El recorte de 500 millones de pesos anunciado por la Secretaría de Hacienda Estatal impactará principalmente en los programas financiados con recursos de libre disposición, especialmente los destinados a desarrollo económico, infraestructura y transferencias a municipios, según un análisis realizado con base en los movimientos de ingresos y egresos acumulados de enero a septiembre de 2025.
Durante ese periodo, Chihuahua recibió 27 mil 815 millones de pesos por concepto de participaciones federales. La reducción representa alrededor del 1.8 por ciento de ese total, aunque su efecto real concentra en el flujo más reciente, correspondiente al tercer trimestre del año, donde equivale a un 5.4 por ciento de los ingresos del periodo.
De acuerdo con las cifras del propio Gobierno estatal, los egresos más voluminosos corresponden a Salud y Desarrollo Humano, con más de 16 mil 174 millones de pesos; Desarrollo Económico e Innovación, con 12 mil 595 millones; y Seguridad y Procuración de Justicia, con 7 mil 602 millones. Estos tres sectores representan casi el 80 por ciento del gasto acumulado del Estado, y concentran los rubros más susceptibles de resentir el recorte.
En términos prácticos, el ajuste podría reflejarse en la disminución o postergación de proyectos de inversión pública, infraestructura productiva o programas sociales financiados parcialmente con participaciones. La Secretaría de Hacienda federal realiza cada octubre un ajuste cuatrimestral que corrige las estimaciones de recaudación nacional frente a los ingresos reales. Este año, la reducción derivó de una caída en los ingresos federales, lo que obligó a los estados a devolver el excedente recibido.
El secretario de Hacienda, José de Jesús Granillo Vázquez, explicó que este ajuste fue superior al previsto. “Es un ajuste que esperábamos, pero no tan grande como el que llegó”, señaló. Aunque aclaró que Chihuahua no está entre los estados más afectados, reconoció que es un golpe importante para las finanzas públicas locales.
El impacto recaerá principalmente en áreas con gasto de inversión y programa no rígidos. En el rubro de Desarrollo Económico e Innovación, que incluye obras de infraestructura, apoyo a industrias y fomento a la inversión, esperan una reducción proporcional, pues son partidas que pueden reprogramarse sin afectar el funcionamiento inmediato de los servicios públicos.
Otro efecto directo prevén en el Fondo de Fomento Municipal, que acumuló casi mil 933 millones de pesos hasta septiembre. Como las participaciones sirven también para transferencias a los municipios, una parte del ajuste federal reducirá la liquidez de los ayuntamientos, limitando su capacidad de operación o inversión local.
En el área social, el recorte podría trasladarse a programas de desarrollo y asistencia financiados con recursos estatales de libre disposición. Aunque los fondos federales etiquetados —como los del Ramo 33— no serán afectados, las partidas estatales destinadas a nuevos proyectos o apoyos no esenciales podrían ajustarse.
La Secretaría de Hacienda estatal deberá decidir en las próximas semanas si solicita un crédito para compensar la pérdida. “Tendremos que evaluarlo a ver cuál es la necesidad que tienen para poder cerrar el año”, adelantó Granillo Vázquez.
Con este ajuste, Chihuahua suma a las entidades que deberán replantear su cierre financiero de 2025, con un margen más estrecho para gasto corriente y proyectos nuevos, y con un escenario en el que los municipios podrían ser los primeros en resentir la reducción.