Chihuahua— Miembros de la delincuencia organizada perpetraron un nuevo ataque con drones contra corporaciones de seguridad en Guadalupe y Calvo, con el cual suman cinco eventos de este tipo en dicho municipio, desde finales de diciembre de 2024.

La agresión de ayer ocurrió en la entrada de la comunidad de El Pinito, ubicada a unos seis kilómetros de la cabecera municipal, donde una célula de la Base de Operaciones Interinstitucional (BOI) fue sorprendida por explosivos que fueron lanzados desde drones por presuntos criminales, dejando a tres uniformados lesionados.

Dos de los heridos, pertenecientes a la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), fueron identificados como el suboficial Edgar Ivan P.C., de 36 años, quien sufrió lesiones en el costado derecho del cuello y el suboficial Luis Javier R. G., de 37 años, herido en el antebrazo derecho.

Además, una oficial mujer de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), de nombre Miriam Saraí M. R., presentó una lesión en la pierna izquierda.

De acuerdo con la información proporcionada por el vocero de la SSPE, Jorge Armendáriz, los tres agentes están fuera de peligro.

Este tipo de ataques no es nuevo en la región serrana, particularmente en Guadalupe y Calvo donde desde el 24 de diciembre existen reportes de agresiones a elementos de corporaciones federales y estatales que patrullan las diversas comunidades.

En esa fecha, en la misma comunidad, sicarios lanzaron bombas desde drones a elementos de las células BOI. En esa ocasión fueron dos artefactos explosivos detonados, pero sólo uno de ellos causó daños a la carrocería de una patrulla de la Guardia Nacional.

El 27 de diciembre hubo una segunda agresión en el poblado conocido como “El Carnero”, donde elementos militares, policías estatales y ministeriales que viajaban en célula fueron sorprendidos una vez más por explosivos enviados desde drones que dejaron una camioneta oficial militar totalmente calcinada.

Posteriormente, el martes 31, hubo un tercer ataque, esa vez en Dolores, cuando elementos policíacos apoyaban a algunas familias a salir de la comunidad.

Un cuarto ataque ocurrió apenas empezando febrero de este año, cuando un convoy militar fue emboscado también con este tipo de artefactos en las inmediaciones de El Riyito, casi al pie de Mohinora, cerca de Dolores.