Primera de dos partes
Las elecciones judiciales no sólo estarán manchadas de injerencia partidista, sino también de amenazas de criminales a jueces de algunas comunidades chihuahuenses para favorecerlos, advirtió la magistrada presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Myriam Victoria Hernández Acosta.
En entrevista con El Diario, Hernández Acosta habló sobre lo que representa la elección judicial para el Tribunal, desde la curva de aprendizaje para quienes resulten electos, y del apoyo que tendrán desde el órgano estatal titulares de juzgados y magistraturas que buscarán la reelección el próximo 1 de junio en las urnas.El Diario (ED): ¿Qué implica un ejercicio de este tipo que aunque no es primicia (porque ya lo hacía Bolivia), sí es novedoso en México?
– Myriam Hernández (MH): “Sí sigue siendo primicia porque finalmente Bolivia nunca lo ha podido implementar, entonces yo creo que sí vamos a ser los primeros, y el hecho de que exista en otros lados, cuando menos en el texto de la ley como en Bolivia, no significa que sea bueno. Tan no es bueno que no se replica en ningún otro lado. Ni siquiera las reglas de los estadounidenses son iguales, entonces evidentemente que no es bueno. “El Poder Judicial (PJ) se debe precisamente a la imparcialidad con la que debe conducirse y a la impartición de justicia sin distingo de colores ni tintes políticos ni partidistas. Entonces, que nos obliguen ahora a esto, pues evidentemente que compromete la independencia judicial. Ese va a ser el gran reto: el poder seguir operando sin tener compromisos políticos o de otra índole para resolver controversias”.ED: ¿Qué es lo que se puede hacer para tratar de garantizar el apartidismo en estas elecciones?
–MH: “En este preciso momento ya no hay manera de detenerlo. Ya conocemos intentos y acercamientos de algunos actores políticos y de líderes de partidos políticos con varios de nuestros compañeros que les han ofrecido y les han bajado el sol, la luna y las estrellas (que creo que no hay manera de que lo puedan cumplir porque todavía ni siquiera estamos en esa parte del procedimiento y las reglas no son claras). El azar va a tener desafortunadamente mucho que ver para esta definición, entonces creo que ya no hay una manera de detenerlo y evidentemente nunca debió haber sido así”. ED: ¿Ya hay intervención partidista? –MH: “Claro. Y de otro tipo. Lo que temíamos que pasara está pasando. Ya hemos tenido incluso algunos compañeros con amenazas del crimen organizado. Personas que están en funciones y que nos han pedido incluso que los cambiemos de lugar de adscripción o que van a renunciar porque no quieren tener compromisos de ninguna índole con esa gente que controla de facto las comunidades en las que están”. ED: ¿Quién va a vigilar a estas nuevas figuras? –MH: “El Tribunal de Disciplina (TD), esta nueva figura cuyos elementos también van a ser electos. El Consejo de la Judicatura ahora se divide: por una parte (toma) las funciones del órgano de administración, pero en otra de sus partes el TD es el que se va a encargar de ser la Santa Inquisición, que se encargará de juzgar, condenar y crucificar a los juzgadores que no estén alineados al régimen o que no resuelvan conforme a los intereses del Gobierno en turno, que eso es otra de las cosas que criticamos”. ED: Pero el TD también va a ser electo. ¿A ellos quién los va a vigilar? –MH: “Esa es la gran pregunta. ¿A qué intereses van a responder ellos?”ED: ¿Qué otros cambios se vienen para la estructura del Poder Judicial del Estado (PJE)?
–MH: “Es el fin de una era y el inicio de otra. Estamos hablando de un ejercicio de casi 200 años de una estructura, de una división de poderes totalmente avasallada, de un poder totalmente vulnerado, ignorado, humillado. No sabemos qué esperar. Tendremos que verlo con el tiempo y, como hemos venido diciendo, a prueba y error. Es tan novedoso, está tan patas para arriba, está tan sucio el asunto que nadie sabe cómo lo va a resolver y vamos a tener que ser muy creativos para interpretarlo de la mejor manera posible”.ED: ¿Qué tan larga será esta curva de aprendizaje tanto para las personas electas como para todas las personas involucradas en el proceso?
–MH: “Muy larga, muy costosa para la sociedad. No sé cuánto tiempo se pueda llevar. También el tiempo nos va a dar la razón: se están equivocando completamente; no es la reforma que se necesitaba para el Poder Judicial y evidentemente a la sociedad le va a costar, aunque en este momento no se percibe. Y no hablamos de pesos y centavos, hablamos de consecuencias en la vida y en el patrimonio y en el quehacer diario de las personas”.ED: ¿Abonarían de alguna manera estos cambios que se esperan con la reforma al Poder Judicial o no había necesidad?
