Al menos 15 niñas y niños de tres planteles del suroriente de Ciudad Juárez se encuentran bajo observación por sospecha del virus coxsackie, conocido también como enfermedad de “mano, pie y boca”, de acuerdo con información del área de Epidemiología de la Región Sanitaria Juárez.

Los casos se detectaron en los jardines de niños Estefanía Castañeda, Ernestina Hevia del Puerto y John Dewey, donde se reportan entre cinco y diez menores con síntomas compatibles con esta infección.

Este viernes, una epidemióloga acudió a las tres escuelas para revisar a los alumnos y determinar si los cuadros corresponden al virus o a otra causa.

El personal médico explicó que el coxsackie es un virus altamente contagioso, transmitido por contacto con heces fecales, saliva o superficies contaminadas, y que suele presentarse con mayor frecuencia en niños menores de cinco años.

Aunque no representa un riesgo grave, requiere atención médica y medidas de higiene para evitar su propagación.

La Región Sanitaria Juárez emitió recomendaciones preventivas para las escuelas, entre ellas: evitar compartir utensilios o alimentos, desinfectar objetos en contacto con los pacientes, no saludar de beso, cubrirse con el antebrazo al estornudar, mantener ventilados los salones y vigilar diariamente el estado de salud de los estudiantes.

La Enfermedad de Mano, Pie y Boca (EMPB) es una infección viral aguda causada principalmente por los virus Coxsackie A16 y Enterovirus 71.

Se caracteriza por fiebre y lesiones vesiculares (ampollas pequeñas) en la boca, manos, pies y, en algunos casos, glúteos o piernas.

Afecta sobre todo a niñas y niños menores de 5 años, aunque también puede presentarse en escolares o adultos.

Es una enfermedad altamente contagiosa, pero usualmente benigna, con una duración aproximada de 7 a 10 días.

Los principales síntomas son fiebre moderada, dolor de garganta, malestar general, falta de apetito y cansancio. También pueden aparecer ampollas dolorosas en la boca, erupciones en manos, pies y nalgas, e incluso irritabilidad o dificultad para alimentarse por el dolor bucal.

El contagio ocurre por contacto directo con secreciones nasales, saliva, ampollas o heces de personas infectadas, así como por superficies contaminadas, juguetes o utensilios, o por vía respiratoria al toser o estornudar.

El periodo de incubación es de 3 a 7 días, y el contagio es más probable durante la primera semana de la enfermedad, aunque el virus puede permanecer activo en las heces por varias semanas.

Las autoridades sanitarias recomiendan reforzar la prevención mediante el lavado frecuente de manos con agua y jabón, la desinfección de superficies y juguetes, y evitar el contacto cercano con personas enfermas.

También sugieren mantener en casa a los niños afectados hasta que desaparezcan las lesiones y la fiebre, cubrirse con el antebrazo al toser o estornudar, y no reventar las ampollas.

Además, se pide mantener buena hidratación y ofrecer alimentos suaves o fríos para aliviar el dolor en la boca.

En caso de síntomas graves, como fiebre alta persistente, vómitos, somnolencia excesiva o signos de deshidratación, se recomienda acudir de inmediato al centro de salud más cercano.

El subdirector de Epidemiología estatal, doctor Gumaro Barrios, informó que, de enero al 9 de octubre de este año, se han registrado 27 brotes de esta enfermedad en la entidad: 21 en guarderías y 6 en escuelas.

De estos, tres ocurrieron en Ciudad Juárez, siendo el más reciente en el mes de octubre, con seis casos confirmados.

Barrios señaló que la enfermedad de mano, pie y boca es común en la infancia y, aunque suele ser leve, requiere vigilancia epidemiológica para evitar brotes en planteles escolares y guarderías.

Por ello, exhortó a madres, padres y cuidadores a reforzar las medidas de higiene y acudir oportunamente a los servicios de salud ante cualquier signo de contagio.

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