Entre los años 2004 y 2016, el exgobernador Javier Corral tachó a Televisa de corrupta, gandalla, extorsionadora y hasta de ser “la empresa de comunicación que quizá más ha contribuido al deterioro moral, ético y político de la sociedad mexicana”.

Sin embargo, al asumir como mandatario estatal olvidó todos los adjetivos y le dio contratos publicitarios con recursos públicos, en medio de un litigio personal por el que la televisora le mantenía embargado su terreno de 15 hectáreas, en Nombre de Dios, presuntamente robado a su compadre empresario Eduardo Almeida.

Hace 20 años, cuando Corral Jurado perdió la gubernatura en la primera vez que participó, comenzó el pleito con la televisora porque incumplió con el pago de cerca de un millón de pesos por servicios publicitarios; la confrontación se extendió y tuvo momentos álgidos en 2006 y 2013, cuando fueron aprobadas, respectivamente, la llamada Ley Televisa y otras reformas del sector de telecomunicaciones.

El litigio iniciado por el incumplimiento de pago en 2004 derivó en una sentencia, tres años después, contra Corral Jurado por parte del Juzgado Cuarto Civil de Chihuahua, entonces encabezado por el juez Arnulfo Melgar Márquez, quien ordenó al excandidato panista a la gubernatura el pago del adeudo, actualización y otros cargos derivados del conflicto.

Fue el 24 de mayo de 2007 cuando el juzgado emitió su resolución, de acuerdo con el registro del expediente en los archivos judiciales.

Un día después, Corral Jurado y el entonces dirigente estatal del PAN, Fernando Álvarez Monje, en una rueda de prensa, consideraron que la sentencia era la forma de “presionar al principal detractor de la Ley Televisa”, pues supuestamente el partido había ofrecido a la empresa un arreglo para asumir la deuda y saldarla, pero la televisora decidió personalizar la acción jurídica contra el que había contendido y perdido la gubernatura en el año 2004, frente al priista José Reyes Baeza.

"Esta demanda se ha utilizado como un mecanismo de presión en mi contra, solicitando incluso desahogo de confesionales de mi parte, cuando el PAN ha reconocido una y otra vez el adeudo, incluso lo informó ante el Instituto Estatal Electoral en términos de los gastos de campaña de 2004, en un aproximado por carecer de factura", indicó Corral ante la resolución judicial.

Álvarez Monje, por su parte, calificó como “sospechosa” la decisión del juez de Chihuahua, al dictarse en el contexto de la discusión nacional de la Ley Televisa, como fue denominada una serie de reformas a la Ley Federal de Radio y Televisión y a la Ley Federal de Telecomunicaciones, mediante la cual se consolidaría el duopolio televisivo entre la empresa y Televisión Azteca.

Corral Jurado fue, desde el Senado de la República, de los pocos opositores a las reformas, junto con otros actores políticos de diversos partidos, como Manuel Bartlett, César Raúl Ojeda, Dulce María Sauri, Felipe Vicencio y Raymundo Cárdenas.

Un mes de la sentencia en su contra y a favor de Televisa en el pleito legal sostenido por el adeudo, en junio de 2007, Corral festejó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) invalidó algunos de los artículos que permitían a las dos grandes televisoras, entre otras cosas, acceder a servicios adicionales en telecomunicaciones sin licitación y sin el pago obligado al Estado por el uso del espectro radioeléctrico, además de obtener concesiones por 20 años, con la posibilidad de refrendarlas de manera automática.

Vetado por Televisa y TV Azteca

Su postura en materia de telecomunicaciones, que había mantenido hasta el año en que asumió como gobernador, llevó a Corral Jurado a ser vetado por las dos grandes televisoras del país.

"Así como hay ciudadanos que defienden su legítimo derecho a tener una casa digna, que reclaman el derecho a la atención médica y a la salud, a la educación, al agua (...), así nosotros hemos decidido defender nuestro derecho legítimo a la información, a la libertad de expresión, a una comunicación social digna que atienda las necesidades de las personas y de la nación entera, y no sólo responda a los intereses mercantiles, estrictamente económicos de unos cuantos", dijo, ya como exsenador en 2007, en una reunión de la Comisión de Radio y Televisión de la Cámara de Diputados, en medio de otros debates relacionados con las normas en telecomunicaciones.

En el año 2010 surgió un conflicto entre Televisa y el grupo Reforma, que edita varios periódicos impresos. La televisora criticó durante días la publicación de anuncios sobre ofertas de servicios sexuales, después de que el medio mantuviera posturas críticas contra las empresas televisivas.

En ese marco, Corral Jurado escribió un artículo de su portal oficial algunas expresiones sobre la televisora.

“De forma inesperada como inaudita, Televisa ha decidido incursionar y añadir a su muy variada gama de intereses y objetivos estrictamente mercantiles, un valor de excepcional solidaridad social: la protección de los niños y las mujeres”, aseguró.

