La promesa del Presidente de Estados Unidos de entregar un pago en efectivo a nivel nacional si el Partido Republicano gana las elecciones legislativas está generando nuevas incertidumbres en el mercado de bonos del Tesoros antes de una subasta de bonos a 30 años, reavivando las preocupaciones sobre la disciplina fiscal de Washington y la imprevisibilidad de sus políticas.
Los rendimientos fluctuaron dentro de un rango estrecho después de que Trump prometiera entregar un dividendo de 5 mil dólares a todos los ciudadanos adultos de Estados Unidos si los republicanos mantienen el control de ambas cámaras del Congreso. El presidente no dio detalles y es poco probable que la propuesta se convierta en ley.
Los comentarios de Trump se produjeron cuando los rendimientos de los bonos a 30 años se encontraban cerca de sus niveles más altos desde la crisis financiera mundial, después de que el plan del gobierno de recomprar hasta 6 mil millones de deuda a más largo plazo decepcionara a algunos inversionistas que esperaban un aumento mayor. La atención se centra ahora en la venta de 22 mil millones de dólares en deuda con vencimiento en 2056, así como en un dato clave de inflación que se conocerá más adelante esta semana."Cuando Bessent está haciendo tantos esfuerzos por mantener bajos los rendimientos, decir algo así sería contradictorio", dijo Kiyoshi Ishigane, director ejecutivo de gestión de fondos de Mitsubishi UFJ Asset Management Co. en Tokio, en referencia al Secretario del Tesoro, Scott Bessent.
"No estoy diciendo que esto por sí solo vaya a provocar una venta masiva de Treasuries, pero sí plantea una pregunta: ¿qué quiere lograr realmente el gobierno de Trump en su conjunto?", agregó. "Con mensajes como este, es difícil saberlo". El mercado ha estado bajo presión en las últimas semanas debido a que las nuevas tensiones en Medio Oriente impulsaron los precios del petróleo, alimentando las apuestas a que la Fed podría necesitar elevar la tasa de interés. También pesan sobre los bonos las persistentes preocupaciones por la salud fiscal, ahora que la deuda pública total estadounidense superó por primera vez los 40 billones de dólares. Eugene Leow, estratega senior de tasas de DBS Bank Ltd, dijo que "en caso de que los republicanos logren mantener ambas cámaras, las preocupaciones fiscales probablemente se dispararían".