Las Cruces, NM— Nathan Rivas, uno de los cuatro responsables de la masacre registrada en marzo de 2025 en el parque Young de Las Cruces, fue sentenciado este viernes 9 de octubre a tres cadenas perpetuas consecutivas, una por cada una de las víctimas mortales del ataque armado que conmocionó al sur de Nuevo México.
Rivas, quien tenía 17 años cuando ocurrió la balacera y fue procesado como adulto, compareció ante el juez de Distrito Douglas Driggers, quien dictó la sentencia luego de que un jurado lo declarara culpable, en febrero pasado, de tres cargos de asesinato en primer grado.
La tragedia dejó tres personas muertas y al menos 14 lesionadas, convirtiéndose en uno de los episodios de violencia armada más graves registrados en Las Cruces.
Durante la audiencia, la defensa presentó los resultados de evaluaciones médicas y psicológicas que señalaron que Rivas tiene un coeficiente intelectual bajo. El especialista encargado de los exámenes describió su capacidad para analizar y resolver situaciones complejas como prácticamente inexistente.
Sin embargo, el juez explicó que la legislación de Nuevo México establece penas obligatorias para los delincuentes juveniles considerados responsables de delitos graves, aunque prohíbe imponerles cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Driggers ordenó que Rivas cumpla una sentencia de prisión de por vida por cada asesinato. Las tres condenas deberán cumplirse consecutivamente, por lo que la segunda comenzará después de la primera y la tercera después de las dos anteriores.
El tribunal también suspendió multas de 15 mil dólares correspondientes a cada uno de los tres cargos y ordenó al sentenciado pagar una cuota judicial de 100 dólares.
Podría solicitar libertad condicional después de 25 años
A pesar de las tres cadenas perpetuas, Rivas podría acceder a una audiencia de libertad condicional después de cumplir 25 años de prisión, conforme a las disposiciones legales aplicables a delincuentes juveniles condenados por múltiples asesinatos en un mismo proceso.
En caso de que las autoridades rechacen su liberación, tendrá derecho a una nueva audiencia cada cinco años. Esto no significa que su excarcelación esté garantizada.
Durante el juicio celebrado en febrero, los integrantes del jurado determinaron que Rivas actuó bajo la figura jurídica conocida como depraved mind, que contempla conductas realizadas con indiferencia extrema y mortal hacia el valor de la vida humana.
Tras el veredicto, el fiscal de Distrito del Condado de Doña Ana, Fernando Macías, cuestionó la estrategia de los abogados defensores, quienes, según afirmó, intentaron responsabilizar a otros participantes del ataque.
Macías señaló que tanto los testimonios presentados durante el juicio como los argumentos de la defensa evidenciaron los intentos por trasladar la culpabilidad a los demás acusados.
Los cuatro responsables ya fueron sentenciados
Con la condena impuesta a Nathan Rivas, concluyó la etapa de sentencias contra los cuatro acusados por la balacera.
Su hermano mayor, Tomás Rivas, fue condenado en julio a tres cadenas perpetuas consecutivas por tres asesinatos en primer grado.
Josiah Ontiveros, quien tenía apenas 15 años cuando ocurrió el ataque, también fue declarado culpable de tres asesinatos en primer grado bajo la figura de indiferencia extrema hacia la vida humana. Recibió tres cadenas perpetuas el pasado 30 de septiembre.
Por su parte, Gustavo Domínguez, de 17 años al momento de los hechos y procesado como adulto, recibió en septiembre una condena de 90 años de prisión.
De acuerdo con la información presentada durante los procesos judiciales, Ontiveros y Domínguez podrán solicitar libertad condicional después de cumplir 25 años de encarcelamiento, con nuevas revisiones cada cinco años si sus peticiones son rechazadas.
La sentencia de Nathan Rivas cierra así una etapa judicial del caso que estremeció a la comunidad de Las Cruces, donde una reunión en un parque público terminó convertida en una tragedia con tres víctimas mortales y numerosos heridos.