Washington— El presidente Donald Trump expresó su respaldo a una iniciativa legislativa que pondría fin al cambio de hora semestral en Estados Unidos, luego de que el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes aprobara el jueves la llamada Ley de Protección Solar con 48 votos a favor y uno en contra, en un inusual ejercicio de unidad bipartidista.
La propuesta, incluida dentro de un proyecto de ley de transportación, eliminaría el horario estándar de forma permanente y mantendría el reloj adelantado una hora todo el año, lo que significaría que los relojes nunca volverían a atrasarse en otoño.
“Ya es hora de que la gente deje de preocuparse por el ‘reloj', sin mencionar todo el trabajo y el dinero que se gasta en esta ridícula producción bianual”, escribió Trump en su red social TruthSocial. “Voy a trabajar muy duro para que la Ley de Protección Solar sea firmada”, agregó el mandatario, quien calificó la medida como “fácil”.
El proyecto cuenta con el respaldo de 32 apoyos bipartidistas en la Cámara y 18 en el Senado.
De aprobarse, el cambio traería consigo aproximadamente una hora adicional de luz solar al final del día durante todo el año.
Sus promotores argumentan que beneficiaría tanto la seguridad pública como la productividad económica. Sin embargo, los críticos advierten que en invierno los amaneceres podrían retrasarse hasta las 8 o 9 de la mañana en algunas regiones del país.
La medida también ha generado objeciones en el ámbito de la salud. La representante demócrata Nanette Barragán, de California, quien presuntamente emitió el único voto en contra, señaló posibles efectos negativos sobre el ciclo natural del sueño humano. Algunos especialistas sostienen que, en realidad, hacer permanente el horario estándar —y no el de verano— sería la opción más compatible con los ritmos biológicos del organismo, ya que las tardes oscuras favorecen el descanso y los amaneceres luminosos facilitan el despertar.
La iniciativa tiene un largo camino por recorrer. Deberá superar un voto en el pleno de la Cámara y luego en el Senado antes de convertirse en ley. Propuestas similares se han presentado cada año desde 2018, impulsadas en gran medida por el representante republicano Vern Buchanan, de Florida, sin lograr nunca avanzar lo suficiente. El único precedente de adopción ocurrió brevemente bajo la presidencia de Richard Nixon en 1974, pero fue derogado ese mismo año por Gerald Ford.