Ciudad Juárez.- Los primeros tres detenidos por el homicidio de un taxista que fue hallado calcinado el pasado 30 de enero en la colonia Ladrilleros y Caleros fueron vinculados a proceso, en medio de dudas por saber si debían interponer o no una queja por posible tortura.
La denuncia finalmente no fue interpuesta, debido a que los detenidos bajo la causa penal 770/2025 fueron presentados luego de que se les ejecutó una orden de aprehensión en su contra. La posible tortura habría ocurrido por otra causa penal que se sigue en su contra por narcomenudeo, en la cual ya se activó el protocolo de Estambul.
Para la resolución de su situación jurídica, la jueza de control tomó en cuenta la declaración de dos de los acusados, quienes relataron cómo golpearon hasta la inconsciencia al taxista, que permanece en calidad de no identificado, debido a que creyeron que era de la pandilla “Los Mexicles”, mientras ellos son de “Artistas Asesinos”.
Para este caso se encuentran detenidos Mario A. G., Leonardo Antonio C. R. y Ángel Alejandro P. R., aunque hoy también será llevado ante juzgado de garantía Édgar David E. E. por el mismo caso.
Miércoles 29 de enero
Declararon ante el Ministerio Público Mario y Ángel Alejandro, quienes señalaron que la noche del miércoles 29 de enero de 2025 estaban ambos con Leonardo, Édgar y una mujer en la vivienda 564 de la calle Felipe Ángeles, en la colonia Ladrilleros y Caleros, bebiendo y drogándose.
Luego llegó “El Taxista”, quien iba en ocasiones a fumar metanfetamina en cristal con ellos a esa casa. Hasta el momento, su identidad permanece sin esclarecerse, y el número del Sistema de Ingreso y Egreso de Cadáveres (SIEC) 158/2025/37 es la forma de identificarlo.
“El Taxista” les había vendido días antes un teléfono celular, que aún tenía vinculadas cuentas de correo electrónico, en las que observaron un número 21 y de fotografía de perfil una bandera de México. Para Mario, eso significaba que era “Mexicle”, y como él es de “Artistas Asesinos”, su rivalidad sólo significaba una cosa: la muerte.
Aquella noche que llegó la idea era esa, matarlo. La víctima se sentó en una silla de madera a escuchar un sistema de sonido que buscaba comprar, pero presuntamente ese momento lo aprovecharon Édgar y Mario para inmovilizarlo y empezar a patearlo y golpearlo a puños. Le pusieron un trapo en la boca, y siguieron golpeándolo hasta la inconsciencia.
Enseguida, Édgar, Mario y Leonardo lo subieron al vehículo que traía, un Dodge Dart 2016 blanco con placas A077ZTN, en la cajuela, y lo llevaron hasta el cruce de Lorenzo Bracamontes y Francisco Portillo en la misma colonia, para enseguida incendiar el coche. La causa de muerte fue asfixia por intoxicación por inhalación de monóxido de carbono.
La muerte fue con saña, dijo la jueza de control Fabiola Domínguez Chavira, debido al sufrimiento innecesario de la víctima para su fallecimiento. Por las pruebas presentadas y sin oposición de la defensa, los vinculó a proceso y fijó cuatro meses para la investigación complementaria, que pasarán en prisión preventiva oficiosa.