Una prohibición estadounidense a las exportaciones de diésel llenaría rápidamente los depósitos de almacenamiento nacionales, haría caer los precios del combustible y, en última instancia, reduciría el suministro de gasolina al tiempo que elevaría los costos en las estaciones de servicio, según el codirector de investigación global de materias primas de Goldman Sachs.

"Si todo lo demás permanece constante, unos precios más bajos del diésel incentivarían a las refinerías a reducir su producción", declaró este miércoles Daan Struyven, de Goldman, en una entrevista con Bloomberg Television. "Y dado que la gasolina y el diésel suelen producirse conjuntamente -con cierto margen de flexibilidad-, es probable que esto reduzca la disponibilidad de gasolina".

Struyven hizo estas declaraciones un día después de que el Presidente Donald Trump mostrara su apoyo a restringir las exportaciones de diésel para frenar la espiral de precios que ha llevado los costos a niveles récord.

Aunque Trump ha negado cualquier vínculo entre las cuestiones internas y la guerra en Irán, se enfrenta a exigencias de alivio por parte de legisladores republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre, y declaró a la prensa: "He dicho: 'no enviemos el diésel fuera'".

Los comentarios de Trump del martes pusieron de relieve un debate en curso dentro de su administración sobre los costos y beneficios de establecer nuevas restricciones.

El secretario del Interior, Doug Burgum, y el secretario de Energía, Chris Wright, se han pronunciado en contra de una prohibición de las exportaciones; Wright -ex directivo del sector energético- ha subrayado que Estados Unidos se centra en aumentar la oferta en lugar de limitar las ventas al extranjero.

La disposición del secretario del Tesoro, Scott Bessent, a estudiar la medida "parece apropiada", señaló Struyven.

"Se trata de políticas bastante complejas", afirmó Struyven. "Es muy importante considerar aspectos como: ¿se aplica a todos los productos? ¿Se opta por una prohibición o por una cuota? ¿Cuál es el horizonte temporal? ¿Se combina con otras medidas para incentivar a las refinerías a mantener la producción?".

El martes, el precio promedio del diésel en las estaciones de servicio de Estados Unidos se situaba en 6.52 dólares por galón. Sin embargo, los contratos de futuros de este combustible han sufrido presiones ante la creciente especulación sobre una posible prohibición de las exportaciones.

El aumento del 74% en el precio del combustible desde el 27 de febrero -víspera del conflicto con Irán- supera el incremento del 50% registrado en el precio minorista de la gasolina en Estados Unidos, según datos recopilados por la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA).

Además, dada la importancia del diésel para el transporte ferroviario de mercancías y los vehículos comerciales, estos costos repercuten en toda la economía estadounidense.