Chihuahua— ¿Es impresionante ver muertos todos los días?, ¿Quiénes son los encargados de acudir a una escena del crimen?..Siempre que alguien muere, a causa de un homicidio, suicidio e incluso en un hospital, es necesario que un perito criminalista acuda al lugar de los hechos y haga un estudio para descartar o corroborar si esa persona fue víctima de algún delito.
Jesús Manuel Zavala Valles, Alejandro Pando Márquez y Maritsa Parra son los encargados de realizar esa labor durante el fin de semana y días festivos. Su jornada inicia el sábado a las 8:00 de la mañana y termina hasta el domingo a las 8:00 de la noche. Durante 36 horas, ellos junto con un equipo conformado por practicantes, tienen que estar alerta por si algo ocurre. En ese lapso pueden presentarse varios “eventos”- así es como ellos les llaman-, y durante este fin de semana atendieron ocho: siete muertos, un robo y un vehículo asegurado. Estos tres peritos pertenecen a la Dirección de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, a cargo de Javier Sánchez Herrera y su labor consiste en estudiar el crimen, investigar cómo ocurrió el delito, conocer o dar indicios de quién o quiénes podrían ser los protagonistas, así como analizar las pruebas que hallaron en el lugar de los hechos. Esta casa editora tuvo la oportunidad de estar junto con el personal de criminalística, quienes en todo momento permanecieron atentos a los reportes. Poco antes de que dieran las siete de la tarde sonó el teléfono… “ya cayó un evento dijo uno de los peritos”. Uno de los practicantes confirmó el reporte: “un hombre sin vida en un estacionamiento en el Centro de la ciudad”. “¿Vamos?, dijo ‘Pando”. Para ese hallazgo fueron utilizadas dos unidades, una conducida por Jesús Manuel y la otra por Ramón Alejandro. Las sirenas de la unidad fueron prendidas con la intención de poder llegar más pronto al lugar. La ubicación exacta de este acontecimiento fue en la calle Libertad y 12ª, justo en un estacionamiento ubicado atrás del Tribunal Superior de Justicia (TSJ). La zona ya estaba acordonada por una cinta roja y habían arribado elementos de la Policía Municipal del Distrito Morelos, así como una Ministerial. El personal de criminalística ingresó al sitio; lo hizo primero por la orilla y tras observar la escena se acercaron al cuerpo, mismo que fue identificado con un cono amarillo y con la letra “A”. “Así identificamos a las personas, con letras, por ejemplo, si hubiesen otros fallecidos les pondríamos otros conos con otras letras del abecedario”, dijo Jesús. El hombre estaba descalzo, boca abajo y traía puesto una pantalonera azul, un chaleco negro, una playera azul y un bonete gris. La persona de entre 35 y 40 años no tenía signos de violencia y la probable causa de muerte fue por sobredosis. Aunque esa fue la teoría inicial, él hoy occiso fue levantado e ingresado a una bolsa de tela negra por personal del Servicio Médico Forense (Semefo), quien posteriormente, le haría la necropsia de ley para determinar formalmente la causa de muerte. Antes de eso, los criminalistas también tomaron datos sobre la persona, la ropa que tenía puesta, la posición en la que se encontraba y la descripción del estacionamiento en donde falleció. De regreso a las oficinas de criminalística, Pando explicó que cuando hay otros casos en los que la persona sí fue víctima de algún delito y ellos tienen que recabar la evidencia, ser muy observadores y posteriormente, también trabajar con todo lo que encuentren en la zona.AMOR Y COMPROMISO
Para Jesús Manuel Zavala Valles, perito en el área de criminalística de campo en el turno de fin de semana y días festivos, es muy importante realizar su trabajo con amor y compromiso.
“Yo creo que todos los de aquí estamos muy comprometidos con nuestro trabajo y lo hacemos con amor. Nuestra labor la hacemos con toda la paciencia y eso es muy importante”, expresó. Al preguntarle en qué consiste su labor, refirió que ellos son auxiliares del Ministerio Público en relación al procesamiento de los lugares donde se presume que se cometió un hecho delictivo. “La labor que nos corresponde es el procesamiento de estos sitios bajo unos protocolos establecidos que van desde la recolección de los indicios, indicar cada uno de ellos, la toma de fotografías, documentación escrita topográfica de toda la labor que realizamos y posteriormente, hacemos un informe con base en los procesamientos que realizamos para darle contestación al MP acerca de los casos a los que vamos”. Además, dijo que en algunos casos, les toca también asistir a los juicios orales para el desahogo de pruebas. “No en todos los casos, depende si se va a abreviado, pero en los que se van a juicio oral nos toca ir”. Para él su trabajo es muy importante y aunque no tiene nada que ver con la carrera que estudió, esto terminó convirtiéndose en una pasión. “Yo soy ingeniero en sistemas y a lo mejor no tiene nada que ver con mi carrera, pero ya tengo mucho camino aquí y algo que me llamó mucho la atención de este trabajo es que todos los días son diferentes, ninguna escena es igual y comparado con los otros trabajos que tenía, eso es algo que despertó mucho el interés”. Asimismo, Jesús dijo que el estar en criminalística le hace sentir que puede contribuir en la vida de las personas. Trabaja en Servicios Periciales desde el 2009 e ingresó ahí tras una convocatoria. “Llegaron unos aparatos que hacían la toma de fotografía de las marcas que dejan las armas tanto en los casquillos como en los proyectiles y eran manejadas por una base de datos y lo que hacíamos ahí, era ingresar esas fotografías. En ese momento, contrataron puros ingenieros en sistemas y licenciados en informática, por eso entré aquí”. Aunque Jesús inició en Ciudad Juárez, cuando incrementó la violencia en el 2010, muchos de sus compañeros de criminalística optaron por cambiarse de área y otros se fueron, debido a que no aprobaron los exámenes de confianza. “Hubo la oportunidad de que el coordinador de criminalística de aquel entonces preguntó que quién quería trabajar en campo y yo levanté la mano junto con otros tres compañeros y a partir de ahí empezaron los cursos, las capacitaciones,las certificaciones y todo hasta la fecha”. Los eventos más complicados para él son los que involucran a menores fallecidos. “Siendo padre de familia, esos son los más complicados; en el lugar de los hechos tienes que trabajarlo, pero me ha tocado que terminas de trabajar, te subes a la unidad y te quiebras”.DESDE ADOLESCENTE SUPO QUE QUERÍA SER CRIMINALISTA
Alejandro Pando Márquez, perito en criminalística de campo, trabaja ahí desde el 2010 y según sus palabras, supo que quería ser licenciado en criminología desde que estaba en la preparatoria.
