El director ejecutivo de la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), Mario Mata Carrasco, reafirmó que el Gobierno del Estado mantendrá una postura firme en defensa del agua de Chihuahua, privilegiando el consumo humano y los derechos de los productores locales, ante las recientes declaraciones sobre el posible cumplimiento del Tratado Internacional de Aguas de 1944.

El funcionario estatal enfatizó que, por instrucción de la gobernadora Maru Campos Galván, se protegerán los intereses de los chihuahuenses antes que cualquier otro compromiso.

“Primero que nada, se va a asegurar el consumo humano; después, los intereses de los productores chihuahuenses, y en último de los casos, se revisarán los mecanismos del tratado. Está muy claro que no se van a lastimar los derechos ya creados de nuestros productores ni hay preocupación de que falte líquido para las ciudades”, sostuvo.

Mata Carrasco recordó que las presas del río Conchos, como La Boquilla, Las Vírgenes y El Granero, aún enfrentan condiciones delicadas tras varios años de sequía severa.

“Las presas del Conchos realmente están muy bajas en volumen y apenas se están recuperando. Tenemos una sequía hidrológica, lo que significa que nuestros cuerpos de agua todavía no se reponen del todo. Estas lluvias recientes han ayudado, pero no son suficientes”, explicó.

El titular de la JCAS detalló que actualmente La Boquilla se encuentra a 38 por ciento de su capacidad, mientras que la Madero presenta un 78 por ciento, sin embargo, esta última tiene una menor capacidad.

“La presa Madero es muy chica, diez veces más pequeña que La Boquilla. La que verdaderamente importa es La Boquilla, y aún no tenemos asegurado un ciclo completo de riego para el próximo año”, apuntó.

Respecto al cumplimiento del Tratado de 1944, que regula la distribución de aguas internacionales entre México y Estados Unidos, Mata señaló que existen mecanismos claros en caso de que se registre un déficit en la entrega del actual ciclo.

“El tratado establece qué hacer cuando el primer ciclo termina con déficit. Lo más importante será esperar al 24 de octubre, fecha en la que se determinará si existe o no ese déficit. Hasta ese momento podremos hablar con claridad del volumen comprometido”, precisó.

Asimismo, descartó que en este momento se contemple la apertura de las presas para cumplir compromisos internacionales, postura que históricamente ha generado tensión entre productores y autoridades federales.

“En mi opinión personal, no se van a abrir. Primero se garantizará el agua para los chihuahuenses. Si hay un segundo ciclo con déficit, el tratado tiene sus propios mecanismos para atenderlo sin afectar a los productores locales”, dijo.

“Yo respaldo totalmente la posición de nuestra gobernadora. Lo más importante es dejar claro que el agua de Chihuahua es para los chihuahuenses, y así se mantendrá”, concluyó.

El Tratado de Aguas de 1944 establece que México debe entregar un promedio de 431.7 millones de metros cúbicos de agua por año a Estados Unidos desde el río Bravo, a cambio del suministro proveniente del río Colorado.

Las presas de Chihuahua forman parte del sistema de almacenamiento que alimenta este tratado. Sin embargo, las sequías recurrentes de los últimos años y la presión por mantener los ciclos agrícolas han complicado el cumplimiento de los volúmenes pactados, generando tensiones entre los gobiernos estatal y federal, así como entre los usuarios del sector agropecuario.