El presidente Donald Trump y el presidente ruso Vladimir Putin se reunieron el viernes en Anchorage, en el primer encuentro en persona entre dirigentes estadounidenses y rusos desde que Rusia invadió Ucrania a principios de 2022.

Eso es todo lo que se pudo deducir de lo que ocurrió en la sesión a puerta cerrada, que terminó antes de lo esperado y sin el alto al fuego que Trump había insistido era necesario para garantizar un acuerdo de paz.

He aquí seis conclusiones de la cumbre de Anchorage.

Los líderes no revelaron ningún acuerdo

Tras reunirse durante casi tres horas, Trump y Putin se marcharon de Alaska sin anunciar ningún acuerdo ni ningún aspecto concreto en el que hubieran avanzado. Si bien Putin dijo que los líderes habían llegado a un acuerdo para “allanar el camino hacia la paz en Ucrania”, Trump dejó claro que aún existen puntos de desacuerdo.

“No hay acuerdo hasta que haya un acuerdo”, dijo.

En una breve conferencia conjunta antes de partir, ambos líderes aludieron en términos ambiguos a los avances logrados, pero no aclararon qué asuntos trataron ni en qué puntos coincidieron. Trump tampoco especificó en qué puntos seguían discrepando.

“Se acordaron muchos puntos y solo quedan unos pocos”, dijo Trump. Los dos hombres no aceptaron preguntas de los periodistas, quienes esperaban interrogar a ambos líderes. Varios tenían las manos en alto durante lo que resultó ser la intervención de cierre de Trump.

Putin consiguió victorias antes y después de la cumbre

Putin se anotó una victoria incluso antes de llegar a Estados Unidos. Tras años de ostracismo por parte de Occidente, regresó a suelo estadounidense por primera vez en una década, recibido por aviones de combate estadounidenses, una alfombra roja y un paseo en la Bestia, el coche blindado de Trump.

Y Putin se aseguró otra victoria cuando concluyó la cumbre, al salir de Estados Unidos sin hacer grandes concesiones y manteniendo al mismo tiempo una cálida relación con Trump. Durante los últimos meses, el presidente estadounidense se había mostrado cada vez más frustrado con Putin, al considerar al dirigente ruso como el obstáculo para un alto al fuego y un eventual acuerdo de paz que pusiera fin a la guerra en Ucrania.

“Es muy amable con nosotros todo el tiempo, pero eso resultó ser insignificante”, dijo Trump a los periodistas en la Casa Blanca a principios de julio.

Sin embargo, el viernes no dio muestras de frustración con su homólogo ruso, aunque Trump reconoció que no habían llegado a un acuerdo.

“Siempre he tenido una relación fantástica con el presidente Putin, con Vladimir”, dijo Trump.

Trump mostró deferencia hacia Putin

A pesar de que la reunión tuvo lugar en suelo estadounidense, Trump permitió que Putin hablara primero en su comparecencia conjunta. El dirigente ruso aprovechó la oportunidad para ofrecer su propia visión del conflicto de Ucrania y de lo que, según él, eran las “causas profundas” de la invasión rusa.

Sus comentarios no fueron rebatidos por un sonriente Trump, quien desde hace tiempo prefiere a los líderes autoritarios, “los fuertes”, como él mismo ha dicho.

Trump, quien está decidido a obtener el Premio Nobel de la Paz, no mencionó su insistencia previa en que el resultado de la reunión debía ser un alto al fuego inmediato.

De no ser así, dijo Trump a los periodistas hace unos días, “habrá consecuencias muy graves”.

Pero cuando Trump fue entrevistado por el presentador de Fox News Sean Hannity poco después de su reunión con Putin, dijo que no creía que las sanciones fueran necesarias durante un tiempo. Y en una publicación nocturna en su sitio web de las redes sociales, Trump dejó claro que se había alejado de la exigencia de alto al fuego.

Trump obtuvo material para sus quejas

Trump no pareció llevarse mucho —al menos, no mucho que quedara claro cuando la reunión terminó mucho antes de lo previsto—, pero sí consiguió dos cosas que valoraba.

Una fue la oportunidad de denunciar una vez más, y ante la mirada del mundo, la investigación sobre si su campaña conspiró con los rusos en 2016, cuando, según la comunidad de inteligencia estadounidense, los rusos interfirieron en las elecciones. A pocos pasos de Putin, Trump proclamó que se trataba de un “engaño” y de un tormento compartido e injusto para ambos.

Por su parte, Putin elogió a su homólogo y dijo que podía “confirmar” algo que Trump ha afirmado repetidamente: que la incursión de Rusia en Ucrania a principios de 2022 no habría ocurrido si Trump hubiera estado en el poder en aquel momento.

Quedó sin respuesta por qué Putin sigue adelante con su guerra —y su demanda de territorio— ahora que Trump ha vuelto al poder y exige que se detenga.

Trump parece dispuesto a visitar Rusia

Cuando comenzó la precipitada planificación de la histórica cumbre de Alaska, algunos observadores se preguntaron si —dada la proximidad del estado a Rusia, de menos de 96 kilómetros— Trump haría una visita ceremonial y pisaría el país vecino.

No fue así. Pero una persona cercana a Trump indicó días antes del viaje que una visita a Moscú podría ser posible más adelante. Así que quizá no fuera una simple broma cuando, en sus últimos momentos en el podio, Putin sugirió que los dos líderes se reunieran en su capital.

Trump parecía dispuesto. “Oh, es interesante”, dijo, enarcando las cejas. “No sé, me van a criticar un poco. Pero creo que podría pasar”.

La última vez que un presidente estadounidense viajó a Rusia fue en 2013, cuando el presidente Barack Obama acudió a la cumbre del Grupo de los 20 en San Petersburgo. Ese año también parece haber sido el último en que Trump estuvo en Rusia, cuando acudió como anfitrión del concurso Miss Universo.

Antes del certamen, Trump, que durante varias décadas buscó proyectos de construcción en Rusia, trató de suscitar interés por el acontecimiento, al publicar en las redes sociales: “¿Creen que Putin asistirá al Concurso de Miss Universo en noviembre en Moscú? Si es así, ¿se convertirá en mi nuevo mejor amigo?”.

Putin no asistió, aunque al parecer envió un regalo.

Zelenski se quedó al margen por ahora

La persona que más tenía en juego el viernes, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, tuvo que mirar por televisión con el resto del mundo.

Zelenski no fue invitado a la cumbre, aunque Trump dijo que le llamaría a él y a los dirigentes de la OTAN después de salir de Alaska para darles un resumen de su reunión. En la entrevista con Hannity, Trump dijo que creía que habría una reunión entre Zelenski y Putin, a la que él podría unirse. Ahora está previsto que Zelenski visite la Casa Blanca el lunes, pero no con Putin.

Sin un acuerdo en mano, Zelenski y su país están inmersos en una guerra debilitante con Rusia, sin las sólidas garantías del apoyo militar estadounidense continuado que recibieron bajo el gobierno de Biden. En los últimos días, Zelenski ha criticado a Moscú por continuar sus ataques contra Ucrania como señal de que Putin no tiene interés en un alto al fuego ni en un acuerdo de paz a largo plazo.

“La guerra continúa, y es precisamente porque no hay ni una orden ni una señal de que Moscú se esté preparando para poner fin a esta guerra”, dijo Zelenski en un video justo antes de que Trump y Putin se reunieran. “El día de las negociaciones, también están matando. Y eso lo dice todo”.