de cualquier bebida azucarada que contenga 5 gramos o más de azúcar añadida por porción, o cualquier cantidad de edulcorante artificial, como refrescos regulares y la mayoría de los de dieta, o bebidas elaboradas con menos del 50% de jugo de vegetales o frutas. Bajo este proyecto, se prohíben los dulces, incluyendo barras de chocolate, chicles, caramelos masticables, nueces, pasas o frutas que hayan sido confitadas, cristalizadas, glaseadas o cubiertas con chocolate, yogur o caramelo.
Algunos artículos que desde hace tiempo los texanos ya no podían comprar con sus beneficios del SNAP incluyen tabaco, alcohol, vitaminas, medicamentos y otros artículos que no son alimentos. El SNAP tampoco puede usarse para comprar ciertos productos alimenticios, como comidas preparadas o calientes, incluido el pollo rostizado. En el pasado, el gobernador ha levantado esas restricciones durante desastres naturales.
¿Qué sí puedo comprar con mis beneficios del SNAP?
Se pueden adquirir bebidas con menos de 5 gramos de azúcar añadida que no sean artificiales. La stevia, el extracto de hoja de stevia y el fruto del monje no se consideran edulcorantes artificiales. Los productos utilizados exclusivamente para cocinar, como chispas de chocolate y granillo, así como refrigerios dulces como helado, sorbete y yogur helado, paletas de hielo, paletas de jugo, sorbetes y otros productos de frutas congeladas que contengan no más del 50% de jugo de frutas por volumen, pueden comprarse con los beneficios.
Los texanos pueden seguir usando sus beneficios del SNAP para adquirir frutas, verduras, semillas de jardín, plantas que producen alimentos, leche, sustitutos de la leche y otros productos lácteos, pan y cereales, carne, pescado y aves, y bebidas con más del 50% de jugo de vegetales o frutas por volumen.
¿Cómo puedo saber si mi producto cae dentro de las nuevas restricciones del SNAP?
Los clientes pueden consultar el contenido de azúcar en la parte trasera del producto, donde se encuentra la etiqueta nutricional. La cantidad de azúcar añadida generalmente aparece bajo la categoría “Total de carbohidratos”. La lista de ingredientes también contiene información sobre edulcorantes artificiales. La Comisión de Servicios de Salud y Humanos de Texas ha proporcionado texto para que los comerciantes lo utilicen en letreros dentro de las tiendas, según la Asociación de Minoristas de Texas.
¿Cómo deben los comerciantes cumplir con este cambio?
La HHSC publicó un documento de orientación para los comerciantes sobre cómo cumplir con el PLS 379. El documento establece las responsabilidades actualizadas de los comerciantes, entre ellas: confirmar qué productos están restringidos según las definiciones de la exención, actualizar los sistemas y procesos de compra en tienda para bloquear transacciones del SNAP con artículos restringidos, verificar los empaques y etiquetas de los productos para asegurarse de que estén categorizados correctamente, y capacitar al personal para que comprenda que únicamente las bebidas azucaradas y los dulces son inelegibles.
Lorna Ramage, subdirectora de comunicaciones de Every Texan, señaló que el PLS 379 impone a las pequeñas empresas y comerciantes la responsabilidad de realizar actualizaciones continuas de sus sistemas y mantenerse al día con los productos nuevos y existentes conforme a las regulaciones estatales.
“Texas alberga el mayor número de personas con inseguridad alimentaria en los Estados Unidos. Necesitamos todos los comerciantes que participen en el SNAP que podamos encontrar, especialmente para los texanos en zonas remotas con acceso limitado a tiendas”, dijo Ramage. “Nos preocupa que estos cambios lleven a que más familias texanas pasen hambre, todo mientras se impone una carga burocrática insostenible a las pequeñas empresas de Texas”.
¿Qué otros cambios han realizado los legisladores al SNAP recientemente?
En vigor desde noviembre de 2025, los texanos que reciben el SNAP deben trabajar o participar en un programa laboral.
Bajo el proyecto de ley federal “One Big Beautiful Bill”, que entró en vigor en julio de 2025, las personas sin dependientes y en condiciones de trabajar, de entre 18 y 65 años, deben trabajar o asistir a un programa laboral, como el Programa de Empleo y Capacitación del SNAP, por al menos 80 horas al mes para recibir beneficios.
Los padres y miembros del hogar de un hijo dependiente de 14 años o más también deben cumplir con los requisitos laborales adicionales. Anteriormente, quienes tenían un hijo menor de 18 años estaban exentos de dichos requisitos. Los veteranos, las personas de 24 años o menos que recientemente salieron del sistema de crianza temporal y las personas sin hogar tampoco están exentas de los requisitos laborales.
El proyecto de ley restringe los beneficios únicamente a ciertos residentes permanentes legales y ciudadanos estadounidenses, y elimina la elegibilidad para otras personas que se encuentran legalmente en los Estados Unidos, como quienes han calificado para entrada condicional bajo las leyes de asilo y refugio, o por razones humanitarias urgentes, como sobrevivientes de violencia doméstica o trata de personas.