Diputados integrantes de la Comisión de Justicia en el Congreso del Estado realizaron el segundo foro en esta frontera para conocer la opinión ciudadana para tipificar el delito de acecho en el Código Penal del Estado.

Se trata de una modificación al artículo 176 quarter del Código Penal para imponer de seis meses a dos años de prisión y de 30 a 60 días de multa a quien, de manera reiterada, vigile, persiga, se acerque, busque contacto o interfiera en la vida privada de otra persona, sin su consentimiento, generando en la víctima un estado de ansiedad, temor o riesgo en su seguridad personal o la de sus allegados.

El foro se realizó ayer en el Instituto de Ciencias Sociales (ICSA), edificio X, de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), y fue el segundo, luego de celebrar uno en la ciudad de Chihuahua el miércoles.

Además, se propone incrementar la pena hasta una mitad cuando la víctima sea menor de edad, persona con discapacidad o mayor de 60 años; cuando el acechador sea cónyuge, concubino, expareja, pariente hasta el cuarto grado o tenga relación de confianza con la víctima y cuando el acecho se realice mediante el uso de tecnología de información y comunicación, como redes sociales o dispositivos electrónicos.

La iniciativa de reforma al Código Penal del Estado de Chihuahua tiene como objetivo tipificar el delito de acecho, definiéndolo como una conducta reiterada de hostigamiento que afecta la tranquilidad, libertad y seguridad de la víctima. Esta propuesta busca disuadir el acecho y ofrecer a las víctimas una herramienta legal clara para defenderse, protegiendo su integridad y evitando el avance de conductas más graves.

En desprotección

En Chihuahua, la falta de tipificación del acecho limita la capacidad de respuesta del sistema de justicia ante casos de hostigamiento persistente. La falta de una definición legal clara del acecho deja a las víctimas en un estado de desprotección y obliga a las autoridades a tratar estos casos bajo figuras penales insuficientes, como las amenazas o el acoso, que no abarcan todas las implicaciones de esta conducta. Esto no sólo reduce la posibilidad de intervención oportuna, sino que también permite que el acecho escale a formas de violencia más graves, como el feminicidio o el homicidio.

En este punto es importante resaltar el hecho de que los efectos del acecho son devastadores. Las víctimas suelen modificar su vida diaria, evitar lugares públicos, cambiar de residencia y vivir con miedo constante, lo cual impacta negativamente en su bienestar emocional y calidad de vida.