Julimes.– La gobernadora del Estado, María Eugenia Campos Galván, afirmó que ya no cree en las versiones emitidas desde Morena en torno al caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien retomó el cargo después de más de tres meses de licencia y, apenas unas horas después, volvió a solicitar separarse de la gubernatura.
Cuestionada sobre el nuevo episodio político ocurrido durante el fin de semana en Sinaloa, la mandataria chihuahuense respondió que la actuación del morenista forma parte de una dinámica que, consideró, han repetido desde hace años dentro de ese partido y del Gobierno federal.
“Yo ya no les creo nada. Es Morena, el gobierno de la muerte, el gobierno de la mentira, y estoy segura que los y las chihuahuenses tampoco les creen nada”, expresó Campos Galván durante una gira de trabajo por Julimes.
Rocha Moya regresó a sus funciones el viernes 21 de agosto, después de permanecer 112 días separado temporalmente del cargo. Su primera licencia había sido autorizada por el Congreso de Sinaloa el 2 de mayo, cuando Yeraldine Bonilla Valverde asumió como gobernadora interina.
El mandatario sinaloense anunció entonces que regresaba al cargo con la intención de continuar al frente de la administración estatal, luego de señalar que su separación había tenido como propósito no interferir en las investigaciones abiertas en torno a los señalamientos en su contra.
Sin embargo, alrededor de 34 horas después de retomar sus funciones, Rocha Moya solicitó una nueva licencia temporal con carácter indefinido por más de 30 días. La petición fue aprobada por unanimidad el domingo 23 de agosto por la Diputación Permanente del Congreso de Sinaloa.
La nueva separación ocurre mientras Rocha Moya enfrenta acusaciones formuladas en abril por fiscales federales de Estados Unidos, quienes lo señalan de presuntamente conspirar con integrantes de “Los Chapitos”, facción del Cártel de Sinaloa, para facilitar el tráfico de drogas a cambio de sobornos y respaldo político.
El mandatario sinaloense ha rechazado las acusaciones y las ha atribuido a motivaciones políticas. El Gobierno de México ha sostenido que la información entregada por Estados Unidos no ha sido suficiente para justificar una detención o extradición, aunque mantiene abierta una investigación dentro del país.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo también cuestionó ayer la decisión de Rocha Moya de regresar temporalmente a la gubernatura. Durante su conferencia matutina señaló que no tuvo conocimiento previo de la reincorporación y calificó la decisión como “imprudente” y “no pertinente”.
Sheinbaum agregó que no había hablado con Rocha Moya sobre su regreso y sostuvo que quien sea designado para sustituirlo deberá concluir el periodo de gobierno en Sinaloa. El Congreso estatal tenía previsto realizar ayer una sesión extraordinaria para elegir al nuevo mandatario interino, pero el encuentro fue pospuesto hasta nuevo aviso.
La postura de Campos Galván se suma a los cuestionamientos que anteriormente ha realizado contra Morena y el Gobierno federal. En esta ocasión evitó abundar sobre las razones que llevaron al gobernador sinaloense a regresar al cargo y posteriormente solicitar otra licencia, y limitó su respuesta a señalar que no considera creíbles las explicaciones del movimiento oficialista.
La declaración ocurrió durante la visita a Julimes como parte de la Ruta Chihuahua, donde encabezó el arranque de las obras de la Plaza Cívica. Campos Galván señaló que el proyecto busca generar un espacio seguro para la convivencia de las familias y un punto de encuentro para la comunidad.
Durante el evento, la mandataria afirmó que la nueva plaza pretende convertirse en un espacio donde los habitantes puedan reunirse y recuperar actividades comunitarias, además de representar, dijo, “la esperanza para seguir caminando y poder cumplir los sueños de nuestras familias”.