Ciudad Juárez.- Durante cien años, los ancestros de Martín Rodríguez Cueto han extraído del desierto de Samalayuca rosas formadas por minerales de manera natural.

Las extracciones las realizan en la franja considerada zona de Samalayuca, en el ejido El Vergel, propiedad de la familia.

“Desde que vivía mi tatarabuelo las extraemos de una forma artesanal, y tradicional con pico y pala, sin maquinaria”, dijo el entrevistado.

Para poder llegar al mineral escarban seis metros de profundidad, una actividad que les demanda hasta tres días para sacar cien kilos de piezas desde un centímetro de diámetro, y cuando hay suerte hasta trescientos kilos, sin embargo, las rosetas que tienen ese último peso se dejan en su lugar, comentó.

Rodríguez contó que se acercaron de la Licenciatura en Geología de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) para explicarles que las flores de arena están compuestas de yeso, arena, sulfato y otros minerales, que tuvieron un proceso de cristalización natural.

“Es una formación que le llaman roseta, es tipo estrella o de flor, porque es una formación natural que se debe al escurrimiento de agua que va hacia los mantos y que en el momento de un calentamiento global fuerte se vaporizó y buscando de nuevo la superficie quedó atrapada cristalizándose en el camino”, detalló.

Después de esta labor que han practicado por cuatro generaciones, Martín Rodríguez y su esposa Jazmín de la Torre, siendo de la nueva generación, buscan que Samalayuca sea reconocido como patrimonio histórico y cultural por sus rosas del desierto.

La pareja le dio un giro a esta actividad adhiriendo elementos como la madera y la luz, para enmarcar la belleza de xocharen, nombre que le dieron a estas piezas, cuya denominación está compuesta por dos palabras en náhuatl: xoch (rosa o flor) y aren (arena).

“Nosotros queremos darle esa formalidad para colocarnos como la artesanía local de Samalayuca, siguiendo el ejemplo de nuestros compañeros de Mata Ortiz, por la artesanía reconocida del lugar. Creemos que en un momento Samalayuca puede obtener un nombramiento de Pueblo Mágico, representando la artesanía local con xocharen”, manifestó el entrevistado.

La familia ofrece rosas del desierto en la Feria del Libro de la Frontera, que se realiza en el Centro Cultural Paso del Norte (CCPN). (Verónica Domínguez / El Diario)

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