San Francisco— Desde el letrero de neón rosa en la pared amarillo brillante hasta las guirnaldas de papel mexicano multicolor, el local de Mission Lotería irradia orgullo cultural por dondequiera que se lo mire.

Tras siete años de promover negocios locales en el distrito Mission de San Francisco, una zona predominantemente latina, la organización sin fines de lucro tiene un lugar físico que refleja su pasión por el vecindario. Ahora, más allá de organizar eventos como rutas de tacos o concursos de imitadores de Bad Bunny, puede ofrecer un lugar para que los emprendedores y los artistas latinos vendan sus productos.

A Luis Quiroz, fundador de Mission Lotería, todavía lo pone nervioso alcanzar las metas mensuales en medio de una economía complicada y en una de las ciudades más caras del país. No obstante, él y su equipo creen firmemente en su —a falta de una palabra mejor— misión.

A pesar del aumento de los costos y el temor a las enérgicas medidas contra la inmigración, algunos latinos han hecho que el apoyar a otros emprendedores latinos sea su cometido. Y van más allá de ofrecer espacio en los estantes: brindan a los artistas y a los empresarios asesoramiento, recursos y acceso a un público más amplio. El complejo clima político y económico no ha hecho más que intensificar su deseo de invertir tiempo y recursos propios para impulsar a otros creadores latinos e hispanos. Cada vez más lugares empiezan a reconocer a los negocios latinos y las desventajas inherentes que enfrentan.

Yesi Chávez ha vendido tarjetas de felicitación, imanes y pequeñas bolsas de tela con asas de la marca “Trader Jose’s” en Mission Lotería desde que abrió, justo antes del inicio del Mes Nacional de la Herencia Hispana. Esto ha sido un impulso para su marca, ya que los clientes de la tienda reconocen sus productos cuando los vende en mercados temporales. Para Chávez, quien trabaja a tiempo completo como administradora de eventos en un hotel, también es especial exhibir sus creaciones junto a las de otros latinos.

Enfrentan más obstáculos

Amor Collective, donde se pueden encontrar artículos simpáticos creados completamente por latinas, como pendientes con forma de pan dulce o velas de Día de Muertos, abrió sus puertas en agosto en el Centro de Phoenix tras operar discretamente en los suburbios de la ciudad. Stephanie Vasquez, su fundadora, tomó la audaz decisión de trasladar el negocio a pesar de que ello implicaba pagar un alquiler más alto. Un local contiguo a su cafetería quedó disponible y la tienda, en opinión de Vasquez, merecía estar en el bullicioso Centro de la ciudad.

La gran inauguración “fue emotiva”, contó Vasquez. “Debo decir que la comunidad latina realmente nos apoya”.

Hace una década, Vásquez fundó una organización sin fines de lucro llamada “Empowering Latina Leaders in Arizona” (Empoderando a Líderes Latinas en Arizona), conocida por sus siglas ELLA. Lo hizo tras notar lo grande y persistente que es la brecha salarial que afecta a las latinas. De hecho, las mujeres hispanas que trabajan a tiempo completo perciben el 79% de los ingresos medios de sus homólogas blancas, lo que las sitúa en el nivel salarial más bajo según criterios de raza y género, de acuerdo con un informe trimestral publicado en julio por la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos.

Vasquez comenzó organizando mercados temporales para emprendedoras latinas cada mes. Contar con un local permanente parecía el siguiente paso lógico, por lo que abrió Amor Collective (Colectivo Amor) hace cuatro años en Peoria, una localidad a las afueras de Phoenix.

Más de 35 emprendedoras han firmado contratos de alquiler de un año con Amor Collective. Se las invita a reuniones mensuales en las que Vasquez organiza charlas con ponentes invitados sobre temas como las relaciones públicas y la banca. Dado que algunas integrantes temían asistir porque familiares suyos han sido detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), habilitó también la participación a través de Zoom.

El sentir actual de los latinos a lo largo del país está dividido en cuanto a alcanzar el llamado “sueño americano”. Casi una quinta parte de los adultos latinos manifiesta que resulta inalcanzable para ellos, según el Pew Research Center. Cerca de 3 de cada 10 (el 27%) respondieron que el sueño americano ni siquiera existe.

Además de los grupos de defensa, más ciudades reconocen ahora el potencial de los negocios latinos con recursos como subvenciones. Quiroz afirma que Mission Lotería, un nombre que alude a un juego de mesa mexicano, no habría abierto sus puertas si el equipo no hubiera presentado su visión ante un comité encargado de gestionar las subvenciones municipales para locales comerciales.

La Cámara de Comercio del Centro-Norte de Massachusetts, que representa a más de 25 ciudades y comunidades rurales situadas unas 50 millas al oeste de Boston, lanzó en julio la Iniciativa Latina para el Desarrollo del Emprendimiento y Recursos o LIDER, por sus siglas en inglés. LIDER otorga a los negocios dirigidos por latinos oportunidades de formación y de creación de redes de contacto para compensar la “brecha de acceso”. Algunos eventos y materiales se ofrecen en español.