La menor agredió a la madre de una alumna y, de acuerdo con autoridades, buscaba replicar hechos similares a los registrados en Monterrey en 2017.
Versiones oficiales señalan que la joven declaró haberse inspirado en contenido de internet.
No obstante, investigaciones apuntan a que su comportamiento no se limitó a una simple “idea tomada en línea”, sino que existieron interacciones en plataformas digitales que habrían reforzado la intención de cometer un ataque.
En redes como Instagram y TikTok se identificaron usuarios que, presuntamente, alentaron a la menor a realizar una acción violenta semejante a la masacre del Colegio Americano del Noreste, donde un estudiante disparó contra su maestra y varios compañeros en plena clase.
El caso ha encendido las alarmas en la comunidad educativa y entre especialistas en seguridad escolar, quienes advierten sobre la necesidad de mayor vigilancia digital y de programas de prevención que fortalezcan la salud mental de los adolescentes frente a los riesgos en línea.