Chihuahua— Tras una hospitalización de cuatro meses, Leticia, víctima de un intento de feminicidio ocurrido en marzo pasado en Ciudad Juárez, fue dada de alta; sin embargo, su vida y la de su familia fue truncada y ella quedó marcada por dolorosas intervenciones quirúrgicas y por secuelas físicas y emocionales, informó Sara Isabel Ortiz, su abogada y representante legal.

Dijo que la mujer de 42 años fue atacada sexualmente y quemada por un vecino, y a raíz de este incidente sufrió quemaduras en el 42 por ciento de su cuerpo, lo que requirió 19 intervenciones quirúrgicas, entre ellas 15 aseos quirúrgicos y cuatro injertos de piel, en el Hospital General Regional 66 del IMSS en Juárez.

“Está vendada por completo, con apósitos en todas las zonas injertadas. Le retiraron piel de la pierna izquierda para regenerar tejido, y aún queda un 4% por injertar. Eso implicará nuevas cirugías, que están programadas dependiendo de su evolución médica”, explicó Ortiz.

La abogada de Leticia destacó que, aunque ya se encuentra en su casa con sus seres queridos, continúa bajo estricta vigilancia médica y enfrenta fuertes gastos derivados del ataque que sufrió.

Precisó que las curaciones, materiales, medicamentos y traslados recaen en los integrantes de su familia, quienes tuvieron que hacer una pausa en sus planes para enfocarse de lleno en ella.

La tienda familiar que comparte con su esposo cerró por un tiempo durante su hospitalización, y su salario ha quedado reducido por incapacidad, además no ha podido cobrarlo.

“Perdieron sus ingresos, y aunque hemos recibido apoyo ciudadano, necesitamos más ayuda. Cada aportación, aunque sea de 10 o 20 pesos, hace una gran diferencia. Incluso hay un peritaje psicosocial privado clave para su caso, que costará 30 mil pesos”, añadió la abogada.

Además, precisó que aún adeudan nueve bolsas de sangre al hospital, requisito que se debe cumplir para las futuras intervenciones.

Enfrenta secuelas físicas, emocionales y sociales

Durante su hospitalización, Leticia no pudo ver a sus cuatro hijos, de 15, 12, 10 y tres años, debido al riesgo de salud en el que se encontraba por su estado inmunodeprimido, informó la abogada.

Aunque ya se reencontró con ellos, la interacción sigue siendo limitada. Su movilidad restringida impide que participe de forma activa en el hogar, y su entorno familiar se ha reorganizado para brindarle atención.

“Una caída podría abrirle las heridas. Toda la familia está colaborando, su madre cuida a los hijos mientras el esposo la asiste a ella. Es un trabajo colectivo, pero también un desgaste emocional muy fuerte”, explicó Ortiz.

Indicó que Leticia comenzará la próxima semana terapia psicológica especializada a través de la organización Casa Amiga, que coordinará un equipo de psicólogos que acudirán a su domicilio. También se está gestionando atención psicológica para sus hijos a través de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.

“Este crimen no sólo afectó a Leticia. Hay víctimas colaterales, sus hijos, su madre, su entorno. La recuperación emocional de toda la familia será larga y necesita acompañamiento especializado”, enfatizó Ortiz.

El proceso legal sigue en curso

La abogada compartió que, en el plano jurídico, el caso permanece en la etapa de investigación complementaria, sin fecha aún para la audiencia intermedia. Dijo que la defensa trabaja en la presentación de pruebas y peritajes que evidencien la magnitud del daño físico, emocional y económico.

“Buscamos justicia integral. No sólo es castigo penal, sino una reparación del daño real, su proyecto de vida quedó truncado, sus hijos iban a estudiar en Estados Unidos en agosto, y eso quedó suspendido. Todo eso debe reconocerse y repararse”, subrayó Ortiz.

Precisó que, además del daño físico, Leticia carga con un dolor emocional profundo. Cada ingreso al quirófano fue una batalla por la vida. La defensa teme que, si no recibe atención adecuada, pueda desarrollar estrés postraumático severo, ansiedad u otras secuelas crónicas.

Leticia ha sido preseleccionada para participar en un encuentro nacional de mujeres sobrevivientes de violencia, organizado por la red Renace, que se celebrará en octubre en Los Cabos. El evento ofrecerá terapias, talleres y actividades de sanación para 50 mujeres sin recursos.

“Si su estado físico lo permite, Leticia será parte de esta experiencia de sanación colectiva. Es una forma de reconocer que su vida continúa y merece reconstruirse con dignidad”, dijo la abogada.

Sara Isabel Ortiz invitó a la ciudadanía a seguir de cerca el caso, compartir la historia de Leticia y apoyar con donaciones económicas y de la sangre que falta por devolver.

“Leticia no sólo es una víctima, es una mujer sobreviviente que representa a muchas otras que no lograron contarlo.”

Para donaciones económicas, la abogada compartió el número de cuenta Banorte 4189281049714018, a nombre de Sara Isabel Ortiz.

Se detalló que esta cuenta se eligió para fines de control y facturación jurídica.