Con las puertas cerradas y sin rastro de sus empleados, Grupo Zenti, que se ubicaba en la Plaza Ipsum de la avenida Gómez Morín, dejó atrás a más de 20 víctimas que denuncian una estafa millonaria bajo la promesa de vehículos seminuevos que nunca fueron entregados.
La estrategia de captación de esta financiera, también conocida como Zenti Financiera de Vehículos, se basaba en un catálogo de unidades supuestamente recuperadas de instituciones bancarias. Bajo el lema de “vehículos verificados” en su portal web, atraían a compradores con precios competitivos, justificando la imposibilidad de mostrar los autos de inmediato alegando que se encontraban resguardados en bodegas bancarias.Los afectados relatan un proceso de compra que iniciaba con un pago para “apartar“ la unidad. Entre las evidencias presentadas destaca un recibo de pago por 144 mil 875 pesos correspondiente a una camioneta Honda CRV Touring 2020.
Un punto de alerta en estas transacciones es que los depósitos no siempre se hacían a la empresa, sino a cuentas de personas físicas, como Alejo Velázquez Almendra. A medida que vencían los plazos de entrega, la empresa comenzaba a dar versiones contradictorias sobre el paradero de los vehículos: mientras a unos clientes les aseguraban que el taller de entrega estaba en la ciudad de Chihuahua, a otros les daban ubicaciones en Puebla o en la misma Ciudad Juárez. Ante las solicitudes de cancelación, los clientes se enfrentaban a condiciones abusivas como tiempos de espera de hasta 45 días hábiles para devoluciones, una penalización del 10% sobre el monto total pagado o la exigencia de que el propio cliente redactara las cartas de cancelación. Finalmente, los grupos de comunicación de los afectados estallaron en alertas cuando se confirmó el cierre de las oficinas. “Ya se fueron los malditos estafadores“ y “No deposite nada, no vaya a perder más dinero”, son algunos de los mensajes que circulan entre las víctimas. Aunque ya existe un número único de caso ante la Fiscalía (37-2026-0022293) bajo el delito de fraude simple, las citas conciliatorias en la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para algunos afectados han sido programadas hasta noviembre de 2026. En mayo pasado, la financiera Drivesafe operó bajo un esquema similar en la avenida Tecnológico, dejando también a una veintena de personas estafadas antes de ser sancionada por falta de permisos. Los afectados por Grupo Zenti temen que se trate de la misma red de estafadores operando con un nuevo nombre y piden a la comunidad no realizar pagos a empresas que no permitan la revisión física inmediata de las unidades.