Ciudad de México.- El desgarrador funeral de Aleyda Romero, la joven de 21 años que trabajaba como nana con la familia de Jonathan Meléndez, se llevó a cabo ayer 3 de septiembre en la comunidad de San Martín Cuautlalpan, en el municipio de Chalco, Estado de México. Familiares, amigos y vecinos la despidieron entre profundas muestras de dolor, música de tambora, rezos y una fuerte exigencia de justicia a las autoridades mexiquenses.
El cuerpo de Aleyda fue recibido en su domicilio en la zona alta de Chalco, donde se instaló una carpa blanca para acoger a los dolientes, a quienes se les ofreció comida como parte de la tradición comunitaria. Durante el sepelio, se le rindió homenaje vistiendo su féretro con detalles religiosos y acompañada por música tradicional.
Aleyda fue una de las cuatro víctimas del brutal multihomicidio ocurrido días antes en un fraccionamiento de la Zona Esmeralda, en Atizapán de Zaragoza. En ese hecho también fue asesinado Jonathan Meléndez Ochoa (tecladista y productor de la banda Camilo Séptimo), junto con su esposa embarazada y su pequeña hija de 3 años.
Considerada una heroína
En la comunidad y redes sociales trascendió de manera conmovedora que, antes de recibir el disparo en la espalda que le arrebató la vida, Aleyda logró proteger al hijo mayor del músico (un menor de 6 años) aconsejándole que se escondiera debajo de la cama y no saliera por ningún motivo, logrando salvarle la vida.
Con información de agencias.