El Cabildo de El Paso aprobó por unanimidad una nueva política que endurece las condiciones para futuros centros de datos a gran escala y marca un giro significativo en la postura del gobierno municipal: la ciudad dejará de reclutar activamente este tipo de instalaciones y limitará su acceso a exenciones fiscales, apoyos económicos e incentivos públicos, salvo que el propio Concejo determine lo contrario en el futuro.

La decisión llegó tras meses de debate público y después de que más de 500 residentes, tanto presenciales como en línea, acudieran a las sesiones municipales para expresar preocupaciones sobre el consumo de agua, el aumento en la demanda eléctrica y los posibles efectos ambientales de este tipo de proyectos en la región fronteriza.

La resolución no cancela el proyecto del centro de datos que Meta construirá en el Noreste de la ciudad, aunque el tema sigue siendo motivo de tensión entre sectores ciudadanos y autoridades locales.

El alcalde Renard Johnson aseguró que el nuevo borrador del Marco de Políticas para centros de datos surgió directamente de las preocupaciones expresadas por la comunidad.

“Este borrador refleja las inquietudes que hemos escuchado en todo El Paso sobre el agua, la infraestructura, la demanda energética y los impactos a largo plazo en nuestra comunidad”, afirmó. “El objetivo es crear salvaguardas más sólidas, mayor transparencia y una supervisión más clara hacia el futuro”.

El representante del Distrito 8, Chris Canales, uno de los principales impulsores de la iniciativa, advirtió que permitir una concentración excesiva de centros tecnológicos podría poner en riesgo la capacidad de la ciudad para sostener sus servicios básicos.

“Existe el riesgo de sobrecargar nuestros recursos”, expresó Canales durante la discusión pública. “Podríamos llegar a no tener suficiente agua o electricidad para abastecer este tipo de instalaciones”.

La administradora municipal Dionne Mack señaló que el documento busca establecer reglas más estrictas y transparentes antes de permitir nuevos desarrollos de esta naturaleza. “Este marco proporciona una base más sólida para futuras decisiones. Refleja la participación pública y propone herramientas prácticas para proteger la infraestructura y fortalecer la supervisión”, explicó.

El borrador incluye propuestas para exigir permisos especiales a futuros centros de datos, imponer estándares ambientales más rigurosos sobre uso de agua y energía, y fomentar acuerdos de beneficio comunitario relacionados con empleo local, infraestructura y transparencia pública.

También contempla una pausa temporal en la venta de terrenos públicos destinados a este tipo de proyectos mientras las nuevas políticas son revisadas formalmente.

De acuerdo con autoridades municipales, más de 540 residentes participaron en seis reuniones comunitarias organizadas en distintos sectores de la ciudad, mientras que otras 274 personas enviaron opiniones mediante encuestas en línea.

Los comentarios se centraron en el consumo de agua, la demanda de electricidad, el impacto en las tarifas de servicios públicos, los efectos ambientales, la transparencia, los incentivos económicos, el uso del suelo y las protecciones comunitarias a largo plazo.

El debate ocurre en momentos en que distintas ciudades del país compiten por atraer inversiones tecnológicas vinculadas con inteligencia artificial y almacenamiento masivo de datos, industrias que requieren enormes cantidades de electricidad y sistemas avanzados de enfriamiento.

En una ciudad desértica como El Paso, el tema ha generado preocupación entre miles de habitantes que temen que el crecimiento acelerado de este sector pueda presionar aún más la disponibilidad de agua y elevar los costos de los servicios públicos.

El borrador del Marco de Políticas para Centros de Datos permanecerá abierto a consulta pública antes de que las recomendaciones finales regresen al Concejo Municipal para su discusión definitiva. Está disponible en línea en ElPasoTexas.gov/data-centers/