Chihuahua— Ricardo D. R., quien fungía como jefe de seguridad en el municipio de Gran Morelos y que asesinó a su pareja Julissa G. J., argumentó que el feminicidio fue “accidental” y que el arma se le disparó tres veces sin querer durante un forcejeo.

El presunto responsable fue presentado ayer ante el juez y el Ministerio Público de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género y la Familia (FEM), presentó datos de prueba que permitieron imputarle el delito de feminicidio.

Los hechos ocurrieron la madrugada del sábado tras culminar el baile del pueblo. Alrededor de las 4:00 de la mañana, la unidad de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) que está en Santa Isabel recibió el reporte de una persona herida de bala.

La víctima fue trasladada a Chihuahua a fin de recibir atención médica; sin embargo, no sobrevivió y la causa de muerte oficial fue anemia por laceración de viseras toraxico abdominales.

En lo que va del año han ocurrido además otros dos feminicidios, uno el 8 de septiembre en la colonia Nuevo Triunfo, al norte de la ciudad; ahí Manuel Álvarez Alvidrez asesinó a Karla Cecilia E.C., y este se suicidó.

La causa de muerte de la víctima fue anemia aguda por laceración cardiaca y hepática por herida proyectante por arma de fuego y el feminicida murió a causa de una hemorragia y laceración cerebral secundaria a herida penetrante producida por arma de fuego.

La hoy occisa fue abatida a balazos en calles de la colonia Nuevo Triunfo por su expareja sentimental, quien tras cometer el crimen, se mató en el ejido Nuevo Sacramento.

De acuerdo con la narrativa de los hechos, después de haber atentado contra la mujer, el hombre fue a una granja ubicada en la calle Miguel Hidalgo, del citado ejido donde se quitó la vida con un arma de fuego.

El último caso fue el suscitado el 14 de este mes en el Hotel Don Rubén, donde un hombre quien era agente activo de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), también acabó suicidándose tras cometer el feminicidio en contra de Teresa R. M., a quien asfixió.

La mujer de aproximadamente 35 años fue localizada sin signos vitales por asfixia mecánica y el elemento se propinó el impacto con el arma larga el cual tenía a su cargo.