“Repentinamente, la empresa de comunicación que quizá más ha contribuido al deterioro moral, ético y político de la sociedad mexicana – a través de una programación televisiva aletargante y frívola -, y que menos ha colaborado con la transición democrática del país y el ensanchamiento de la libertad de expresión, ha mostrado una preocupación moral – insólita para sus parámetros – por los avisos clasificados que se publican en algunos periódicos en los que se ofertan servicios sexuales, lazo desde el que se amarran varios de los delitos más repugnantes que se puedan cometer, como en efecto lo es, la trata de personas”.

“Cuando Televisa coloca en su pantalla una acción de linchamiento como la que ha llevado a cabo contra Reforma, en realidad está amenazando a la prensa escrita en su papel de contrapeso y escrutinio de los poderes fácticos. El intento de desprestigiar a ese periódico, cobra el sentido de una acción ejemplarizante en el conjunto de los medios, para que sepan los demás lo que les puede pasar si se atreven a meterse con Televisa”, asentó Corral Jurado.

En la actualidad, tanto Televisa como Reforma han publicado denuncias que involucran a Corral con posibles actos de corrupción, pero en aquel momento el chihuahuense se decantó del lado de la empresa de medios impresos.

“Televisa no me va a doblegar ni a chantajear...”

En el año 2014, durante la administración de Peña Nieto, Televisa acusó a Javier Corral de tener “una obsesión por difamar” a la empresa. En una carta dirigida a MVS, la televisora respondió así a otras expresiones del entonces otra vez senador, que había hecho a la periodista Carmen Aristegui.

En esa carta, Televisa cuestionó que durante más de una hora Corral haya hablado con Aristegui para descalificar a instituciones, funcionarios y legisladores de su partido y para formular juicios y emitir calificativos contra la televisora.

“Las opiniones de Corral carecen de objetividad, ya que parten de un conflicto de intereses que él estaría obligado a revelar, pero que penosamente omite”, señaló la empresa en su petición de réplica a MVS. Directamente aseveró el entonces legislador tenía una deuda con esa empresa por la producción de spots de campaña que por 10 años, en aquel año, se había negado a pagar.

La respuesta de Corral con la misma periodista fue también directa: “Televisa aplica un mecanismo de presión y de chantaje hacia mi persona por mis posturas críticas en el tema de telecomunicaciones… Mis posiciones no están determinadas por un juicio de la televisora en mi contra. Yo rechazo que mis posiciones se deriven de un conflicto de intereses, como dice la carta”.

“Nunca he permitido que ni Emilio Azcárraga, ni Bernardo Gómez me traten como tratan a otros políticos. Yo los he mandado lejos. No he aceptado que me chantajeen. En 2002, me opuse al decretazo del presidente Vicente Fox en favor de la televisora, y desde entonces eso molestó a Televisa. A mí no me van a doblar ni a chantajear ni el señor Azcárraga, ni los porros que tiene de colaboradores”, declaró.

...Y en su gobierno le dio a Televisa 87.5 millones

El extendido pleito público y en tribunales entre Javier Corral y Televisa comenzó a diluirse cuando el expanista ganó en julio de 2016 la gubernatura de Chihuahua, frente al priista Enrique Serrano que pretendía dejar de sucesor el exgobernador César Duarte, al que el ahora morenista persiguió por delitos de corrupción durante todo su quinquenio.

El Diario dio a conocer ayer que la administración de Corral Jurado dio contratos a Televisa por 87.5 millones de pesos, entre 2017 y 2021, mientras la empresa le mantenía embargado el terreno de 15 hectáreas en Nombre de Dios, por su adeudo de cerca de un millón de pesos que no pagó desde 2004.

Unos meses antes de terminar su gestión y después del último contrato, la televisora se desistió del embargo por un “acuerdo entre las partes” que nunca hicieron público, a pesar de tenerlo en esa condición desde el año 2009.

El miércoles 31 de mayo de 2021, El Diario publicó que el exgobernador y Televisa arreglaron su conocido liticio a escondidas, pues el pleito legal sostenido durante 16 años, que llevó al aseguramiento de bienes del exmandatario por una deuda millonaria, terminó sin una postura clara y transparente de ambas partes.

Los documentos oficiales obtenidos de los reportes de gasto de la administración estatal, asientan que existen cinco convenios con Televisa durante el gobierno corralista.

El primero es el SH/ ADE/023/2017, por un monto máximo 17.4 millones de pesos; luego, el 14 de marzo de 2018 fue signado otro contrato, identificado con la clave SH/ ADE/012/2018, por un monto de 23.2 millones de pesos.

En 2019, el 25 de abril, un tercer contrato (SH/ ADE/019/2019) fue signado por ambas partes, ahora por 26.6 millones de pesos; después, el 1 de julio de 2020 fue firmado un contrato más, el SH/ ADE/065/2020), por un monto de 11.6 millones de pesos; el último contrato es del 9 de abril de 2021, identificado como SH/ADE/021/2021, por un monto máximo de 8.7 millones de pesos.

La suma de todos los contratos en sus montos máximos es de 87.5 millones de pesos durante el quinquenio, a favor de la empresa televisora que durante años, además, fue descalificada públicamente por el ahora expanista, la misma empresa que no lo iba “a doblegar ni a chantajear”, la misma que catalogó como la que más “ha contribuido al deterioro moral, ético y político de la sociedad mexicana”.