Ciudad Juárez.- Las luces de colores aún giran dentro del bar Cabaret VIP, escenario de la privación ilegal de la libertad de Aidé Saucedo, asesinada minutos después a unas cuantas cuadras de su negocio. Afuera, la oscuridad sería absoluta de no ser por el escaso tráfico que se observa sobre la calle Ramón Rayón, carente de alumbrado público.

El “levantón” de la comerciante ocurrió el pasado miércoles entre las 03:30 y 03:40 horas en el local comercial marcado con el número 533 de la avenida Ramón Rayón. Hombres armados ingresaron al local en pleno “after party”, como la misma víctima anunciaba en sus redes sociales al invitar a su clientela a disfrutar del alcohol y mujeres hasta las 6 de la mañana.

Pocos minutos después, a las 03:56 horas, fue localizado su cuerpo sobre la misma avenida, entre las calles Amado Nervo y José María Morelos, a unas seis cuadras de distancia del bar.

La noche del miércoles se observó en el lugar que inspectores de la Secretaría de Gobernación colocaron en los accesos los sellos de clausura, por violaciones a la Ley de Alcoholes del Estado de Chihuahua. Vigilantes que, presuntamente, no se percataron antes de la operatividad del bar fuera del horario permitido.

En el exterior del negocio, recién remodelado, también se observaron cámaras de videovigilancia que la dueña del negocio colocó semanas atrás. La Fiscalía ayer informó que oficialmente la víctima no ha sido identificada.

Fueron sus amigos y familiares los que reconocieron a la empresaria como Aidé Saucedo, alias “Hermana Aidé” por su culto a la ‘Santa Muerte’.

En poco más de un año tres mujeres encargadas o propietarias de bares en la ciudad han sido asesinadas y en todos los casos el móvil está relacionado con el narcomenudeo, según informaron oficiales cercanos a las carpetas de investigación.

Los casos

Investigadores de la Fiscalía de Distrito en la Zona Norte revelaron a El Diario que detrás de estos crímenes se encuentra el grupo delictivo “La Empresa”, en lo que describen como “fuego amigo”, por estar las víctimas relacionadas con esta misma organización.

El primer caso ocurrió el 16 de septiembre del 2023 en contra de la propietaria del bar “La Caponera”, ubicado en las calles Uruguay y Vicente Guerrero.

La dueña del negocio fue identificada como Brenda María M. E., cuyo cuerpo quedó a 280 metros de la cantina. Según testigos, ella se dirigía a su casa cuando fue agredida por hombres que tripulaban un automóvil compacto color blanco.

El cadáver quedó en el cruce de las calles Honduras y Vicente Guerrero de la colonia Partido Romero a las 00:55 de la madrugada.

La Secretaría de Seguridad Pública Municipal afirmó que en el lugar quedaron siete casquillos, mientras que en el reporte al 9-1-1 un testigo dijo que escuchó, al menos, cuatro detonaciones.

El cuerpo de la mujer quedó boca arriba, con la parte inferior de las piernas dobladas hacia atrás. Sobre la acera a un lado del cuerpo quedaron las llaves de la casa de la mujer en un llavero punzopenetrante, utilizado para defensa personal. Brenda vestía una blusa roja y falda de colores.

El viernes 20 de septiembre de este año, hombres armados irrumpieron en el bar Club Monterrey, ubicado en la avenida Vicente Guerrero y Fray Bartolomé de las Casas. En este segundo caso, la mujer asesinada fue identificada como María Luisa C., de 44 años, quien era la encargada del negocio.

Cuatro días después, elementos del Grupo Especial SWAT de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), informaron mediante un comunicado de prensa la captura de cinco de los presuntos sicarios que participaron en el ataque contra la encargada del bar.

Los presuntos generadores de violencia fueron identificados como José Ángel Jr., de 19 años; Luis Alfredo B. R., de 30; Manuel S. S., de 34; Adrián Miguel S. T., de 20 y Wendy Denise H. H., de 24 años, y capturados en posesión de tres fusiles de asalto, tres pistolas, seis cargadores y equipo táctico.

Aunque la corporación hizo público que testigos identificaron plenamente a los detenidos por su probable participación en el crimen de la encargada del bar Monterrey, hasta ayer la Fiscalía no formulaba cargos por este delito contra las personas procesadas por violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.