–MH: “Yo creo que no abonan. Evidentemente las cosas no estaban bien porque todas las instituciones son perfectibles, tienen carencias, tienen áreas de oportunidad. Había que haber remediado, legislado en ciertas áreas para haber reforzado las medidas de seguridad, las medidas de corrección, las sanciones, las formas de llegar a una sanción, a una impartición de justicia correcta, más sana, más eficaz, más cercana, pero esto que hicieron en nada abona. “Si en este momento que tenemos personas con maestrías, con doctorados, con capacitaciones constantes, llegamos a fallarle a la sociedad, ¿qué va a pasar ahora con esta gente que en algunos casos ni siquiera es cierto que tiene la experiencia, que nada más lo recomendó su vecino; estas personas sin ninguna experiencia en la administración de justicia, en la administración de un juzgado, en la administración de una sala, en la conformación y en la forma de operación de un poder que no es tan sencillo? Se batalla para aprender y se batalla para conocer y adaptarse a cada una de las etapas por las que uno puede ir creciendo dentro del PJ. Hay gente que ni siquiera se ha dedicado al litigio, que ni siquiera conoce dónde están las oficinas ni qué hacen ahí”.ED: ¿Se afecta a la carrera judicial, como se planteaba en la protesta del PJ de la Federación?
–MH: “Es una vida, no es nada más el estar en un escritorio. Hay que diferenciar muy bien el poder federal de lo que hacemos los poderes judiciales locales, que somos la justicia cotidiana, el día a día, lo que se ve con el poco presupuesto que tenemos, que no tenemos esos privilegios que se mencionan, que es un gran esfuerzo, que dejamos el tiempo con nuestras familias, nuestro tiempo libre, que hay capacitaciones constantes, que tenemos que estar en nuestros tiempos libres en cursos, en actualizaciones, en horas extras para sacar los turnos y que la demanda de justicia crece cada día y no nos damos abasto. Buscamos incluso nuevas formas de implementación e impartición de justicia como la justicia alternativa, como la justicia restaurativa, como la justicia terapéutica, que esta gente que viene ni siquiera tiene nociones de lo que estamos hablando”.ED: ¿Hubiera sido factible lo que se está haciendo pero con otros términos en cuanto a los requisitos para las personas candidatas?
–MH: “Evidentemente pudo haberse hecho mucho. Se pudo haber privilegiado mucho más la carrera judicial, la permanencia, la carrera administrativa, cuidar los ascensos, pero jamás haber llegado a un tema de elección, haber comprometido la imparcialidad y la independencia judicial a los intereses de quien manda en este país de facto”.ED: ¿Cuáles son las propuestas que podrían dar estos candidatos? Porque no podrían prometer en su campaña meter a todos los criminales a la cárcel.
–MH: “Es que no hay manera de prometer eso, o “yo les prometo que voy a cumplir y hacer cumplir la Constitución”, porque esa es la obligación de absolutamente todos los ciudadanos. Para eso nosotros nos preparamos, para interpretar lo que se deriva de la Constitución. ¿Qué van a ofrecer estas otras personas? “Además hay esta otra desventaja, de que nosotros como funcionarios judiciales que tenemos que ir a la elección tenemos que seguir en el ejercicio de nuestras funciones cumpliendo con nuestras horas laborales, sacando nuestro trabajo adelante, y todavía desgastándonos en ver cómo vamos a hacer una campaña que ni siquiera nos correspondería. “A diferencia, otra gente que a lo mejor, con todo el respeto, no tiene nada qué hacer o tiene más tiempo libre, puede estar todo el día promocionándose con un cartel a media calle generando una popularidad, que no significa ser un perfil ideal para impartir justicia, (lo que deja) en desventaja a nuestros compañeros que están ahí partiéndose el lomo y arriesgando el pellejo para resolver los asuntos”.ED: ¿Habrá algún apoyo por parte del PJE para los que se postulan? ¿Alguna licencia?
–MH: “No deberíamos, porque nuestra primera obligación es cumplir con el mandato para el que fuimos nombrados, pero lo que seguramente sí vamos a hacer en el momento oportuno es sí convertirnos en una estructura fuerte y sólida en respaldo de todos nuestros compañeros que decidan subirse a la boleta, de todos los que tomen la decisión de participar en la elección. “Ellos deben saber que cuentan con absolutamente todos sus compañeros del Poder Judicial para apoyarlos y para salir adelante, para respaldar a los que creemos que son los mejores perfiles, que son precisamente nuestros propios compañeros del PJ. “Eso sí lo vamos a hacer, de eso deben tener la seguridad, de que cuentan con todo el respaldo en lo personal pero también en lo institucional de todos nosotros como compañeros, como la familia judicial que somos. Evidentemente nos vamos a apoyar y vamos a tratar de sacar a nuestros propios compañeros adelante porque consideramos que son los perfiles con mejor preparación y son los que merecen seguir ahí”.ED: Además de estos perfiles que buscarán la elección, nos han reportado algunas jubilaciones. ¿Vienen a partir de estas elecciones, como resultado de la reforma, o ya estaban planeadas?
–MH: “Suceden las dos cosas: sí hay jubilaciones que por derecho ya les correspondía a muchos de nuestros compañeros, alrededor de 51 que ya estaban en su posibilidad de jubilarse este año con o sin elección, pero como no tenemos una temporalidad para dejar el cargo muchos de ellos se ven forzados por esta situación a jubilarse o pensionarse o a retirarse, y a todos los demás pues evidentemente nos están forzando a irnos antes de lo que teníamos pensado o de cumplir con nuestro tiempo de servicio o nuestro tiempo de antigüedad, entonces ya muchos de ellos han iniciado con sus trámites”.