“Yo tenía la espinita de estudiar esto, en ese entonces sólo había una escuela y estaba muy cara y era un poco complicado, pero gracias a Dios, me dio la oportunidad de poder estudiarlo y luego estar ejerciendo como forense”, dijo. Las funciones que desarrolla incluye el procesamiento de escenas o hechos que podrían ser eventos delictivos. “Somos una ciencia auxiliar del derecho penal que se encarga del estudio del material sensible y significativo, la cual le aporta al juez las evidencias necesarias para esclarecer un hecho presuntamente delictuoso”. Para “Pando” su trabajo es muy importante y al igual que Jesús, siente que contribuyen de alguna manera en la sociedad. “Sí me gusta mi trabajo y lo que desempeñamos ya sea en robos, homicidios, abusos sexuales. Es muy gratificante cuando nosotros vemos que los vinculan a proceso o que le dieron sentencia a alguien en donde nosotros tuvimos una participación. sí nos llama mucho la atención y nos marca porque sabemos que el trabajo que realizamos es fundamental para que esa situación se esté presentando de esa forma”. Los hechos que más le impactan son aquellos que también tienen que ver con niñas y niños. “Cuando vez a niñas y niños sí te mueve bastante… este trabajo también es arriesgado, pues sí llegas a sentir miedo de que alguien te vaya a atacar después de un evento”. Pando describe su trabajo como algo de mucho compromiso y mucha responsabilidad.CONTRIBUIR EN LA JUSTICIA
Para Maritsa Parra Peña, perito criminalista adscrito a la dirección de Servicios Periciales, es muy importante contribuir en la justicia y llevar hasta los tribunales un caso.
Su trabajo, al igual que el de Jesús y el de Pando consiste en procesar las escenas de cualquier lugar donde se haya cometido un delito. “Nosotros vamos a casos de homicidio, suicidio, secuestro, robos, violaciones, hechos donde pudieran haber dejado algún indicio ya sea físico, y/o biológico que podamos recolectar de alguna manera y dar con el presunto responsable que cometió el delito”, explicó. Para ella trabajar en el área de criminalística es muy fascinante y es que, según sus palabras, todos los días son diferentes. “Eso me gusta, que nunca es igual y lo que te da ese plus es cuando llevas un caso hasta un tribunal y corroboras todo lo que realizaste en la escena del crimen, es decir, el informe y las hipótesis preliminares que manejas hasta llegar a una conclusión”. Para ella es fundamental aportar a la justicia para lograr paz social, así como poder determinar y dar cumplimiento a las normas legales que están establecidas. “Muchas veces las personas te toman como la levanta muertos y no como la perito criminalística y eso va más allá, yo recabo indicios para poder determinar la secuencia que llevó a cometer un delito; al muerto yo no lo levanto, levanto casquillos, levanto sangre, levanto células. El prodisector es quien se lleva el cadáver”, dijo. Desde siempre, Maritsa ha buscado hacer su trabajo con empatía y responsabilidad y aunque es algo que le apasiona, siguen existiendo retos como por ejemplo, la seguridad. “En cuestiones de seguridad es difícil, (no porque haga algo malo), sino porque no sabemos cómo va actuar la delincuencia organizada, no sabemos cómo nos los vamos a topar… por ejemplo, yo no sé si estoy procesando una escena y a la vuelta están los mismos que hicieron ese delito viéndome que soy yo y que encontré algo que quizás ellos no querían que saliera a la luz”, externó. Al pedirle que describiera su trabajo en una palabra ella dijo: “agradecimiento”. “Agradecimiento, es completamente fascinante trabajar con diferentes delitos y es muy fascinante que llegue una persona que te reconozca y te agradezca, por ejemplo cuando encontramos restos óseos y que llegue una persona y te diga: “gracias a usted ya sabemos que mi papá está muerto”. El que te agradezcan por localizar a personas que estaban desaparecidas, es muy bonito, muy gratificante y que hace que yo quiera ser mejor”, finalizó. El perito en Criminalística de Campo tiene como objetivo primordial la preservación científica del lugar del hallazgo y del lugar de los hechos, la preservación, la fijación fotográfica, recolección, embalaje y traslado de los indicios y evidencias a los laboratorios forenses y analizar la posible mecánica de los hechos.